Diego Mauricio Barragán

Cajamarca: tensión entre la voluntad popular y los intereses económicos

on Domingo, 30 Abril 2017. Posted in Artículos, Edición 104, Diego Mauricio Barragán, Consulta popular, Ambientalismo, Economía colombiana, Nacional, Democracia, Minería

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En Cajamarca, la elección fue simple: se eligió la vida, el agua, la tierra; los ciudadanos eligieron lo que han sido (campesinos), lo que son (personas que hacen valer sus derechos) y lo que quieren ser, que no es otra cosa que tener un lugar donde vivir como lo hicieron sus antepasados cuando llegaron a las montañas de la Cordillera Central colombiana, encontrando en Cajamarca no sólo un lugar donde trabajar, sino un lugar donde construir una vida, tejer lazos sociales y proyectar un futuro para ellos, sus familiares, sus amigos y sus paisanos.

 

Diego Mauricio Barragán*

Fuente de la imagen: http://agenciadenoticias.unal.edu.co/

Los discursos sobre la minería son reiterativos. En países en donde los ciudadanos tienen un nivel de vida digno, las actividades, sus consecuencias y las empresas mineras han sido duramente criticadas por la ciudadanía, gobiernos y organizaciones sociales. Por contraste, en países en donde los ciudadanos apenas subsisten y viven en condiciones adversas, la explotación de los recursos naturales se propone como un camino para salir de la pobreza. Las alternativas para enfrentar la explotación de los recursos naturales han sido determinadas, en pocos casos como Cajamarca, por los ciudadanos, y, en la mayoría, por gobiernos, personas o empresas que tienen intereses económicos concretos. La primera pregunta que aparece es: ¿qué pasa con la tierra y con los nativos donde se hacen estas intervenciones?

¿Cómo entender los impuestos en Colombia?

on Martes, 14 Febrero 2017. Posted in Artículos, Edición 99, Diego Mauricio Barragán, Cultura colombiana, Economía colombiana, Nacional, Reforma tributaria

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De una forma superficial, sumando el impuesto de renta que oscila en 34% de los ingresos, el IVA que corresponde, salvo casos diferenciales, al 19%, el impuesto a los combustibles, el impuesto al consumo, el 4x1000, el predial, la valorización, el impuesto de vehículos, etc. Podemos decir que un ciudadano colombiano promedio puede estar pagando en impuestos cercar al 50% de sus ingresos en un año.

 

Diego Mauricio Barragán
Fuente de la imagen: http://www.derechofinancierotributario.com/

Hace años, en una conferencia en la Universidad del Valle, un profesor canadiense sostenía una hipótesis interesante: el nivel de desarrollo desigual entre Canadá y Colombia se debía a las contribuciones de los ciudadanos a través de sus impuestos. El profesor sostenía que un ciudadano canadiense contribuía con cerca del 35% de sus ingresos anuales por medio de impuestos, principalmente de renta, que eran retribuidos por el Estado a través de seguridad, salud, educación, empleo, infraestructura y, en especial, el bienestar de todos los ciudadanos. Los impuestos eran pagados directamente por las personas, pues consideraban que los recursos entregados al gobierno serían administrados adecuadamente para mantener, en el mediano y en el largo plazo, una aceptable calidad de vida para los ciudadanos.

La elección fue el odio

on Miércoles, 05 Octubre 2016. Posted in Artículos, Edición 91, Plebiscito, Diego Mauricio Barragán, Nacional, Proceso de paz

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Los abuelos de quienes hoy ejercen la política en Colombia, a mediados del siglo XX, después de una guerra horrible que su nombre lo sintetiza “La Violencia”, dividieron los pueblos y los campos, crearon divisiones imaginarias en el espacio y en la vida, donde les decían a grupos sociales homogéneos, a quiénes deberían vivir aquí y a quiénes allá, a qué personas debían querer y a quiénes odiar; los valientes que pasaban estos límites muchas veces ponían en peligro su vida.

 
 
Diego Mauricio Barragán
Fuente de la imagen: http://blocjoanpi.blogspot.com

El resultado de las elecciones del plebiscito no solamente obedece a una coyuntura política, en el fondo sintetiza una constante en la historia colombiana: el odio. Las razones pueden cambiar por momentos, hechos o personajes, pero nuestra cotidianidad esta guiada y plagada de odio. La literatura colombiana lo ilustra bien. David Sánchez Juliao en 1977 escribió “el flecha”, la historia de “…un bacán de profesión y un boxeador de fracasos”, sostenía:

El transporte masivo y los ciudadanos

on Sábado, 30 Abril 2016. Posted in Artículos, Transporte , Edición 80, Diego Mauricio Barragán, Alcaldía de Bogotá, Enrique Peñalosa, Bogotá, Transmilenio , Nacional

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Cada día, la Alcaldía dilatará el proyecto de modernización del sistema integrado de transporte en la Ciudad, donde el metro es el centro. Dará debates intrascendentes, generará conflictos con diferentes sectores, sacará estudios del bolsillo, se tranzará en discusiones interminables que no conducirán a nada. Y mientras tanto, los ciudadanos nos acostumbraremos a vivir en una caverna.

 
Diego Mauricio Barragán
Fuente de la imagen: www.caracol.com.co

Vivo sobre la Avenida Caracas en Bogotá. Al observar cualquier superficie que se encuentra en espacio abierto, en especial las paredes de las viviendas y los edificios, todo está cubierto de una capa de hollín, todo cambió de color, todo es oscuro y un poco lúgubre. Me aventuré a tocar las hojas de los pocos árboles que aún se encuentran en la Caracas y mi mano quedó impregnada de hollín; a pesar de lavarla, una y otra vez, fue difícil sacar esta sustancia de mi piel. Con las lluvias de estos días los sifones de edificios y de casas se taparon; se formaron pozos con una particularidad. Cuando con la bomba de succión se tratan de destapar los sifones, al hollín se adiciona agua, emerge una desagradable greda, densa, similar al aceite quemado, y cada vez que llueve se tapan las cañerías. Además del hollín, sólo levantando la vista se observan una serie de lotes o de construcciones, la mayoría edificios altos, son proyectos que se encuentran iniciando, en proceso o terminados; las casas de diseño inglés que le daban identidad arquitectónica a Teusaquillo o Palermo, parte del patrimonio histórico de la Ciudad, en una gran proporción han sido derrumbadas para dar paso a edificios de una variedad infinita.

Una crisis sin fin: los hospitales y las clínicas al borde del precipicio

on Domingo, 14 Febrero 2016. Posted in Artículos, San Juan de Dios, Crisis de la salud, Hospitales y clínicas, Edición 75, Diego Mauricio Barragán, Conflictos sociales y políticos, Nacional

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En Colombia cada semana se tiene un escándalo de corrupción de grandes proporciones, se producen cantidades de telenovelas, se reportan pujas políticas, se tienen partidos de fútbol, se tienen carnavales o fiestas locales, se tienen graves problemas cotidianos; todos estos hechos ayudan a distraer la atención de la crisis que viven los hospitales y las clínicas en el país, de lo contrario los ciudadanos estarían preocupados.

 
Diego Mauricio Barragán
Fuente de la imagen: http://ubaldoanayaflorez.blogspot.com.co/

Cuando el 29 de septiembre de 2001 se decretó el cierre del Hospital San Juan de Dios en Bogotá, se generaron inquietudes y protestas por clausurar el símbolo de la medicina en Colombia.  Por un lado, fundado a mediados del siglo XVIII, era un centro de atención hacia donde peregrinaban personas de todos los rincones del país, allí estaban los mejores médicos y, con algo de paciencia, los enfermos podían ser atendidos por ellos. Y, por otro, era un centro de investigación con una vinculación directa con las universidades más importantes del país, lo cual permitió que se desarrollaran avances médicos en padecimientos que afectaban a los colombianos.  Era un referente en formación del personal en salud, en atención de pacientes, en investigación de alto nivel. Las instalaciones y los recursos eran parte de un patrimonio; pero la trayectoria, la importancia y su lugar en la memoria de generaciones de colombianos era otro tipo de patrimonio, difícil de calcular.

¿Cómo sacar una cita en una EPS sin morir en el intento?

on Miércoles, 14 Octubre 2015. Posted in Artículos, Diego Mauricio Barragán, EPS , Edición 67, Sistema de salud, Nacional

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Si un paciente viene con una orden para un examen o una intervención de un médico que no pertenece a la red de la EPS, se niega; no importa que el médico esté legalmente inscrito para desarrollar su profesión en Colombia.

 
Diego Mauricio Barragán
Fuente de la imagen: www.opinionysalud.com

Sacar una cita en una Entidad Prestadora de Salud (EPS), ilustra la situación de las personas que requieren atención en salud en Colombia. Los padecimientos pueden ir desde algo ambulatorio hasta la cercanía a la muerte; no obstante, si una persona solicita ayuda médica es porque tiene un malestar que afecta su vida, independiente de la gravedad. El trámite es solicitar una cita, es decir, programar un encuentro en un lugar, en un día y en una hora con especialistas en medicina que pueden ayudar a atenuar o terminar con su dolencia. Entre los especialistas y los pacientes se encuentran las EPS, su función es reemplazar al Estado sirviendo de intermediarias. Esto implica administrar el dinero que pagan los pacientes o el Estado, cancelar los honorarios a los auxiliares y los profesionales de la salud y pagar por los servicios de los hospitales y las clínicas. Es otras palabras, las EPS son el contacto, entre las dolencias de los pacientes, el personal médico y la infraestructura de salud, que establece el camino adecuado para que las personas superen sus dolencias o las toleren en su vida diaria.

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