Edición 35

Colombia 2014-2018: a Paz y Salvo

on Lunes, 16 Junio 2014. Posted in Artículos, Edición 35, Elecciones 2014, Nacional, Libardo Sarmiento Anzola

35 LibardoEn el proceso histórico el ser humano se crea a sí mismo. Bienvenidos los tiempos para que las nuevas generaciones de colombianos y colombianas sean hijos y constructores de la paz. Las reformas que necesita el país deben orientarse a garantizar el florecimiento humano de todas y todos, sin distingo alguno.
 
Libardo Sarmiento
Fuente de la imagen: www.vanguardia.com

Ganó la sensatez y la decencia, Colombia votó en favor de la paz. La esperanza triunfó sobre el miedo, afirmó Santos. El centro y la izquierda unidos en el proyecto político de reconciliación, perdón, verdad y fin del conflicto armado, representan 51% de los votos válidos; la extrema derecha, guerrerista y llena de odio, 45%. El 4% de los electores optó por el voto en blanco.

Perspectivas del movimiento indígena frente a la paz y el conflicto armado

on Domingo, 15 Junio 2014. Posted in Artículos, Edición 35, Nacional, Catalina Rodríguez Ramos, Indígenas, Conflicto armado, Proceso de paz

35 CatalinaCon respecto al conflicto armado es claro que para los pueblos indígenas, éste es una fase más de la violencia histórica que han padecido desde hace siglos y que ha implicado el exterminio de pueblos enteros y, con ello, la desaparición de cientos de lenguas y cosmovisiones, pues cada pueblo es expresión de una forma única de ser, ver y entender el universo, mientras que cada uno de sus territorios es el refugio de su sabiduría ancestral y, como decían varios mayores en el foro, el libro y la guía para la vida en este planeta.
 
Catalina Rodríguez Ramos
Fuente de la imagen: www.portalterritorial.gov.co

Para iniciar es importante aclarar que en el país existen, según datos de la ONIC, 102 pueblos indígenas provenientes de los más variados lugares de la geografía nacional, que se han movilizado y organizado para reclamar sus derechos al territorio, la cultura y la autonomía, conformando un movimiento con una estructura organizativa sólida y estable que ha logrado posicionar importantes reivindicaciones en la agenda política nacional. Este movimiento no es, sin embargo, uniforme ni homogéneo, pues dentro de él surgen diferencias relacionadas con las particularidades culturales e históricas de los pueblos, así como con los distintos procesos de colonización y ocupación de sus territorios. Es así que hoy existen cinco organizaciones indígenas diferenciadas de carácter nacional, que agrupan y movilizan a estos pueblos y que plantean diferencias en las formas de acercamiento y negociación con los gobiernos locales, regionales y con el gobierno nacional.

Cien años de soledad y la estirpe en Colombia*

on Domingo, 15 Junio 2014. Posted in Artículos, Sandra Jaramillo, Edición 35, Gabriel García Márquez, Literatura, Cultura colombiana, Nacional

35 SandraCien años de soledad nos habla de Colombia. Nos habla de la estirpe que en nuestro país puede reinar y de la autodestrucción que entre nosotros puede llegar a ser posible si la historia se vive como no-historia, si nos seguimos negando al pasado como memoria y al futuro como una construcción colectiva que sean capaces de ir más allá de la soledad y la oscuridad que impone la pasión del odio.
 
Sandra Jaramillo
Fuente de la imagen: bancaynegocios.com

No había ningún misterio en el corazón de un Buendía, que fuera impenetrable para ella [Pilar Ternera], porque un siglo de naipes y de experiencia le había enseñado que la historia de la familia era un engranaje de repeticiones irreparables, una rueda giratoria que hubiera seguido dando vueltas hasta la eternidad, de no haber sido por el desgaste progresivo e irremediable del eje”.
Gabriel García Márquez. Cien años de soledad.

La lectura de Cien Años de Soledad es quizá una de las pocas cosas que se nos presentan como obligadas para todo colombiano, culturalmente hablando, es decir, en lo relativo a eso formativo que pasa más allá de la escuela. Y quizá por tal razón, la relación con la novela (llamada novela por el momento, sin dejar de considerar valiosa la discusión más especializada que intenta dirimir si se trata de una narración que también es muestra de la crisis de la novela moderna tras la segunda mitad del siglo XX) y con el autor esté más cerca del maniqueísmo que reza amores y odios, que de la lectura cuidadosa de su obra. Así pues, la reciente muerte y la euforia periodística que sorprende con desgarramientos sentimentales que en pocas semanas olvida, me llevó a una lectura –culturalmente obligada- de la que parece casi un himno nacional.

Cómo representar la violencia: sobre Los ejércitos de Evelio Rosero

on Domingo, 15 Junio 2014. Posted in Artículos, Evelio Rosero, Edición 35, Literatura, Nacional, Andrés Fabián Henao

35 HenaoLa violencia no se puede representar, Rosero lo sabe, y es precisamente por eso que la propia representación debe incluir, como uno de sus rasgos constitutivos, el de su propia imposibilidad. De ahí el enigmático epígrafe que Rosero incluye de Molière: “¿No habrá ningún peligro en parodiar a un muerto?” ¿Cómo representar la masacre si el lenguaje resulta insuficiente frente al hecho que describe, si la representación encierra el riesgo de parodiar al muerto? Rosero lo sabe y asume el riesgo con responsabilidad, por eso Ismael solo puede reír con una risa que ya no controla (p. 157, 186, 195 y 203), la risa con la que los ejércitos creen que se burla de ellos cuando en realidad llora.
 
Andrés Fabián Henao
Fuente de la imagen: www.tusquetseditores.com

‘Su nombre’, repiten, ¿qué les voy a decir?, ¿mi nombre?, ¿otro nombre?, les diré que me llamo Jesucristo, les diré que me llamo Simón Bolívar, les diré que me llamo Nadie, les diré que no tengo nombre y reiré otra vez, creerán que me burlo y dispararán, así será
(Evelio Rosero, Los ejércitos, Barcelona: Tusquets, 2010, p. 203)

Mi versión del libro corresponde a la segunda edición en Fábula de Tusquets de julio de 2010. Primero el título, Los ejércitos de Evelio Rosero. Segundo la ilustración en su cubierta, una fotografía artística de Kamil Vojnar. El protagonista de este libro es Ismael. Es él quien narra lo que sucede en Los ejércitos. Geraldina es, imagino yo, la mujer que aparece retratada en la ilustración de Vojnar, como si estuviera huyendo de la violencia. Rosero le dedica el libro a Sandra Páez y la violencia lo habita desde el puro principio, cuando Rosero nos deja saber, con la forma plural del artículo definido, los, sobre la inexistencia en Colombia del monopolio legítimo de la violencia por parte del Estado, en el que Max Weber quiso ver el rasgo distintivo del Estado moderno.

Monarquía democrática ¿Oxímoron o Aporía?

on Sábado, 14 Junio 2014. Posted in Artículos, España, Monarquía, Edición 35, Sebastián Ronderos, Internacional

35 RonderosEl pueblo español se enfrenta, tras la abdicación del Rey Juan Carlos el pasado lunes 2 de junio, a una aporía constituida por un régimen autoritario, pues contrario a quienes suponen que en España existe una Monarquía Constitucional, fue una determinación impuesta por el régimen franquista ante unas cortes que no tenían legitimidad democrática.
 
Sebastián Ronderos
Fuente de la imagen: http://diario.latercera.com/

La verdad es que ella y él siempre fueron semejantes, estuvieron juntos en su interés por las cosas —aun cuando discutían agresivamente, aun cuando se agazapaban en largos silencios— y actuaban siguiendo esa espontánea coincidencia que a todos los otros (los objetos, los amigos, el mundo) nos dejaba fuera, sin pretensiones. Pero ella y yo somos indudablemente otra combinación, y precisamos hablar.
¿Quién de Nosotros?, Mario Benedetti

El concepto Monarquía Democrática constituye de entrada, como mínimo, una paradoja lógica. En el terreno teórico se establece una diferenciación desde Aristóteles, quien en la categorización de formas de gobierno hacía una distinción entre Monarquía y Democracia, donde la primera respondía al gobierno de un individuo, mientras la segunda, vista desde la figura de República, devenía necesariamente de las mayorías (en ocasiones refiriéndose a «todos»).

El “sancocho” por la paz

on Viernes, 13 Junio 2014. Posted in Artículos, Edición 35, Elecciones 2014, Nacional, Carlos Andrés Manrique

35 ManriqueAsí como hay un tiempo para las alianzas estratégicas y el cierre de filas de quienes somos afectos al actual proceso de paz con las insurgencias, también nos va llegando el tiempo de distinguir y sopesar las diferencias entre los muchos afectos, actitudes vitales, ideas, argumentos, propósitos, que han venido a parar en este “sancocho” cuasi Jaime Batemaniano (subrayando el “casi”) de la coalición por la “paz”.
 
Carlos A. Manrique
Fuente de la imagen: www.radiored.com.co

Somos muchos los afectos a la “paz”, que estamos convergiendo desde muy distintas  -y en otras circunstancias incluso antagónicas- procedencias, con la aspiración de que los diálogos de paz en curso entre el actual gobierno y las insurgencias se sostengan, lleguen a buen término y nos conduzcan a un mejor y renovado mañana. Pero hay también afectos muy distintos que han llegado a entrelazarse en esta coalición por la paz ante la urgencia que fustiga la fortaleza del enemigo común atisbada, quizás de manera un tanto sorpresiva, en los resultados de la primera vuelta, y las diversas formas de angustia que genera el prospecto de su retorno al poder estatal: el retorno, en suma, de esa “mano negra” que tantas vidas ha segado, tantas voces ha silenciado y tantos sueños ha frustrado en la historia de este país; y que es una extraña amalgama de conservadurismo costumbrista, violencia militar y para-militar, tecnocracia neoliberal desarrollista y capitalista de vanguardia, y estructuras clientelistas de intercambios de favores entre el poder del dinero y la burocracia del Estado, anquilosadas desde hace mucho en los sectores rurales del país.

Ser de izquierdas y la segunda vuelta electoral. Reflexiones desde la teoría política

on Jueves, 05 Junio 2014. Posted in Artículos, Julio Quiñones Páez, Edición 35, Elecciones 2014, Nacional, Proceso de paz

35 QuinonesLo que se decida el 15 de junio tiene consecuencias morales en términos de las vidas que están en juego ante una prolongación indefinida del conflicto, pero también en el sentido del compromiso que cualquier persona de izquierdas tiene con la suerte de la propia izquierda colombiana como fuerza política en los próximos años.
 
Julio Quiñones Páez
Fuente de la imagen: http://noticias.co.msn.com/

María Fernanda Cabal, parlamentaria electa del Centro Democrático y esposa del presidente de Fedegan, quien hace varias semanas había exteriorizado su confianza en que el alma del finado García Márquez iría al infierno por cuenta de su amistad con Fidel Castro, expresó en días pasados sus agradecimientos a nuestro señor Jesucristo por haberle dado el triunfo al candidato de su partido en la primera vuelta electoral, hecho que interpretó como un “no pasarán” esgrimido para enfrentar el avance del “comunismo ateo” en Colombia. En condiciones normales, manifestaciones como estas harían las delicias de cualquier persona con una mediana cultura política y buen sentido del humor; sin embargo, y dados los ribetes brutales propios de la historia del conflicto armado colombiano, todo aquel que esté mínimamente familiarizado con la teoría política no puede dejar de ver en las opiniones de Cabal otra cosa que una intuitiva concepción schmittiana de la política, según la cual los que piensan en contravía suya representan esa diferencia ontológica propia de enemigos antes que de adversarios, con lo cual es el escenario militar y no el del debate público el que queda abierto.

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