Adiós a Colombia y al olor de la guayaba

on Jueves, 01 Mayo 2014. Posted in Artículos, Gabriel García Márquez, Edición 32, Viviana Viera, Colombianos en el extranjero, Elecciones 2014, Nacional

32 VieraA unos días de decidir el próximo capítulo de la novela de Colombia con la elección del nuevo gobierno, hemos perdido a un hijo de la patria que muere y se queda en el exterior. Gabo nos recuerda el dolor del exilio y el largo flujo de colombianos que van en crescendo junto a las nefastas políticas de los que ocupan el poder desde siempre. ¿Cuándo podremos sentir nuevamente el olor de la guayaba en un país donde el 70% de sus residentes considera que va por mal camino?
 
Viviana Viera
Fuente de la imagen: www.guioteca.com 

Nuestra mejor carta de presentación en el exterior, nuestro orgulloso premio Nobel de Literatura, aquél que puso a soñar a chinos, europeos, rusos, gringos y a los mismos colombianos con el polvoriento pueblo de Macondo, ha fallecido y como muchos colombianos que han salido del país, lejos la tierra que lo parió. Gabriel García Márquez falleció en México y fue enterrado allá.

Gabo, quien tuvo que dejar Colombia por ejercer un oficio que sigue siendo de alto riesgo- el periodismo- no pudo morir conociendo una Colombia en la que contar la verdad no fuese un motivo de amenaza. En 1995 Gabo fue uno de los que convocó a crear una organización que protegiera a la libertad de la prensa en Colombia. Pero tan solo el año pasado, más de 130 periodistas fueron amenazados de muerte y en lo corrido del 2014 la Fundación para la Libertad de Prensa - creada a partir del llamado de nuestro nobel - cuenta ya 71 víctimas de violaciones al trabajo periodístico.

Gabo tampoco pudo conocer aquella cualidad de una democracia, de poder discernir del régimen sin ser acusado de ser aliado de la guerrilla. El mismo tuvo que huir a México cuando le informaron que tenía una orden de detención emanada por la Justicia Militar acusándolo de “apoyar” un desembarco guerrillero del M-19. Colombia estaba entonces gobernada por Turbay Ayala, un presidente que es más famoso por ser un personaje recurrente de chistes, que por su controversial Estatuto de Seguridad que marcó la historia de Colombia. En aquél entonces, ya se solía, en nombre de la "seguridad", justificar serias restricciones a las libertades, derechos y garantías individuales dándole al mismo tiempo un poder descomunal a las fuerzas armadas que debían combatir al “enemigo interno” que amenazaba los “intereses nacionales". Esto llevó a los militares a considerar que cualquier opositor o crítico al gobierno era una amenaza a los valores políticos trascendentales de la nación. Cualquier parecido con la política de Seguridad Democrática, que caracterizó el gobierno de Uribe, no es pura coincidencia. Las dos leyes fueron objeto de críticas por organismos internacionales debido a las frecuentes violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas armadas.

Hace 33 años, en su columna de un periódico español, Gabo explicaría con nostalgia su fracasado intento de volver a Colombia en su Breve nota de adiós a Colombia y al olor de la guayaba donde dice:

"Después de veinticinco años, tenía el propósito firme y grato de vivir en mi país. Pero en este ambiente de improvisación y equivocaciones, recibí una información muy seria de que había una orden de detención contra mí, emanada de la justicia militar. No tengo nada que ocultar ni me he servido jamás de un arma distinta de la máquina de escribir, pero conozco la manera como han procedido en otros casos semejantes las autoridades militares, inclusive con alguien tan eminente como el poeta Luis Vidales1, y me pareció que era una falta de respeto conmigo mismo facilitar esa diligencia. [...] Así las cosas, con el dolor de mi alma, me he visto precisado a seguir apacentando, quién sabe por cuanto tiempo más, mi persistente y dolorosa nostalgia del olor de la guayaba”2.

Ni el Estatuto de Seguridad, ni la Política de Seguridad Democrática lograron sus objetivos de permitirnos vivir en un país seguro y en paz, ni tampoco lograron parar el largo flujo de compatriotas que han debido salir del país para proteger sus vidas. Todo lo contrario, las cifras muestran que en los últimos años son muchos más los colombianos que salen del país que los que regresan. ¿Cuántos compatriotas expulsados han significado estas leyes? Cada persona que deja Colombia es una gran perdida. Entre estos más de 6 millones que vivimos afuera ¿Cuántos Gabos no han podido volver a sentir el olor de la guayaba?

Al parecer no los suficientes, cuando vemos que dos candidatos presidenciales proponen como eje central de su programa restablecer la política de Seguridad Democrática. Hablo por supuesto de dos de los candidatos uribistas Oscar Iván Zuluaga y Marta Lucía Ramírez. Y el candidato Verde, Enrique Peñalosa evoca la política de Seguridad Democrática como un gran avance.

Pero aún más escalofriante es que estos candidatos uribistas coinciden de la mano, junto al reeleccionista presidente y ahora candidato Juan Manuel Santos, en ampliar el Fuero Penal Militar. Es decir, permitirles a jueces militares juzgar las violaciones de derechos humanos cometidos contra civiles. Recordemos que la taza de impunidad de asesinatos de civiles a manos de militares, los mal llamados "Falsos Positivos", es tristemente del 98%3.

Ampliar el Fuero Militar significa retroceder legislativamente a las épocas de las dictaduras de América Latina, cuando la mayoría de los gobernantes eran generales golpistas. Hoy en día, países como Argentina penan para juzgar los crímenes cometidos por militares durante la dictadura. Las Naciones Unidas y ONGs nacionales e internacionales coinciden en que la ampliación del fuero garantizará la impunidad judicial a agentes del Estado incursos en las más graves violaciones de Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario. Las elecciones presidenciales de este 25 de mayo nos permitirá como colombianos, dentro y fuera del país, decidir si éste es el rumbo que queremos darle o no a nuestra Colombia para los próximos cuatro años.

Según el Perfil Migratorio de la OIM4, un número significativo de colombianos sale del país en búsqueda de protección internacional. Sin embargo, la razón principal que empuja en gran medida los colombianos a partir es la búsqueda de mejores condiciones de vida y mayores oportunidades laborales. Es decir, que de los más de seis millones de colombianos que vivimos fuera, la mayoría considera que nuestro país no nos ofrece las garantías para vivir bien. Es sorprendente constatar que Colombia es el país con más emigración de Suramérica. Como lo dije en un precedente artículo, los emigrantes, somos el segundo producto de exportación de Colombia5.

Las políticas económicas y sociales que hemos padecido por los mismos gobernantes de siempre son directamente el fruto de esto. Algunas veces estos políticos tratan de camuflarse cambiando de partido, otras veces inventan nuevos partidos, pero son los mismos de siempre.

Los mismos de siempre que se empeñan desde hace décadas en favorecer a la misma clase de siempre, de la cual ellos mismos hacen parte, lucrándose a partir de recortes sociales y la venta de nuestro país, desmontando así los derechos más fundamentales que están consignados en la carta Magna. Ni la educación, ni la salud, ni la pensión, ni la vivienda, ni el derecho a un trabajo digno son hoy una seguridad en Colombia. Estos derechos sí deberían ser el objetivo de una política de seguridad democrática que permitiera realmente poder soñar con un mejor futuro en nuestro país. Sin embargo, con la situación actual es muy difícil motivarse a retornar, tal como lo estipulé como candidata al Congreso, bajo la campaña de 'Nuestros Derechos Sin Fronteras'6, que obtuvo una sorprendente acogida en la diáspora colombiana.

Los mismos de siempre se valen de nuestra pérdida de memoria para seguir rotándose el poder en un país como Colombia donde no existen las clases de Historia. Muchas personas han descubierto la existencia de la horrorosa Masacre de las Bananeras en la obra maestra de Gabo: Cien años de Soledad. Algunos aún creerán que la masacre de trabajadores del banano cautelada por altos mandos políticos y militares junto a la compañía gringa, United Fruit Company, fue fruto de la imaginación de José Arcadio Segundo, quien logró escaparse del tren cargado de cadáveres. Y es que los mismos de siempre creen que el poder que hasta ahora han tenido las transnacionales en nuestro país no es suficiente y ahora pretenden hacernos creer que nos vamos a desarrollar dándole aún más poder a estas compañías con los Tratados de Libre Comercio, al mismo tiempo que amplían el fuero militar.

Sueño con un verdadero cambio para nuestro país y guardo una gran esperanza amarilla que espero se consolide este 25 de mayo. Un cambio de manos del poder necesario para que Colombia pueda ir por un buen camino y le demos la oportunidad a dos mujeres que han vivido fuera del país (una de ellas ha conocido el exilio por más de 17 años) de mostrarnos que sí se puede construir una Colombia en la que todos quepamos. Un cambio con profundas reformas que garanticen el regreso de los hijos e hijas de la patria.

Gabriel García Márquez murió lejos de su país pero está en nuestras manos escribir la próxima novela de Colombia. Y así, muchos años después, frente a nuestros nietos y nietas, podremos contarles la primera vez que una mujer logró llegar a la presidencia de Colombia.

***

1En 1979, el poeta Luis Vidales, con 80 años de edad, fue conducido a las caballerizas de Usaquén, lugar conocido por las torturas.
2Diario El País de España, Abril, 1981. http://elpais.com/diario/1981/04/03/internacional/355096802_850215.html
3El Colombiano, Demandantes celebran caída del Fuero Penal Militar, http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/D/demandantes_celebran_caida_del_fuero_penal_militar/ demandantes_celebran_caida_del_fuero_penal_militar.asp
4Perfíl Migratorio 2012, OIM. https://www.iom.int/files/live/sites/iom/files/pbn/docs/Perfil-Migratorio-de-Colombia-2012.pdf
5EMIGRANTES, SEGUNDO PRODUCTO DE EXPORTACIÓN DE COLOMBIA. Marzo 2014. http://palabrasalmargen.com/index.php/articulos/nacional/item/emigrantes-segundo-producto-de-exportacion-de-colombia?category_id=317
6Programa 'Nuestros Derechos sin Fronteras' https://dl.dropboxusercontent.com/u/44667683/Programa_Viviana.pdf

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