Cartografía y política 2: Las Farc y tres formas de igualdad democrática

on Domingo, 30 Junio 2013. Posted in Artículos, Edición 12, Nacional, Anders Fjeld, Territorio , Democracia

12 AndersEn lugar del libre mercado como principio organizador del proyecto político, para las Farc el principio organizador sería más bien la democracia. No una democracia cualquiera, no por ejemplo una democracia representativa, pero sí una democracia que se estructura alrededor de una búsqueda social incesante de igualdad y que institucionaliza mecanismos políticos permitiendo luchar contra formas y dinámicas que reproducen sistemáticamente desigualdad en el país.
 
Anders Fjeld
 
¿Cómo se comprenden políticamente los territorios colombianos? ¿Cómo se conciben, en los diferentes proyectos políticos que recorren este país en diferentes niveles, los elementos territoriales y sus vinculaciones, dinámicas y potenciales – poblaciones, recursos, trabajos, naturalezas, instituciones, mercados? Más allá de hacer una taxonomía de estos elementos, se trata, con la cuestión de la cartografía política, de resaltar la lógica que los regula, los transversaliza y los encuadra en un proyecto de construcción del país. La cartografía política concentra así, de manera muy concreta, los diferentes horizontes de los actores políticos y puede ilustrar concisamente sus incompatibilidades y litigios.

En una serie de cuatro artículos me propongo examinar la concepción cartográfica que sostiene los proyectos políticos (1) del gobierno Santos, (2) de las Farc, (3) del Congreso de los Pueblos, y finalmente se planteará (4) una reflexión sobre el encuentro litigioso y político entre los tres en tanto que incompatibles – el choque entre tres territorialidades colombianas.

Dos documentos presentados desde Habana permiten examinar la cartografía política de las Farc: Diez propuestas para una política de desarrollo rural y agrario integral con enfoque territorial y Desarrollo rural para la democratización y la paz con justicia social de Colombia.

Del desarrollo progresista a la injusticia reconstructiva

Para el gobierno Santos y para las Farc se trata de establecer un reordenamiento territorial inscribiendo las dinámicas y distribuciones actuales de tierras en un proyecto político que busca reconstruir sus funcionamientos político, económico, cultural y ambiental. El gobierno Santos cartografía los elementos territoriales según su participación o su falta de integración en el desarrollo económico. Este desarrollo funciona, supuestamente, como una flecha progresista que reúne el país en un tejido social armónico, construido por las dinámicas del libre mercado con la  ayuda de las instituciones estatales de consenso. Los problemas sociales y políticos que recorren el país se comprenden en esta cartografía del gobierno en términos de retrasos (necesidad de ponerse al día con respecto al desarrollo económico) y síntomas (falta de integración en el tejido social).

Las Farc tienen enteramente otra lógica. En lugar de una cartografía que mida las fuerzas sociales según su inscripción en el tiempo progresista del desarrollo económico, las Farc conciben Colombia como un espacio de injusticias sociales que necesita una restructuración política de los diferentes sistemas que regeneran cada día estas injusticias. En lugar de continuar el desarrollo por integración y funcionalización, se trata de fracasar, reconstruir y proteger. La población colombiana no se distribuye como diferentes actores económicos, sino como grupos sociales marginalizados y explotados, o dominantes y explotadores. Mientras el gobierno Santos busca establecer una red institucional de relaciones sociales estructurada por el libre mercado, las Farc buscan más bien identificar las relaciones de fuerzas que generan situaciones duras y difíciles para diferentes grupos sociales.

¿Cómo se concibe por ejemplo la pobreza como problema político en estas dos lógicas? Para el gobierno la pobreza se genera por falta de integración en el libre mercado y falta de inversión. Así la pobreza para el gobierno Santos se comprende como un retraso con respecto al desarrollo económico. Para las Farc la pobreza es más bien una injusticia, generada por sistemas sociales desequilibrados, explotadores y oligárquicos. Para el gobierno, la pobreza señala un incentivo para intensificar las inversiones y la construcción de una red institucional de consenso, mientras que para las Farc la pobreza encarna una protesta global contra el orden social actual y una demonstración de la realidad desequilibrada y oligárquica del mundo económico actual.

El Estado como lucha democrática infinita

Ahora bien, ¿si, para las Farc, los territorios colombianas se analizan en primer lugar en términos de injusticias sistémicas, relaciones de fuerzas, explotaciones económicas y marginalizaciones de grupos sociales, cómo se piensan críticamente los elementos y las potencialidades territoriales que permiten un proyecto de reconstrucción del país? En sus Diez propuestas para una política de desarrollo rural y agrario integral con enfoque territorial las Farc señalan que:

“La tercera propuesta conlleva el ordenamiento y la regulación del territorio urbano-rural con base en criterios de equidad, mutuo beneficio y participación democrática; demanda medidas reales y efectivas para la apropiación de la riqueza pluriétnica y multicultural del mundo rural, incluyendo valores, modos de vida y de organización de la economía”1.

En lugar del libre mercado como principio organizador del proyecto político, para las Farc el principio organizador sería más bien la democracia. No una democracia cualquiera, no por ejemplo una democracia representativa, pero sí una democracia que se estructura alrededor de una búsqueda social incesante de igualdad y que institucionaliza mecanismos políticos permitiendo luchar contra formas y dinámicas que reproducen sistemáticamente desigualdad en el país. Según esta concepción de la democracia, la igualdad es un ideal que tal vez nunca se alcanzará, pero que, sin embargo, constituye un principio infinito de lucha que recorre todos los territorios del país y que los aparatos del Estado deben permitir reforzar, ayudar y proteger. Así, el Estado democrático no puede ser sino un actor que se solidariza con la lucha infinita contra las injusticias sociales a través de la reconstrucción de sus aparatos según el ideal de igualdad.

Las tres formas de igualdad democrática de las Farc

La idea de igualdad que estructura el proyecto político de las Farc y su concepción cartográfica toma tres formas diferentes – tres lógicas de igualdad que circulan en sus discursos y configuran diferentemente sus propuestas en La Habana:

1. Igualdad equitativa como principio económico: “El que más tiene, más paga, fundamentada en la equidad y la justicia social.”2 A diferencia del gobierno que ve los problemas sociales territoriales sobre todo como faltas de desarrollo económico y que busca, entonces, preparar los territorios para más inversiones; para las Farc hay, al contrario, una contradicción entre la igualdad equitativa y este tipo de desarrollo económico: las injusticias sociales tienen que ver en gran parte con la distribución extremamente desequilibrada de riquezas y la manera como ella se reproduce cada día por los sistemas sociales que sostienen el “desarrollo económico” fundado en el libre mercado capitalista. Oponiéndose a la fe en el libre mercado, esta lógica de igualdad equitativa se vincula entonces a un proyecto de reconstrucción territorial que busca “desestimular la concentración de la propiedad sobre la tierra, contribuir a la redistribución democrática de la tierra y a fortalecer las finanzas territoriales,”3 y redistribuir los “latifundios improductivos, ociosos o inadecuadamente explotados, tierras baldías, tierras apropiadas mediante el uso de la violencia y el despojo, y tierras incautadas al narcotráfico”4 (con el Fondo de Tierras, que además hace parte del primer acuerdo con el gobierno).5 La igualdad equitativa es en último lugar una lucha infinita contra las dinámicas capitalistas porque busca minimizar la pobreza, las explotaciones y las marginalizaciones a través una reconstrucción igualitaria de los sistemas sociales que reproducen y distribuyen cada día las riquezas.

2. Igualdad heterogénea como principio cultural. Las poblaciones colombianas no son en primer lugar actores económicos que homogéneamente hacen parte de la misma red económica (con vinculaciones variables a los mercados locales, nacionales y internaciones). Para las Farc son más bien ocupantes de territorios cultural, social, económico y políticamente heterogéneos – una población “pluriétnica y multicultural”. Presuponiendo así que existen límites y fronteras culturales entre poblaciones que deben respetarse, se formula un proyecto político de reconstitución de autonomías conformemente a estas fronteras:

“Reconocimiento de los territorios colectivos y las territorialidades de los pueblos indígenas, de las comunidades afro-descendientes, raizales y palenqueras, lo cual implica la titulación colectiva de sus tierras y territorios, el respeto real y efectivo de la autonomía y la organización política, económica, social y cultural de esas comunidades, con fundamento en jurisdicciones propias, y la responsabilidad del Estado para su protección y financiamiento.”6

3. Igualdad participativa como principio institucional. Para el gobierno se trata de armonizar una red de relaciones sociales a través de procedimientos de integración, consenso y unificación para acabar conflictos sociales y preparar las tierras para inversiones; los dos en el nombre del desarrollo económico. Para las Farc, se trata más bien de institucionalizar un respeto por las heterogeneidades autónomas de las poblaciones y reconocer las injusticias sociales contra la igualdad equitativa. Como medios de lucha contra las injusticias y marginalizaciones, se buscan, entonces, formas institucionales de participación donde las poblaciones se representen a sí mismas y donde las víctimas adquieran poder político. No se trata de una pluralidad liberal de tolerancia reciproca, se trata más bien de un conjunto multicultural de singularidades locales en una lucha global contra sistemas sociales injustos. La igualdad participativa es la institucionalización democrática de la lucha. “Transformación de las relaciones rurales, que contribuya a la democratización real del poder territorial, de la sociedad, del Estado y del modelo económico en su conjunto, así como al buen vivir de la población.”7

Espacio estriado de emancipación

Las igualdades económica-equitativas, cultural-heterogénea e institucional-participativa constituyen la ideal infinita de una democracia en lucha contra las injusticias sociales actuales recorriendo el país. A la diferencia del gobierno de Santos, Colombia no es un espacio liso que se organiza por la velocidad de las inversiones. Para las Farc Colombia es un espacio estriado por los territorialidades heterogéneas donde injusticias sociales cada día atentan contra las formas de igualdad democrática. Se trata entonces de una cartografía que traza discontinuidades y fronteras entre poblaciones heterogéneas, injusticias que se reproducen  por los sistemas sociales de dominación, y conflictos sociales emancipadores (que por tanto se inscriben en la lucha global contra las explotaciones y marginalizaciones).

***

1Las Farc, Diez propuestas para una política de desarrollo rural y agrario integral con enfoque territorial. http://www.semana.com/upload/documentos/10propuestas.pdf
2Las Farc, Desarrollo rural para la democratización y la paz con justicia social de Colombia.
http://www.radiocafestereo.nu/index.php?option=com_content&view=article&id=771:desarollo-rural-para-pa-democratizacion-y-la-paz-con-justicia-social&catid=50:dialogos-de-paz&Itemid=129
3Ibid.
4Las Farc, Diez propuestas para una política de desarrollo rural y agrario integral con enfoque territorial.
http://www.semana.com/upload/documentos/10propuestas.pdf
5
http://www.semana.com/nacion/articulo/gobierno-farc-dan-detalles-sobre-acuerdo-agrario/348359-3
6Las Farc, Diez propuestas para una política de desarrollo rural y agrario integral con enfoque territorial.
http://www.semana.com/upload/documentos/10propuestas.pdf. Esta idea de fronteras entre poblaciones se confirma en la idea de territorios “interétnicos” (mezcla de fronteras): “En el mismo sentido, se propone el establecimiento de territorios interétnicos, definidos como territorios de coexistencia de las diferentes formas culturales de vivir de las comunidades campesinas, indígenas y afro-descendientes, con regulaciones colectivas propias y atendiendo principios de autonomía y autogestión.” Ibid.
7Ibid.

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