Homenaje tropical a Lukács en tiempos de la posverdad

on Domingo, 26 Febrero 2017. Posted in Artículos, Georg Lukács, Posverdad, Edición 100, Miguel Ramos Jaimes, Uribismo, Nacional

100 Miguel

Hay algo que no se puede ocultar ni negar de Lukács. Algo que no podrán borrar los nazis, incluso destruyendo todas las estatuas de él: fue un campeón de la causa de los pueblos; fue un valiente guerrero de la libertad y un enemigo mortal del sistema capitalista que nos dejó herramientas para seguir con la tarea de desmontarlo antes de que acabe con la humanidad.

 

Miguel Ramos Jaimes
Fuente de la imagen: https://www.marxists.org

"...ella, esa endeble conciencia que en ocasiones es el único centro de nuestras acciones, es insobornable y no se deja engañar de ningún modo. La conciencia debería ser egoísta, pero no lo es en absoluto. Siempre se introduce en lo que hacemos los hombres. No solo en el presente, sino en el pasado y en lo que habrá de suceder"

Pablo Montoya

La posverdad es un término de nuevo cuño que ha saltado a la fama con la seguidilla de victorias electorales a nivel global de la derecha y la ultraderecha: el brexit, el dos de octubre en Colombia y Hungría, Donald Trump, entre otras. Con posverdad se describe la situación en la que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública, que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal. En otras palabras, posverdad es un eufemismo para referirse a las mentiras de los políticos y al fenómeno reportado1 de que éstas son cada vez más comunes.

En Colombia, la sarta de mentiras fue confesada en prensa por uno de los capos del uribismo. Si se quiere evitar que sigan engañando a la ciudadanía, es necesario comprender cómo funciona el pensamiento en la sociedad, cómo es producido como ideología y expresión de las ideas de las clases dominantes, cómo ese pensamiento contribuye a crear hegemonía y figuras ideológicas que universalizan los intereses de determinados sectores y clases sociales. Estas figuras hacen pasar ideas de clase como ideas universales e invierten las relaciones reales como el negativo de una foto, mintiendo.

La manera de destapar esas mentiras es elevar el nivel de consciencia que se tiene de la realidad: entre más y mejor se comprenda, se tienen menos engaños. Esta es una tarea en donde viene a ser de mucha ayuda Georg Lukács, un húngaro que nació en 1885 y murió en 1971. Su obra insignia es el libro Historia y Consciencia de Clase2, una joya del pensamiento contrahegemónico y libertario de la humanidad. Este libro, de 1923, es una recopilación de artículos en los que se controvierte a las corrientes socialdemócratas del marxismo vulgar o economicista, al cual antepone el que él llama “marxismo ortodoxo”, en donde lo primordial es el método dialéctico y carecen de importancia las máximas o citas descontextualizadas o talladas en piedra.

Lukács era hijo de una pareja judía de la más alta burguesía banquera del Imperio Austrohúngaro, que compró título nobiliario, por supuesto. Desde temprano se inclinó por los estudios de letras y filosofía al tiempo que desarrollaba una profunda aversión por el sistema capitalista y toda la podredumbre del mismo, la material y la espiritual. En ese camino intelectual, llegó al marxismo y se afilió en 1918 al novísimo Partido Comunista de Hungría, con el cual llegó a ser Ministro de Educación durante la Breve República de los Consejos. Valga decir que, llegado el momento de defender esa república, el mismo Lukács fue al frente para combatir al Ejército Blanco. Allá trató de compensar su falta de experiencia militar con temeridad, pero fue severamente reprendido por un obrero en armas: es irresponsable facilitarle las cosas al enemigo.

Desafortunadamente, la reacción ganó en Hungría con el Ejército Blanco y los fascistas llegaron al poder e incluso resultaron alineados con los nazis unos años después en la Segunda Guerra Mundial. Los herederos de esos mismos fascistas son los que el pasado dos de octubre también recurrieron a las mentiras para el triunfo del racismo y la xenofobia.

La caída de Hungría no arredró a Lukács; él se quedó en su partido comunista y viviendo en la Unión Soviética, lo cual le trajo muchísimos problemas. Era la época más dura del estalinismo y su lejanía con las tesis oficiales del marxismo vulgar lo hicieron blanco de la represión; salvó su vida por la cantidad de personalidades que le tenían en alta estima y su elevadísima importancia en el mundo de la filosofía. Si tan solo el jurista Pashukanis hubiese corrido con la misma suerte.

Con la partida de Stalin, Lukács se reactiva políticamente y es así como resulta siendo protagonista de la revolución socialista3 de 1956 en su natal Hungría, donde Nuevamente se salva del patíbulo por los pelos.

Lukács sigue activo en la política y en la producción filosófica hasta su fallecimiento en 1971. En su obra tardía sigue aportando enormemente al pensamiento y la consciencia de la humanidad. Sus trabajos sobre estética y alienación son obras magistrales que le otorgan una altura enorme al marxismo y a la teoría crítica. Claro que existen muchas críticas sobre su obra y él mismo tuvo el tiempo y la sabiduría de repensar sus planteamientos de juventud, tal y como se observa en el extenso prólogo que redacta para la edición de los años setenta de Historia y Conciencia de Clase.

No obstante, hay algo que no se puede ocultar ni negar de Lukács. Algo que no podrán borrar los nazis, incluso destruyendo todas las estatuas de él: fue un campeón de la causa de los pueblos; fue un valiente guerrero de la libertad y un enemigo mortal del sistema capitalista que nos dejó herramientas para seguir con la tarea de desmontarlo antes de que acabe con la humanidad.

Como cierre, valga saber que distintos países de Occidente trataron de conseguir que el afamado filósofo desertara de la Cortina de Hierro para irse a vivir a la comodidad de sus grandes universidades como Oxford y Harvard. Esto se hacía porque hubiese representado una inmensa victoria propagandística en medio de la Guerra Fría, aunque también se debía a iniciativas bienintencionadas de algunos de sus colegas académicos. Sin embargo, él nunca abandonó su estación de combate en esta lucha de clases, que sigue mientras persista la explotación y la ignominia que trae la barbarie capitalista. Ahora mismo es tarea urgente la derrota de los fascistas y su posverdad. Que se sepa que mienten las mentiras, para eso nos sirve Lukács.

***

1Post-truth politics. Art of the lie. THE ECONOMIST. 10 de septiembre de 2016. Ver: http://www.economist.com/news/leaders/21706525-politicians-have-always-lied-does-it-matter-if-they-leave-truth-behind-entirely-art (consultado el 23 de febrero de 2017)

2El libro completo, edición de 1970 está en pdf: https://www.marxists.org/espanol/lukacs/1923/hcc.pdf

3Hungría 1956: una revolución socialista. SIN PERMISO. G.M. Tamás. 27 de octubre de 2016. Ver: http://www.sinpermiso.info/textos/hungria-1956-una-revolucion-socialista (consultado el 23 de febrero de 2017)

Comentarios (0)

Déje un comentario

Estás comentando como invitado. Autentificación opcional debajo.

Ediciones anteriores

Ver más ediciones