Lustros para desear una revolución: 1. Provocar el futuro, 5 películas del “cine sobre la victoria”

on Lunes, 30 Noviembre 2015. Posted in Artículos, Edición 70, Cine, César Duque, Expresiones contraculturales, Nacional

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Más allá de denunciar las carencias de Volver al Futuro II, hay que situarla en la Utopística, ese terreno provocador e ilusorio que guía cualquier acción y, desde el sistema -la ideología- en el que se posiciona como núcleo, proponer otras lecturas sobre el futuro y la revolución.

 
César Duque
Fuente de la imagen: www.languagetrainers.co.uk

“¿Usted piensa que sólo es cuestión de deseo?”

Comandante de la Brigada Roja de Hainan en el filme de Xie Jian

El destacamento rojo de mujeres (42' 32'')

Si se cree en la revolución, se cree en nuevos futuros y para conseguirlos, debemos desearlos y ganarlos.

“La obligación de un revolucionario siempre, siempre, siempre es ganar”

Pablo Iglesias

Octubre de 2014

I. Mantras en el centro de la “utopía capitalista”

Entonces, hablemos del futuro. El 21 de octubre pasaron tres décadas desde que Robert Zemeckis y Steven Spielberg pusieron a Michel J. Fox y Christopher Lloyd a volar en una máquina hacia 2015. La película se hizo un fenómeno global por proyectar hechos inciertos, en los que la tecnología y la ciencia instigaban los límites de la imaginación.

Para desgracia nuestra, en 108 minutos, Spielberg instaló una idea de porvenir en la fantasía global. Luego de estos 30 años de la primera visita del Dr. Brown con Martie Mcfly, hemos vivido el costo de proyectar, en parte, esa ilusión posthegemónica que resolvía la Guerra Fría y ponía a la ciencia y a la tecnología de los Estados Unidos en un solo lugar. Por eso, a pesar de su efecto colosal sobre el espectador, y de todo lo que la hemos disfrutado, gozamos de su autenticidad y la oportunidad que nos dio para idear la ilusión del futuro aunque ahora queramos construir uno distinto.

Más allá de denunciar las carencias de Volver al Futuro II, hay que situarla en la Utopística, ese terreno provocador e ilusorio que guía cualquier acción y, desde el sistema -la ideología- en el que se posiciona como núcleo, proponer otras lecturas sobre el futuro y la revolución. El mantra monumental del filme para quienes quieren hacer pronósticos es: para crear el futuro, hay que desearlo, invocarlo y provocarlo.

Esta sección surge en la búsqueda de recursos para esa invocación. Empecemos por el cine.

II. ¿Qué es el cine?... 5 centavos de ideología

Hay una película de Elia Kazan, El último magnate (1976), que presenta un breve diálogo con el que se puede entender divertidamente la operatividad del cine en la ideología.

En ese diálogo, Robert De Niro, quien hace el papel del productor Monroe Stahr, finaliza una escena sorprendente: aquella en la que explica a un guionista –Boxley-, al borde de una crisis nerviosa por culpa de los métodos de trabajo del studio, qué es el cine1.

Dice Antonio Costa: “Se trata de un fragmento de antología, tanto por la dirección como por la interpretación de De Niro, el ritmo y, lo que es más importante, la filosofía del cine enunciada por Stahr; una escena que, como veremos en este capítulo, contiene los principales temas de los que se ocupan (y se han ocupado) ciertos expertos en teoría cinematográfica”2.

Para explicar qué es el cine y su operatividad ideológica, transcribo el diálogo de la película:

Stahr: ¿En su despacho hay una estufa que se enciende con una cerilla?

Boxley: Creo que sí.

Stahr: Suponga que está en su despacho […] Está agotado. Éste es usted –y señala un lugar en el escenario-.

Entra una chica. Ella no le ve a usted. Se quita los guantes, abre su bolso y lo vuelca sobre la mesa. Usted la contempla. Éste es usted –señala de nuevo el espacio-.

Y mientras, ella… Dos monedas de diez centavos, una caja de cerillas y una moneda de cinco centavos. Deja la moneda de cinco sobre la mesa, vuelve a meter las de diez centavos en su bolso. Coge los guantes. Son negros. Los mete dentro de la estufa. Enciende una cerilla. De pronto, suena el teléfono… Ella coge el auricular. Escucha. Y dice: «yo no he tenido un par de guantes negros en mi vida». Cuelga. Se arrodilla junto a la estufa. Enciende otra cerilla. De repente, usted se da cuenta de que hay otro hombre en la habitación, vigilando todos los movimientos de la chica. (Larga pausa).

Boxley: ¿Y qué pasa?

Stahr: ¡Ah! No lo sé. Yo sólo estaba haciendo una película.

Boxley: ¿Para qué eran los cinco centavos?

Stahr: (se vuelve hacia una colega de Boxley que asiste a la escena) Jenny, ¿para qué eran los cinco centavos?

Jenny: Los cinco centavos eran para el cine.

Boxley: ¿Para qué me paga usted? No comprendo esa condenada historia.

Stahr: Sí la comprende. O no hubiera preguntado por los cinco centavos.

El lugar del cine en la ideología… lo sabrá entender el buen lector.

III. Cinco filmes

La siguiente selección muestra algunos ejemplos de cine político3 sobre la victoria. No presenta cine documental -que esperamos que propongan los lectores en el foro-, ni de animación4:

[África] Ousmane Sembene (2004): Moolaadé.

Dos fragmentos:

1. (86' 21'') “La purificación viene de tiempos inmemoriales. El Islam exige que la mujer sea purificada y tú, una simple mujer, ¿cuestionarás la tradición?, ¿por qué quieres deshonrarnos de ese modo?”.

2. (101' 34'') “La esperanza engendra el valor. Las mujeres son la esperanza”.

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Coproducción franco-africana que obtuvo el premio Una cierta mirada en el Festival de Cannes, 2004. En ella, el pionero del cine africano, Ousmane Sembene, inventa una nueva fábula política que ocurre en una aldea de Burkina Faso. Mujeres, negras, pobres, en un país flagelado por el colonialismo enfrentan sin garantías el ritual ancestral de la ablación del clítoris -purificación o Moolaadé-. Un grupo de niñas deciden reaccionar contra esta práctica por miedo a morir en ella y un grupo de hombres y mujeres sacerdotisas insisten en mantener la tradición. Esta película nos enseña que un asunto es obtener la victoria y otra mantenerla. Para obtener la victoria de una contestación no basta sólo con afirmarla fuertemente, ni con defenderla o hacerla realidad, también hay que crear el ambiente cultural en el que las victorias se blinden de cuestionamientos externos, para que quienes defiendan la justicia sientan el amparo y el apoyo de una comunidad. La gracia de una lucha con respaldo es el abrigo a los sentimientos más hondos y contestatarios, como la capacidad de construir una honra alternativa para cada acción revolucionaria. Como la política es un juego de afectos, no se puede dar la vida por la revolución sin sentirse honrada u honrado por ella.

[Europa] Elio Petri (1971): La clase obrera va al cielo.

Dos fragmentos:

1. (39' 17'') “Es que un hombre tiene derecho a saber lo que hace y para qué sirve. ¿Sí o no?, ¿tengo razón?”

2. (26' 40''-26' 50'') Lulú Maza trabaja arduamente y para enfocarse en su trabajo siempre piensa en lo que más le llama la atención:

“- Siempre estás pensando en lo mismo (afirma una obrera refiriéndose a la obsesión sexual de su compañero).

- ¿Y en qué quieres que piense –él responde-, en el paraíso?”.

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No hay una película que muestre mejor el lecho de la ideología que La clase obrera va al paraíso, donde se explora el fenómeno del capitalismo cognitivo. Esta producción italiana, del clásico director de cine político Elio Petri, cuenta el tortuoso día a día de un obrero maquinista que se exige cada vez más para ser el mejor trabajador de su fábrica hasta que nota que su vida se ha reducido a la de una máquina, que sus compañeros le odian y su vida personal casi no existe. En esta película se nos invita a pensar en las “micro-victorias” y algunas herramientas que deberíamos tener en cuenta para ganar la confianza de un proletario cautivado ideológicamente por las libertades de la sociedad de consumo: organización, coherencia, una lógica alternativa y la discreta denuncia de los hábitos contradictorios en el capitalismo. El personaje de esta película está al borde de la locura, no sólo por los ritmos de trabajo, sino porque no hay una alternativa real en el sistema o fuera de él para cambiar el sistema de producción a destajo. Y ni la neurosis hecha voz en un grito puede sacarle de ese laberinto.

[Medio Oriente] Radu Mihaileanu (2011). La fuente de las mujeres

Dos fragmentos:

1. (63' 32'') “A las mujeres, la paz, no nos cuesta”.

2. (92' 37'' - 93' 10'') “Que te quede claro, no somos de nadie, ni somos una posesión. Si los hombres desean a las mujeres es porque esa es la voluntad de Alá, pero nunca deben hacernos sus esclavas, ni deben taparnos con la intención de reprimir su deseo, cierren ustedes los ojos si quieren reprimir ese deseo y sus impulsos satánicos Tapen sus ojos en vez de nuestras caras”.

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Con una estructura idéntica a Moolaabé de Sembene (2004), La fuente de las mujeres del director rumano Radu Mihaileanu gira en torno al rol doméstico tradicional de recoger agua en el monte, un rol que asumen infantes y mujeres, debido a que los hombres se niegan a recogerla. Las mujeres pierden sus hijos porque éstos sufren accidentes en el monte y, además, son señaladas de estériles. Esto genera indignación y una reacción incontestable: hacer una huelga de amor.

Una película que, personalmente, ha sido reveladora por la incorporación de un personaje masculino –Samu- que debe hacer sacrificios para ver que el proyecto de su esposa avance en la consecución de la modernización femenina en la aldea.

[Asia] Xie Jin (1960): El destacamento rojo de mujeres.

(42' 26'') Una miliciana vengativa habla con el comandante sobre su tentativa de asesinato a un patrón y él le pregunta:

“- Pero, ¿por qué disparó?

- Es el deseo de dos generaciones familiares. […]

- Cada proletario lleva las lágrimas en su corazón, ¿si cada uno hace lo que quiere, puede resolver algo?”.

(70' 25'') “Solamente dependiendo del valor personal, ¿podemos liberar un país tan grande?”.

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Hainan, 1961. El director Xie Jian se ha convertido en un estandarte del cine comunista chino cada vez más impactante por su vínculo con el soviético. Jian filma El destacamento rojo de mujeres con un lema inicial “Con la firme convicción en que las mujeres sostienen la mitad del cielo”. Este es un clásico completamente opuesto al del alemán Kurt Maetzig Ernst Thälmann, hijo de la clase trabajadora (1954) y a su continuación Ernst Thälmann, líder de su clase (1955) que muestra que la manipulada “política de masas” de la Revolución Cultural no continuó parada en dos ejes principales de la revolución: la despersonalización y la perspectiva de largo plazo. Aunque la película de Jian fuerza diálogos sin escrúpulos, debido a que es propaganda del régimen, desarrolla con estilo el rol femenino en la victoria de la revolución.

[Latinoamericano] Glauber Rocha (1967): Tierra en trance.

Dos fragmentos:

(78' 35'') “¿Cuál es el sentido de la coherencia? Dicen que es prudente observar la historia sin sufrir. Hasta que un día la masa tome el poder por la conciencia, hasta que un día con la conciencia, la masa tome el poder […] (78' 50'') Este pueblo quebrado, con su sangre sin vigor. Precisa de la muerte más de lo que se puede suponer. La sangre que estimula el dolor en mi hermano. El sentimiento de la nada que genera el amor. La muerte como fe, no como temor”.

(39' 31'' - 39' 35'') “Ven conmigo Sara. No seas como los fanáticos que esperan que las cosas no sucedan antes de que las terminemos”.

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Con un leve parecido visual a '8 1/2' de Federico Fellini (1963) y escenas cómicas que gravitan bajo personajes similares a los de Pier Paolo Passolini (1963, 1964, 1966), 'Tierra en Trance' nos enseña los disfraces de la demagogia en política, los excesos de las 'alternativas' aparentes y su cautivante discurso a corto plazo que años después hará real el afán de beneficio personal que se buscaba en un inicio. Esta película debe verse una, dos y hasta tres veces, pues más allá de su formato, muestra los desastres de un tipo de política cuando obtiene la victoria y expone con claridad lo que “la gente de a pie” busca en la política: cambios reales que son sus alegrías. Rocha es un autor genuino del cine mundial en Latinoamérica” y consolida con este filme un mensaje de coraje, decisión, resiliencia y planificación, todo aquello que no tienen quienes como Vieira, creen que la victoria en “[…] política se hace [solo] con habilidad [pues les basta con los puestos] Yo soy el gobernador”. (34' 35'').

***

1Estas palabras han sido tomadas, al pie de la letra, del comentario que Antonio Costa hizo a la película para introducir una descripción del cine. Costa, Antonio. (2008) Parte 1, “¿Qué es el cine?”, Cap. 1. “Institución, dispositivo, lenguaje”. En Saber ver el cine. Barcelona: Paidós. Pág. 21.

2Costa, Antonio (2008). Parte 1, “¿Qué es el cine?”, Cap. 1. “Institución, dispositivo, lenguaje”. En Saber ver el cine. Barcelona: Paidós, Pág. 21.

3Sin profundizar, porque no es un tratado de cinematografía ni ninguna de esas “grafías” o lo que se le parezca, definimos aquí cuatro tipos de cine político “contra-hegemónico”, una caracterización útil para desarrollar mejor la idea del “cine sobre la victoria”.

A) El cine político puede tener un carácter informativo, y en él, adoptar dos vías: 1) El cine de pornomiseria que, con su efecto perturbador, generalmente paraliza o desmotiva, pero en todo caso no incita al cambio ni a la acción. Este cine rompe el formato tradicional por su exceso en el contenido. Es un cine que informa al espectador sobre “la tragedia del mundo” con imágenes en exceso impactantes. Es uno de los dos polos opuestos al contenido del cine sobre la “victoria”. 2) El cine de “exposición alternativa”. Es un cine que conserva un formato documental y propone un mensaje centrado en la acción alternativa. Es muy usual en algunas propuestas ecologistas, que describen un problema sin saturar el ojo y, al mismo tiempo proponen lecturas alternativas para motivar un cambio.

B) Cine de “resistencia”: es el otro polo opuesto al cine sobre la “victoria”. Hace un énfasis excesivo en el contenido del mensaje, se enfoca sobremanera en explicar la virtud de algunos pueblos para “resistir, resistir…y resistir” a la explotación. Describe y exalta la resistencia, pero no propone alternativas para convertir la presión resistida en una potencia capaz de crear otros mundos en el futuro.

C) Cine de vanguardia –que rompe el formato convencional, crea un argumento visual y exige lecturas expertas de la imagen fija, el texto y las imágenes en movimiento-.

D) Cine sobre la “victoria”: que, como se verá a continuación, articula una forma legible para cualquier espectador, construye un argumento coherente, del que se puede sacar una u otra lección intempestiva para la acción revolucionaria, incluso más allá de la película misma, y posee un contenido estimulante que invita a imaginar la victoria. Es un cine que provoca a la imaginación y supera al cine de ciencia ficción, precisamente porque construye su argumento, sus puntos de referencia y sus núcleos narrativos, sobre una lección revolucionaria probablemente aplicable a cualquier tiempo y a cualquier contexto.

4El orden de la selección de películas no indica necesariamente una jerarquía –de mejor a peor-, ni indica que sean las únicas. Esperamos el foro con la sugerencia de otros filmes.

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