¿"Podemos" otra izquierda en Europa?

on Viernes, 01 Agosto 2014. Posted in Artículos, Pablo Iglesias, Podemos, Elecciones europeas, Edición 38, España, Olga Nadeznha Vanegas, Internacional

38 Nadeznha

Podemos, al empujar los límites que impone la crisis, ya hizo un gran avance. Al entender que hay un potencial en la contestación, en la iniciativa popular y al ver una posibilidad de crear poder popular, empujó a la izquierda española a confrontar sus propias contradicciones, su pérdida de horizonte, su desnaturalización -independiente si todas han escuchado o no-, este nuevo movimiento le dio una nueva posibilidad a la izquierda europea para retomar un lugar, un escenario del que hoy la extrema derecha se apropió.

 
Nadeznha Vanegas Toro
Fuente de la imagen: www.eldiario.es

En las pasadas elecciones del parlamento europeo que tuvieron lugar el 25 de mayo, dos grandes hechos se impusieron: el primero, que causó alarma en la opinión pública, fue la fuerte progresión de partidos de extrema derecha, quienes con votaciones importantes alcanzaron varios escaños en el parlamento, y el otro, menos mediatizado a nivel Europeo, pero muy seguido y comentado en España, la irrupción de Podemos, movimiento político español que con solo 4 meses de existencia obtuvo 5 escaños. Dos fenómenos que tienen lugar luego de 5 años de crisis en la que las élites políticas y económicas de Europa, de izquierda o de derecha, no han hecho más que utilizar un lenguaje de ajustes y de reformas que, al contrario de promover cambios significativos al sistema, sumergen a la población en situaciones graves de desempleo, inequidad e injusticia social. Es de este terreno, creado por la crisis y abonado con las respuestas de los gobiernos de turno, del que han sabido sacar provecho los partidos de extrema derecha, pero también, y por otra vía, movimientos políticos como Podemos.

Podemos se lanza como movimiento político el 16 de enero del presente año, con el manifiesto "mover ficha: convertir la indignación en cambio político"1. Presentándose como una iniciativa política que cuenta con una visión mucho más amplia y ambiciosa que la de un partido tradicional. Este movimiento recoge la experiencia del 15M, más conocido como "movimiento de los indignados", pero sin declararse su heredero, capitalizando por un lado los efectos negativos reales, materiales y claramente identificables de la crisis y, por el otro, la fuerza del descontento de la población y del rechazo a las respuestas que se han dado.

Podemos es un movimiento político respaldado por un análisis profundo, no solamente de la crisis del sistema, sino también de la izquierda en España, - similar a la de otras izquierdas en Europa-. Una de sus fuerzas es la capacidad de lectura de la realidad económica, social y política del país que les ha permitido rápidamente atacar y alterar esa manera tradicional de hacer política de la que se han servido las élites para "secuestrar la democracia".

El movimiento se organiza a partir de tres ejes2: la observación de que el pueblo no está representado por las élites, aprendizaje que se obtuvo de la irrupción del 15M y que implica el no situarse en la disputa clásica izquierda – derecha; la implementación de la visibilidad mediática en tanto que potente arma comunicativa; y finalmente el aprendizaje y la puesta en práctica de la experiencia de los procesos populares y gobiernos de izquierda latinoamericanos. Cada eje contiene una crítica directa al modelo dominante de la forma de hacer política, pero también es portador de una perspectiva que busca ir más allá de los límites que en muchas ocasiones, por cuestiones ideológicas, la izquierda se ha impuesto. Enunciaremos tres aspectos.

Primero y luego de la irrupción de los "indignados", quienes plantearon una reactivación de la democracia directa poniendo a prueba formas alternativas de participación y en donde se expresaron diferentes tipos de sensibilidades, podemos sacar de esta experiencia el aprendizaje mayor: el pueblo debe recuperar la voz y la acción que las élites han monopolizado, "las élites no representan al pueblo". Pero a diferencia del 15M, el movimiento reconoce los límites de la protesta, así lo señala Iñigo Errejón, responsable de campaña de Podemos: "la solidez de los aparatos del Estado y administrativos ha asegurado que ninguna “irrupción catastrófica” de protestas haya podido –más allá de loables éxitos locales– cortocircuitar las políticas de empobrecimiento y revertir el proyecto del saqueo del país y sus gentes"3. No es entonces al margen de los aparatos que pueden crearse fisuras contundentes a las políticas de Estado, es irrumpiendo en ellos que las incidencias pueden ser visibles. De esta manera defienden el proceso electoral como uno de los momentos de la construcción política y se confrontan al "tabú del liderazgo", identificándolo como un mecanismo que permite enfrentar la división y la desunión del campo popular.

El segundo punto concierne a la exposición mediática y tiene que ver con el principio de irrupción y protagonismo en el orden dominante, que guía igualmente la idea de representación. Entre las críticas que se le han hecho a Podemos está el uso a ultranza de la televisión. En efecto, Pablo Iglesias, quien encabezó la lista de las elecciones al parlamento europeo, es la cara visible del movimiento y debe su reconocimiento como "líder" a sus interesantes y acaloradas intervenciones en debates en programas televisivos de los grandes canales. Pero esta exposición mediática no comienza allí, su participación en la Tuerka, emisión creada por profesores y estudiantes de la Complutense de Madrid, inicia este proceso intencional de intervenir los canales audiovisuales que determinan los marcos de opinión dominante. Como el mismo Iglesias lo indica4, la relación con la televisión no es fruto del azar, ella es intencional y estratégica. Tener acceso a los grandes canales de televisión es tener la posibilidad de debatir en el lugar que se genera la opinión, haciendo escuchar razonamientos que eran invisibilizados y desconocidos del gran público.

A primera vista, la irrupción en estos espacios puede considerarse como la legitimación de esas formas de comunicación que tanto mal le han hecho a la política, sin embargo, lo que demuestra Podemos es que la presencia en los grandes medios, y no solo en los alternativos, es una manera de cortocircuitar los poderes que generan opinión, enunciando otras lógicas, otros discursos, otras posibilidades, y desenmascarando aquellos que se esconden detrás de una crisis sin fin que perpetúa una organización económica, social y política, abriendo cada vez más la brecha entre los beneficiarios de las políticas de austeridad y los que sufren sus efectos, los desposeídos.

El tercero y el último aspecto es el retorno a la "base", la búsqueda de la unidad popular, aprendizaje de los procesos populares y de los gobiernos de izquierda latinoamericanos. Los círculos, espacios de protagonismo popular, de empoderamiento, que recuerdan los círculos bolivarianos, se piensan como espacios para "terminar con el miedo, la fragmentación y la resignación, para construir la unidad popular y ciudadana" y reactivar lo que las luchas populares latinoamericanas han venido haciendo desde tiempo atrás, "el derecho a tener derechos, a vivir sin miedo; a la sanidad, la educación, la jubilación y la protección social; a la tierra y el territorio; al empleo; a la cultura; a desarrollarnos como personas y como pueblos"5.

La reconstrucción de la base social responde al abandono progresivo por parte de los partidos de izquierda y en especial el partido socialista español (PSOE), del soporte social y popular. Este soporte se convirtió exclusivamente en base electoral que garantizaba y legitimaba un enfrentamiento político entre izquierda y derecha que hoy más que nunca muestra, en el caso Español pero también en el caso Francés por ejemplo, que dicho enfrentamiento se ha desnaturalizado, convirtiéndose en una ilusión de la que se sirven las élites para dar a la contienda política una apariencia democrática en la que el pluralismo político se expresa.

Frente a esto Podemos insiste en situarse por fuera del falso enfrentamiento derecha-izquierda que ha contaminado la escena política y convertido dos viejos oponentes en miembros activos de una misma "casta", es decir de la élite de los partidos que se disputan el poder, PP (Partido Popular, derecha) y PSOE, que dan la ilusión de divergencia en sus respectivos programas de gobierno, mientras que en la práctica coinciden en aspectos fundamentales: gobiernan al servicio de poderes e intereses ajenos a los de los ciudadanos sirviéndose de su posición y de la corrupción para su beneficio personal.

Reactivar la cuestión de la unidad popular va más allá entonces de la constitución de una base electoral que garantice el triunfo del movimiento. Se trata de romper la dinámica del sistema que ha empujado al aislamiento, a la desafección, al desinterés de los ciudadanos por la participación, que ha provocado la ruptura del tejido social y político, que ha hecho de la izquierda tradicional una cómplice del neoliberalismo. Se trata de construir e impulsar un verdadero protagonismo popular y ciudadano que reciba diferentes sensibilidades, trayectorias y experiencias, atacándose a esos temas que para las élites no son más, en un sentido peyorativo, que estrategias populistas, pero que para la mayoría de los ciudadanos, los desposeídos, son problemáticas centrales que les impiden vivir dignamente.

Podemos es una iniciativa reciente a la que le queda mucho camino por recorrer, muchos obstáculos a enfrentar, muchos errores a cometer. La propuesta es ambiciosa y como tal rodeada de riesgos, de enemigos, pero también de ilusiones y de proyectos irrealizables. Sin embargo, es justamente eso de lo "irrealizable" de lo que el movimiento se empara. Durante la crisis nos han mostrado un camino, una sola manera de hacer, una sola salida, otras puertas no son posibles, hay que seguir el camino trazado por los que crearon la crisis, que importa si cada vez se envían más ciudadanos a las márgenes, si la pobreza aumenta, si la desigualdad se impone como regla. Podemos, al empujar esos límites, ya hizo un gran avance. Al entender que hay un potencial en la contestación, en la iniciativa popular, al ver una posibilidad de crear poder popular, empujó a la izquierda española a confrontar sus propias contradicciones, su pérdida de horizonte, su desnaturalización, -independiente si todas han escuchado o no-, este nuevo movimiento le dio una nueva posibilidad a la izquierda para retomar un lugar, un escenario del que hoy la extrema derecha se apropió.

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1http://www.cuartopoder.es/alsoldelacalle/files/2014/01/Mover-ficha-convertir-la-indignacio%CC%81n-en-cambio-poli%CC%81tico.pdf
2Iñigo Errejón, « ¿Qué es podemos? Le monde diplomatique, en español, Julio 2014.
3Iñigo Errejón "Qué es podemos" Le monde diplomatique, juillet-2014
4http://www.courrierinternational.com/article/2014/06/05/qui-est-pablo-iglesias-fondateur-du-parti-podemos
5http://podemos.info/circulos/

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