¿Quién define la política sobre el espacio público?

on Domingo, 29 Junio 2014. Posted in Artículos, Espacio público, Edición 36, César Giraldo, Nacional

36 GiraldoEl espacio público no son sólo calles, monumentos y parques, es sobre todo el origen de la vida cultural, política y económica de la sociedad. Esa es la historia de la humanidad.
 
César Giraldo
Fuente de la imagen: nuestras-ciudades.blogspot.com

El problema de la política pública hacia el trabajo informal es que no consulta a los trabaja-dores informales. No son consultados porque se considera que su actividad está por fuera de la ley: no pagan impuestos, no tienen registro mercantil, no tienen derechos de propiedad claramente definidos. Y el Estado, por principio, no negocia sus políticas con los ilegales. Es el caso de la política hacia el espacio público: mientras que por un lado no se pide la opinión de los vendedores de la calle, por el otro, sí se consulta al comercio organizado y a los gremios de la propiedad inmobiliaria.

La política de espacio público nunca menciona que detrás de cada vendedor informal hay una familia sin protección social, que se ve obligado a utilizar el espacio público para poder sobrevivir, y que se trata de un ciudadano sin derechos. Lo que invocan tales documentos es la opinión de la Cámara de Comercio (2005) que afirma que el espacio público es un bien común que está siendo apropiado abusivamente por unos oportunistas, de los gremios de la construcción que afirman que afean la estética de la ciudad, y la de los medios de co-municación (propiedad de los grupos económicos) que los califica como un factor de inse-guridad y de obstáculo a la libre circulación.

Si bien tales argumentos invocan principios técnicos (bien común, estética, circulación, seguridad) sería ingenuo pensar que su punto de vista no está relacionado con su interés económico. Como lo señala Narciso (2011) "los espacios públicos que son presentados por los planificadores y administradores como diseñados para el 'bien común', son en verdad diseñados para promover actividades que excluyen a ciertas personas y benefician a otras" (pág. 7).

Al mismo tiempo Blandón (2011) señala que los planificadores pretenden "construir una ciudad comercial como un gran centro de negocios internacionales, abierta al consumo cultural, que se vende como un paquete integral donde habitantes, turistas y empresarios puedan encontrar motivos para llegar, estar y volver atraídos por el portafolio de activida-des culturales, movimientos empresariales y comerciales" (pág. 9).

Existen dos ciudades. La de los centros comerciales, cafés con mesas en terrazas para admi-rar el paisaje, parques exclusivos, mercancías del espacio público, de un lado, y la calle cada vez más deteriorada para el desempleado, el precarizado, el pueblo, el que no tiene capacidad de comprar. Desde esta visión se invoca la reubicación de los vendedores en ba-zares, o centros comerciales, las cuales fracasan porque los locales terminan abandonados, o convirtiéndose en bodegas, porque esas reubicaciones con un discurso esteticista, y uno empresarial, desconocen circuitos económicos, la configuración del territorio y las tradicio-nes de los vendedores. Como dice Vergara (2009) "esta ciudad ideal, proyectada en los escenarios de planeación, entra en contradicción con prácticas sociales que obedecen a otras lógicas de acción" (pág.157).

Detrás de esta lógica lo que se busca es la valorización de inmuebles con el propósito de aumentar la riqueza urbano-teniente, y el capital financiero que se apalanca sobre ella. La visión de estos poderes económicos es la que prima en la definición del espacio público y en las normas que lo regulan. Esta definición lleva hacia la ilegalidad a quienes se toman el espacio público en franca resistencia para llevar a cabo su actividad económica, que son los sectores más precarizados de la sociedad, que no tienen otra opción porque carecen de de-rechos y seguridades. Pero así como la definición del espacio público ha estado marcada por determinados poderes económicos, esa definición también debe incluir a los sectores que han estado excluidos.

El Estado entra a intervenir en esa disputa por quienes pagan impuestos y se someten a las regulaciones comerciales y administrativas (Blandón, pág. 69). En otras palabras el Estado no discute la política pública con quienes están por fuera de la legalidad, es decir, no pagan impuestos ni cumplen las regulaciones. Esto es en lo formal. Esto no quiere decir que los poderes no instituidos formalmente no puedan desencadenar procesos políticos opuestos. Es un campo de disputa. La política pública sobre el espacio público termina reducida a la búsqueda de una ciudad "limpia y vacía" pero sin abordar el tema del hambre y de la inse-guridad social de los moradores de la ciudad (Blandón, pág. 124).

Se tiende a definir el espacio público como un conjunto de cosas físicas compuestas de ce-mento, mármol y césped, pero sin tener en cuenta la gente que lo habita. Y se pretende re-cuperarlo sacando dicha gente: vaciar de público al espacio público. Se olvida que el espacio público es una construcción social en la cual intervienen los diferentes actores sociales y económicos. El espacio público no son sólo calles, monumentos y parques, es sobre todo el origen de la vida cultural, política y económica de la sociedad. Esa es la historia de la humanidad.

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Blandón, M. (2011). El trabajo en las calles: territorialización, control y política en el centro de medellín a comienzos del siglo xxi. Tesis Maestría, Universidad de Antioquia, Facultad de Enfermería, Medellín. http://tesis.udea.edu.co/jspui/bitstream/10495/1509/1/EL%20TRABAJO%20EN%20LAS%20CALLES%20TERRITORIALIZACI%C3%93N, %20CONTROL%20Y%20POL%C3%8DTICA%20EN%20EL%20CENTRO%20DE%20MEDELL%C3%8DN%20A%20COMIEN.pdf

Cámara de Comercio de Bogota. (2005). Efecto de las ventas Callejeras sobre los Establecimientos de Comercio en cuatro zonas de Bogota. Bogota: Camara de Comercio de Bogota.

Narciso, C. (2011). Urbanismo neoliberal y diseño de espacio público. Universidad Autó-noma del Estado de México. Facultad de Arquitectura y Diseño. Coloquio Internacional de Diseño 2011. http://2012.coloquiodediseno.org/coloquio-2011/conten/mesa1/neoliberal.pdf

Vergara, M. (2009). Conflictividad urbana en la apropiación y producción del espacio público - el caso de los bazares populares de Medellín. Revista Bitácora Nº 14. Universidad Nacional de Colombia. http://www.revistas.unal.edu.co/index.php/bitacora/article/download/18512/19415

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