¿Relatos de una falsa democracia? La participación social en los esquemas de integración: el caso de la Unión Suramericana de Naciones - UNASUR

on Domingo, 14 Septiembre 2014. Posted in Artículos, UNASUR, Edición 41, Andrea del Pilar Naranjo , Internacional, Participación social, Participación política

41 Andreadel pilar

La escasa voluntad política real para permitir que los ciudadanos suramericanos incidan en el proceso de integración demostrada en la insuficiente divulgación del encuentro, las alusiones casi nulas sobre sus miembros y la ausencia de políticas nacionales sobre la participación en este tipo de esquemas supranacionales y, en suma, sobre las ventajas de un proceso de integración, hacen que muchas de las iniciativas se queden en declaraciones de buenas intenciones sin aplicación real y efectiva en el desarrollo de los pueblos.

 
Andrea del Pilar Naranjo

Fuente de la imagen: www.msal.gov.ar

En la falsa democracia mundial, el ciudadano está a la deriva, sin tener la oportunidad de intervenir políticamente y cambiar el mundo. En la actualidad, somos seres impotentes ante instituciones democráticas a las que ni siquiera conseguimos acercarnos”.
José Saramago


La Unión Suramericana de Naciones UNASUR desde sus inicios como sistema de convergencia de esquemas de integración1 se ha destacado por sus declaraciones explícitas sobre la relevancia de los valores de la democracia representativa y participativa. No obstante, la evidencia de participación efectiva de la ciudadanía en su proceso ha sido mínima; la realización del primer foro de participación pretende incidir en el desarrollo de este aspecto fundamental de la integración históricamente menospreciado.

Antecedentes: UNASUR y la participación

A pesar de que inicialmente su gestación emerge de la propuesta de agrupamiento con miras a la profundización de relaciones económicas de los esquemas existentes MERCOSUR, CAN y ALADI, poco a poco se reconoce la importancia de expandir los derroteros del proceso al que ingresan nuevos temas, entre ellos: infraestructura, medio ambiente, educación, derechos humanos y fortalecimiento institucional y democrático.

Bajo estos nuevos derroteros se promulga la Declaración de Brasilia de 2000, producto de la primera Cumbre Suramericana de presidentes, oportunidad que se concentra en los desarrollos democráticos e incluye como objetivo del sistema -aún en gestación- el estímulo de la “participación efectiva, ética y responsable de los ciudadanos y de sus organizaciones en la democracia (…) - junto con la promoción de- la participación de las organizaciones civiles y su contribución en el debate de los temas de interés público”2.

A partir de este momento, se integrarían en las declaraciones posteriores medidas no sólo de corte ambiental, tecnológico o de infraestructura, sino también dedicadas al tópico de la participación3. Todas ellas reiteradas en el Tratado de Brasilia en 2008, acto fundacional y eje constitutivo de la UNASUR, creada como un esquema de construcción participativa y consensuada, en procura del fortalecimiento democrático4. Estas manifestaciones se encuentran expresas a lo largo del articulado del Tratado (Artículos 25, 3.p6, 9.g7 y 188).

Consecutivamente, producto de las concertaciones logradas en Quito Ecuador el 10 de agosto de 2009, en el marco de la III Reunión Ordinaria del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, se reafirma el “compromiso con la democracia, como único sistema para resolver los desafíos y brindar mayores esperanzas y oportunidades a nuestros pueblos, con pleno respeto a los Derechos Humanos y a las libertades fundamentales”9. Base argumental presente en el más reciente Protocolo Adicional al Tratado Constitutivo de UNASUR sobre Compromiso con la Democracia en vigor desde el 19 de marzo 2014.

No obstante sus declaraciones profusas de aliento a la participación social y ciudadana, no se compadecen con la realidad de un espacio alejado de los suramericanos, el primer foro de participación celebrado en el seno de este organismo pretende conjurar las profundas debilidades en este tópico particular de la integración.

El primer paso de un largo camino

La convocatoria al foro de participación se inicia con la proposición del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores (Resolución 26/2012), posteriormente aprobada Declaración de Paramaribo en agosto de 2013, en la que Jefes de Estado y gobierno promueven el establecimiento de un espacio de diálogo y deliberación que permitiera vincular a múltiples sectores sociales10, y de la cual surge la reunión de actores sociales suramericanos, preparatoria al Primer Foro, y las directrices de funcionamiento del Foro de Participación Ciudadana (FPC). Además de los objetivos del esquema de incidencia se presentan propuestas sobre ejes temáticos, que serían discutidos en la cita de Cochabamba, destacables por sustraerse de las agendas actuales de los organismos directivos y/o permanentes del organismo de integración. En suma, un manejo de materias basado en la autonomía presentando ámbitos tan variados como derechos humanos, infraestructura, seguridad y defensa, diversidad sexual y LGBTI, soberanía energética y alimentaria y políticas públicas para segmentos poblacionales vulnerables.

Igualmente, se plantea el fortalecimiento de espacios de divulgación y comunicación permanente con los ciudadanos suramericanos, insistiendo en la necesidad de establecer un mapeo de las organizaciones sociales regionales para dar efectividad a su participación y seguimiento de sus iniciativas. Se formula, en último término, la propuesta de un documento que estableciera las bases de la participación ciudadana subregional, tentativamente denominado Carta de Principios, Propósitos y Garantías de Derechos Sociales y Humanos de la UNASUR; documento preparatorio que además establece aspectos presupuestarios, metodologías de elección de los representantes y mecanismos de consulta y denuncia11.

Gracias a dichas reuniones preparatorias finalmente se celebra el pasado mes de agosto, el Primer Foro de Participación Ciudadana con más de 200 representantes de 10 países del esquema UNASUR, en la población Boliviana de Tiquipaya, Cochabamba. La reunión se centró en los ejes de trabajo concentrados en el conocimiento del actual esquema y el estado del arte sobre los puntos básicos de su conformación, la fijación de los lineamientos de intervención y las bases del reglamento del grupo participante, para finalizar con el plan de trabajo.

A pesar de la iniciativa de autonomía y separación formulada en las reuniones de preparación, la propuesta de creación de comisiones temáticas no se alejan de los tópicos abordados en los consejos sectoriales de Unasur ya existentes, a saber: migrantes, género, afrodescendientes, mujeres, discapacidad, derechos humanos, economía y comunicación social y desarrollo sostenible. No obstante, es relevante la propuesta de creación de la red de Comunicación Regional Permanente, un organismo encargado de la divulgación de los resultados y la vigilancia de los avances en suma de la cercanía de las iniciativas a la comunidad suramericana. Habida cuenta de que “hasta el presente, se trata, en esencia, de una relación intergubernamental, con un protagonismo preponderante, por no decir casi exclusivo de los presidentes de los Estados suramericanos, con una prácticamente nula participación de las respectivas administraciones Estatales”12.

Con esta visión panorámica se puede concluir que las propuestas del primer foro son loables y además necesarias para la profundización, y sin ir muy lejos, indispensables para la supervivencia y legitimidad del proceso de UNASUR. Sin embargo, el camino aún es largo y no exento de obstáculos: la escasa voluntad política real para permitir que los ciudadanos suramericanos incidan en el proceso de integración demostrada en la insuficiente divulgación del encuentro, las alusiones casi nulas sobre sus miembros y la ausencia de políticas nacionales sobre la participación en este tipo de esquemas supranacionales y, en suma, sobre las ventajas de un proceso de integración, hacen que muchas de las iniciativas se queden en declaraciones de buenas intenciones sin aplicación real y efectiva en el desarrollo de los pueblos.

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1Como respuesta a la amplia fragmentación de sistemas de integración, que de acuerdo a Claudio Katz, se profundiza con los esquemas El rediseño de América Latina. ALCA, Mercosur y ALBA de ALCA, MERCOSUR Y ALBA, en Claudio Katz. Ediciones Luxembourg, Buenos Aires, 2006
2Primera Cumbre Sudamericana Presidentes 2000. Comunicado de Brasilia. CLAES – Biblioteca en integración y desarrollo en América Latina
3Tercera Cumbre de Presidentes de América del Sur 2004 Declaración de Cusco sobre la
Comunidad Sudamericana de Naciones.
4Ver en este sentido la ponencia de Wagner Tizón. Allan. Asesor de la Secretaría General de la Comunidad Andina. Democracia y Seguridad: hacia una agenda de cooperación política suramericana en Ponencia presentada en el Seminario Internacional La Comunidad Andina y el Mercosur de cara a la integración: ventajas y desafíos, Embajada de la República Bolivariana de Venezuela y la Fundación Foro del Sur, Buenos Aires, Octubre de 2000.
5Art 2. “La Unión de Naciones Suramericanas tiene como objetivo construir, de manera participativa y consensuada, un espacio de integración y unión en lo cultural, social, económico y político entre sus pueblos, otorgando prioridad al diálogo político
6Art 3.P. “la participación ciudadana a través de mecanismos de interacción y diálogo entre UNASUR y los diversos actores sociales en la formulación de políticas de integración suramericana”
7Art 9 g.” El Consejo de Delegadas y Delegados tiene las siguientes atribuciones: (…) g. Promover los espacios de diálogo que favorezcan la participación ciudadana en el proceso de integración suramericana;
8Art.18 “Se promoverá la participación plena de la ciudadanía en el proceso de la integración y la unión suramericanas (…) estableciendo canales efectivos de información, consulta y seguimiento en las diferentes instancias de UNASUR. (…).
9III Reunión Ordinaria del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión de Naciones Suramericanas. Declaración Presidencial de Quito. Quito, Ecuador, 10 de agosto de 2009,
10VII Reunión Ordinaria Del Consejo De Jefas Y Jefes de Estado Y De Gobierno De La Unión De Naciones Suramericanas Declaración De Paramaribo Núm. 15.
11Véase Acta de la Reunión de Actores Sociales Suramericanos preparatoria del 1° Foro de Participación Ciudadana de UNASUR Buenos Aires, 20 de setiembre de 2013. disponible en http://www.campanaderechoeducacion.org
12Cástor Miguel Díaz Barrado - María De Los Ángeles Cano Linares. La Unión De Naciones Suramericanas (Unasur). Análisis e instrumentos. Cuadernos Iberoamericanos. AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional) No1. P.14

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