Santos, el pilo de la estafa maestra II

on Miércoles, 29 Marzo 2017. Posted in Artículos, Andrés Camilo Rodríguez, Edición 102, Posconflicto, Nacional, Crisis educativa, Gobierno de Santos

102 Camilo

La jugada maestra del “Ser Pilo Paga”, y donde se encuentra todo el engaño, consiste en que el programa intenta demostrar interés por parte del Gobierno Nacional en aumentar la cobertura y generar inclusión en la educación superior, pero no es extensible a todo el estrato 1 y 2, tan solo logra atender a 40.000 de 1,2 millones de estudiantes pobres.

 

Andrés Camilo Rodríguez
@ACamiloRR
Fuente de la imagen: https://www.las2orillas.com.co

El presente artículo es una continuación de (SANTOS, EL PILO DE LA ESTAFA MAESTRA) en donde se analizó el programa “Ser Pilo Paga” en cuanto a cobertura e inclusión, concluyendo que el Gobierno Nacional diseñó un programa en el que no se garantiza la estadía de los más pobres en la educación superior. Lo anterior ha obligado a que muchos estudiantes –siendo los más vulnerables del país- cancelen el valor de la matrícula por sus propios medios. Además, se demostró que el Gobierno Nacional tiene una intención en aumentar la cobertura en la educación pública sin generar un incremento presupuestal ni pagar los 11,5 billones de pesos en deuda que se tiene con las universidades públicas del país. En el presente escrito se estudiará su viabilidad futura en torno al financiamiento y su posibilidad real de incluir a los estudiantes más pobres del país.

¿Lo privado sobre lo público?

La segunda problemática del “Ser Pilo Paga” gira en torno al financiamiento de la educación superior. El Estado le gira recursos a IES privadas por programas como el ese, becas e Icetex, entre otras partidas. En el año 2005 se giraban $1,5 billones para IES públicas y $34.000 millones para IES privadas del presupuesto público anual, para 2015 se duplicó a $3 billones el giro a IES públicas, pero se cuadriplicó a $151.000 millones de pesos a IES privadas. Actualmente, $98 de cada $100 del “Ser Pilo Paga” del año 2015 fueron girados a IES privadas, y los $2 restantes a Universidades públicas1. Como si no fuese suficiente, este programa en su primera presentación otorga distintos montos por estudiante beneficiario a cada universidad. La universidad pública que más presupuesto recibe por estudiante del programa “Ser Pilo Paga” es la Universidad del Valle, recibiendo $1.800.000 por “pilo”, en la Universidad Nacional el Gobierno gira un monto promedio de $370.000, mientras la Universidad de los Andes recibe $12 millones por cada estudiante2 beneficiario del programa ¿Por qué el programa no gira más recursos para estudiantes de universidades públicas? En el caso de la Universidad Nacional de Colombia, el costo operativo3 por estudiante se calcula en $12 millones, esto implica que cada “pilo” tiene $370.000 de subsidio del Estado y otros $11,7 millones que son asumidos por la Universidad.

Estas decisiones en materia de política pública ponen en evidencia el desinterés y la falta de responsabilidad por parte del Gobierno Nacional para desarrollar la educación pública en Colombia. Esta desfinanciación impide que las universidades tengan espacios adecuados para el desarrollo educativo, como es el caso de los estudiantes de la ASAB (Academia Superior de Artes de Bogotá de la Universidad Distrital) que realizan sus prácticas musicales en salones con goteras; en el mismo sentido, los estudiantes de Arquitectura de la Universidad Nacional sede Bogotá no cuentan con edificio propio, sin laboratorios adecuados ni salones, por lo que se les obliga a vivir en hacinamiento en otras partes de la universidad; los deportistas no cuentan con espacios pertinentes ni indumentaria adecuada, etc. La desatención del Gobierno Nacional en materia de financiamiento se materializa en la ausencia de apoyos socioeconómicos, por lo que obliga a que muchos estudiantes deban trabajar para poder pagar las altas tarifas de transporte, arriendo, alimentación y salud, entre otras necesidades básicas.

Evidentemente, esta no es una pelea contra la universidad privada. Estas instituciones han aportado al desarrollo de la nación, pero es inaceptable el maltrato contra la educación pública en Colombia.

Los no tan pobres

El estudiante universitario promedio tiene ingresos familiares mensuales hasta de $1,4 millones4, debe soportar el hacinamiento y los largos viajes del transporte público, almuerza “corrientazo” o lleva comida de la casa a la universidad, trabaja en vacaciones y de vez en cuando puede darse uno que otro lujo material.

De 70.000 estudiantes que se presentaron en la Universidad Nacional en el segundo semestre del 2016, 50.000 hacen parte de ese estudiante promedio5. Ese estudiante que no puede pagar una universidad privada ni puede ser beneficiario del “Ser Pilo Paga”. Cuando intenta ingresar a la educación superior tiene dos opciones, universidad pública o una deuda con el Icetex. Cuatro de cada seis estudiantes6 son ese estudiante promedio, quien debe competir por becas y cupos con estudiantes de todo el país, incluidos los más ricos que probablemente son de los mejores colegios por lo que están mejor preparados. Este programa de política pública ignora este estudiante no tan pobre y lo obliga a entrar en las lógicas de competencia de forma directa con quienes probablemente tienen mejores capacidades producto de una educación secundaria de calidad.

Ampliación y sostenibilidad del programa

De los 2 millones de estudiantes de educación superior, 1 millón son de estrato 1 y 2 y tan solo 40.000 son beneficiarios del “Ser Pilo Paga”. Esto implica que solo 3 de cada 1007 de los estudiantes más pobres del país podrán acceder a la educación superior por medio de este programa de política pública. ¿Y los otros 97? La inclusión de los más pobres en la educación no es masiva ni contundente, no es como lo presenta el Gobierno Nacional.

Esta política no puede extenderse al conjunto de la sociedad. Si se quisiera lograr 100% de cobertura en los estratos 1 y 2 a través de este programa, se necesitarían $7,1 billones8 al año, el doble de lo que se destina como parte del presupuesto general anual para toda la educación superior en Colombia. Esto implica que financieramente es inviable extender el programa “Ser Pilo Paga” a todo el estrato 1 y 2 en Colombia. Entonces ¿qué alternativa hay para los estudiantes no beneficiarios? ¿Deuda con el Icetex? ¿Frustrar el sueño de estudiar?

Conclusiones

El programa “Ser Pilo Paga” busca aumentar los cupos de educación superior además de garantizar la inclusión, pero no es extensible a todo el estrato 1 y 2. Para eso sería necesario duplicar el presupuesto para educación superior y destinarlo únicamente a dicho programa, que además no soluciona la permanencia y el grado oportuno de los estudiantes. El programa destina 98 de cada 100 pesos a IES privadas, lo cual pone en cuestión el adecuado uso de sus recursos, que bien podrían dirigirse a fortalecer la educación superior pública. El programa beneficia la universidad privada sobre la pública y no fortalece la educación superior, demostrando el desinterés del Gobierno para desarrollar la educación pública como derecho en Colombia.

Este programa ignora problemáticas de la educación superior como la deserción y la ausencia de programas de bienestar integral, lo que pone en riesgo a muchos beneficiarios de esta política pública, ya que existe una alta probabilidad de que deserten o demoren su grado y deban endeudarse para pagar su educación.

La jugada maestra del “Ser Pilo Paga”, y donde se encuentra todo el engaño, consiste en que el programa intenta demostrar interés por parte del Gobierno Nacional en aumentar la cobertura y generar inclusión en la educación superior, pero no es extensible a todo el estrato 1 y 2, tan solo logra atender a 40.000 de 1,2 millones de estudiantes pobres, además de que no les garantiza condiciones reales para evitar la deserción o el grado tardío lo que en un fin último obliga al estudiante a cancelar de su propio bolsillo la matrícula para la Universidad.

En fin, este programa es un engaño politiquero que buscar hacer parecer que el Gobierno colombiano está interesado en la educación superior, aunque le adeude 11,5 billones de pesos a las IES públicas.

Argumentar que no hay recursos suficientes para aumentar la cobertura y garantizar la inclusión en Colombia sería un despropósito descomunal. Los recursos del país no solo están en las evasiones fiscales de las familias más “prestantes” del país, como lo demuestra el caso de los Panama Papers; además, una buena parte de los recursos públicos se desaparecen por obra de la corrupción y el clientelismo. Con los $8 billones de pesos perdidos en corrupción del caso de Reficar se habría podido sanear una buena parte de la deuda que se tiene con la universidad pública en Colombia.

Este artículo no puede entenderse como una guerra contra la universidad privada. La educación privada en Colombia ha aportado históricamente para el desarrollo del país, hay egresados ilustres, investigaciones importantes y programas educativos que han aportado a nuestra nación. Pero es inaceptable el trato indigno con la universidad pública que deben soportar a diario los estudiantes. Se le hace un llamado de paz a la guerra declarada por Gobierno contra la educación pública en Colombia; es momento que cese la desfinanciación y la desatención de la educación. Para esto los estudiantes, los profesores y los trabajadores deben re-articularse en torno los cambios necesarios para garantizar que la educación no sea una utopía inalcanzable de los jóvenes sino un derecho fundamental.

Referencias

Sistema Universitario Estatal. (2012). Desfinanciamiento de la Educación Superior en Colombia . Bogotá: Sistema Universitario Estatal.

Comisión Unificada del consejo académico Unal. (2015). Sobre la estategia ser pilo paga. Unal sede Manizales. Manizales: Unal.

CESU. (2014). Acuerdo por lo superior 2034. Bogotá: Cesu. Obtenido de Dialogo de la educación superior: http://www.dialogoeducacionsuperior.edu.co/1750/articles-319917_recurso_1.pdf

Reglamento operativo ser pilo paga 2. (2015). Colombia aprende. Obtenido de http://aprende.colombiaaprende.edu.co/ckfinder/userfiles/files/Reglamento%20Operativo%20Ser%20Pilo%20Paga%202.pdf

superior, R. i. (2016). Sistema nacional de información de educación superior. Obtenido de http://www.mineducacion.gov.co/sistemasdeinformacion/1735/w3-article-212350.html

***

1(Resumen indicadores de educación superior, 2016)

2(Reglamento operativo ser pilo paga 2, 2015)

3(Comisión Unificada del consejo académico Unal, 2015)

4(Cesu, 2014)

5Ibid.

6Ibid.

7Cálculo propio.

8Cálculo propio basado en el costo promedio por estudiante $5,6 millones por estudiante. (Comisión Unificada del consejo académico Unal, 2015)

Comentarios (0)

Déje un comentario

Estás comentando como invitado. Autentificación opcional debajo.

Ediciones anteriores

Ver más ediciones