Ser de izquierdas y la segunda vuelta electoral. Reflexiones desde la teoría política

on Jueves, 05 Junio 2014. Posted in Artículos, Julio Quiñones Páez, Edición 35, Elecciones 2014, Nacional, Proceso de paz

35 QuinonesLo que se decida el 15 de junio tiene consecuencias morales en términos de las vidas que están en juego ante una prolongación indefinida del conflicto, pero también en el sentido del compromiso que cualquier persona de izquierdas tiene con la suerte de la propia izquierda colombiana como fuerza política en los próximos años.
 
Julio Quiñones Páez
Fuente de la imagen: http://noticias.co.msn.com/

María Fernanda Cabal, parlamentaria electa del Centro Democrático y esposa del presidente de Fedegan, quien hace varias semanas había exteriorizado su confianza en que el alma del finado García Márquez iría al infierno por cuenta de su amistad con Fidel Castro, expresó en días pasados sus agradecimientos a nuestro señor Jesucristo por haberle dado el triunfo al candidato de su partido en la primera vuelta electoral, hecho que interpretó como un “no pasarán” esgrimido para enfrentar el avance del “comunismo ateo” en Colombia. En condiciones normales, manifestaciones como estas harían las delicias de cualquier persona con una mediana cultura política y buen sentido del humor; sin embargo, y dados los ribetes brutales propios de la historia del conflicto armado colombiano, todo aquel que esté mínimamente familiarizado con la teoría política no puede dejar de ver en las opiniones de Cabal otra cosa que una intuitiva concepción schmittiana de la política, según la cual los que piensan en contravía suya representan esa diferencia ontológica propia de enemigos antes que de adversarios, con lo cual es el escenario militar y no el del debate público el que queda abierto.

Así las cosas, y desde una óptica de izquierdas, votar por Santos en la segunda vuelta para oponerse a este tipo de primarias expresiones de fascismo criollo debería considerarse a lo sumo como un pecadillo venial. En efecto y al fin de cuentas, Santos es un liberal (tanto en lo económico como en lo político), es decir, alguien con quien se puede discutir y convivir y quien, además, trae consigo el nada despreciable “bono extra” de defender las conversaciones de paz de La Habana como la política pública estrella de su cuatrenio. Sin embargo, no parece ser esa la reacción de diversos sectores de la izquierda colombiana quienes anatematizan como una traición a los principios semejante posibilidad. ¿Tienen razón quienes defienden esta postura? ¿Es inmoral, como se nos advierte, que alguien de izquierdas vote por un presidente cuyo gobierno ha estado guiado por el neoliberalismo? ¿Es una apostasía o, a lo menos, un ensuciarse las manos? 

Uno de los mejores abordajes del problema de las relaciones entre ética y política ––que es lo que en últimas está a la base en este caso–– es el realizado por el filósofo español José Luis Aranguren, quien concibió cuatro formas de entrecruzamiento entre ellas: de una parte, aquellas posturas que, como el realismo político (pragmatismo puro y duro) y “la repulsa de la política” (el típico moralismo antipolítico tan caro a la izquierda anarquista), consideran imposible su combinación y ni siquiera lo intentan; de la otra, los enfoques que no aceptan renunciar a ninguna de las dos y se esfuerzan por emprender la lucha en pro de su composición: en un caso, lo que Aranguren llama “lo ético en la política vivido como imposibilidad trágica”, en el que si bien la apuesta por alcanzar la convivencia entre ellas se exige y se asume, a priori se le concibe como inviable. En el otro y por último, la perspectiva en la que la empresa aparece como constitutivamente problemática pero no imposible y, por eso, según el autor, es “vivida dramáticamente”: es la moralidad de un acto entendida como construcción, como proceso arduo y no como un vislumbrar la conducta moral en términos ya de una virtud o ya de una mácula acabadas y definitivas.

Aranguren aclara muchísimo el panorama, pero no llega a conectar su tipología con una teoría de la acción política. No obstante, resulta evidente que las posibilidades de resolver el problema que nos ocupa pasan por la adopción del modelo de la tensión “dramática” entre ética y política. Para nuestro autor, el enfoque procesual que este último trae consigo implica partir de la base de que “si la vida moral es drama y no están repartidos de antemano los destinos, tampoco lo están los papeles: no están los buenos a un lado y los malos al otro, sino que unos y otros se van haciendo tales ––pero sin serlo nunca enteramente–– en la peripecia de la vida"1. En otras palabras, eso significa que votar por Santos no es de plano moral o inmoral para alguien de izquierdas, pero otro tanto sucede con la actitud de abstención (pues el no tomar partido tiene consecuencias respecto de las cuales se derivan responsabilidades), con lo cual la tensión debe resolverse a la luz de la “la peripecia de la vida”, concepto este que en sentido político equivale, ni más ni menos, al de coyuntura álgida.

En tales condiciones, el interrogante fundamental es: ¿qué es lo que está en juego en la coyuntura presente? La suerte de las conversaciones de paz de La Habana, se nos ha dicho y, sin duda, es cierto y es bastante. Pero, en el fondo y afinando del análisis político, la cuestión es que el éxito de dichas conversaciones depende de la definición acerca de qué sector social va a tener un sus manos la conducción del Estado durante los próximos años: si “los señores del capital” o los “señores de la tierra”, como los llamaba Marx, en el entendido de que una porción significativa de los primeros defienden la solución negociada del conflicto armado colombiano y son el sector hegemónico en la campaña Santos; y que una porción significativa de los segundos, aglutinados mayoritariamente en las filas del uribismo y ejerciendo el papel dirigencial allí, se oponen a ella. Esto desde luego nos ofrece una lectura mucho más colorida del dilema moral que se le presenta a la izquierda colombiana: la realidad viene a colocarla ante la triste disyuntiva de tener que apostar por alguna de las mencionadas fracciones de la clase dominante de cara a los temas del gobierno, bien sea por la vía de votar o de observar desde la barrera.

Por supuesto, no resultan infrecuentes en la historia los casos en los que, debido a su debilidad, los dominados se han visto situados ante ese tipo de encrucijadas. En 1849, por ejemplo, cuando influido por la estallido revolucionario francés del año anterior se inicia el levantamiento nacionalista en Alemania, Marx llama al apenas balbuceante proletariado de ese país a unirse a la burguesía en contra de las capas nobles y terratenientes. Después, a principios de la década del 60, mantiene todavía la misma posición al punto de descalificar a Lassalle por su intento de alianza con éstas en contra de la burguesía. En esa misma línea, en 1876, en el discurso que pronuncia en La Haya tras la clausura del último congreso europeo de la Internacional, defiende que la democracia burguesa es más propicia para la actividad política del proletariado que los regímenes autocráticos. El análisis de Marx en ese período era simple: el desarrollo tanto socioeconómico como político del proletariado dependía de la derrota de los sectores más atrasados de la clase dominante y del establecimiento de un orden de libertades públicas.

Es claro que las condiciones actuales de Colombia son muy diferentes de las citadas en todos los sentidos y, en especial, en lo relativo a la composición de las clases subalternas y a su nivel de desarrollo; pero lo que sí es cierto es que la suerte de la izquierda colombiana, sus posibilidades de fortalecimiento futuro, dependen del logro de la paz y de que se establezca un régimen de garantías para la lucha social. Mas alcanzar la paz es cosa estrechamente relacionada con la resolución del conflicto agrario y con que de una vez por todas se le reconozca un lugar en el campo colombiano a la economía campesina. La pregunta es hasta qué punto, de llegar a la conducción del Estado las capas hacendatarias (entendiendo por tales esa amalgama difusa entre terratenientes tradicionales y narcoterrateniencia emergente), es ello posible. Es más que plausible pensar que incluso los tibios puntos acordados en La Habana en materia agrícola (restitución de tierras, tributación de la gran propiedad inmobiliaria rural, impulso a las zonas de reserva campesina, entre otros) se verían bloqueados. Y eso para no hablar de lo que supondría un gobierno de la extrema derecha en materia de libertades públicas: aún está muy fresco el recuerdo del estilo inescrupuloso y promotor del odio, el clima mafioso y corrupto, la desinstitucionalización, la estigmatización de la oposición, las escuchas ilegales, los asesinatos extrajudiciales de jóvenes de las clases populares y, en general, el desatamiento del paramilitarismo que trajo consigo el gobierno de Uribe Vélez. Como dijera por estos días Aída Avella: “si llegan al poder los que nos mataron será muy difícil”…

En ese orden de ideas, lo que se decida el 15 de junio tiene consecuencias morales en términos de las vidas que están en juego ante una prolongación indefinida del conflicto, pero también en el sentido del compromiso que cualquier persona de izquierdas tiene con la suerte de la propia izquierda colombiana como fuerza política en los próximos años (décadas, quizá: ¿acaso es equívoca la presunción de que Medvédev-Zuluaga haría las reformas necesarias para el retorno de Putin-Uribe al gobierno y asegurar así una prolongada hegemonía política de los sectores más oscuros y atrasados de la clase dirigente?). En consecuencia y siempre según el modelo dramático de comprensión de las relaciones entre ética y política propuesto por Aranguren, para alguien de izquierdas ni tiende a ser tan necesariamente inmoral votar por Santos ni tiende a ser tan necesariamente moral no hacer nada para impedir el triunfo de la lumpenterrateniencia.

***

1Aranguren, José Luis (1968), Etica y política, Madrid, Ediciones Guadarrama, p. 104.

Comentarios (6)

  • Ruth

    Ruth

    05 Junio 2014 a las 16:44 |
    Excelente, creo q queda claro lo q esta en juego. La izquierda deberá asumir responsabilidad o luego llorar sobre la leche derramada. Como le pasa permanentemente. El momento de actuar es sobre la jugada!!!
  • JORGE

    JORGE

    05 Junio 2014 a las 16:56 |
    Considero que da en el clavo en relación a varios aspectos neurálgicos que hay que tener presentes, en relación con el apoyo a Santos, y que no se reducen a marcar la tarjeta electoral por la Llave Santos-Lleras (frente a lo cual hay que recordar que son las mismas familias de hace varias decadas en el gobierno ó coloquialmente "los mismos con las mismas") y que ello justifica las exigencias de una verdadera reforma política, que no ponga obstáculos como les sucedio al Partido del Tomate con la exigencia de una Poliza.

    Primero dilucida que se estaría eligiendo entre la fracción del capital y la fracción hacendataria (es decir que el horizonte para las izquierdas es de lucha y acción política ardua)
    y segundo que al igual que es un hecho que el proceso de negociación para poner fin al conflicto armado, se vería terminado; también es un hecho que se reformarían "articulitos" constitucionales para encuadrar el retorno del expresidente-senador y ello es otro elemento agravante para las posibilidades de reformas sociales que piden a gritos los sectores excluidos.

    Finalmente, contribuye a aclarar que hay que tomar posición por la postura Liberal, pues de que le sirve a los 45millones de colombianos, que la rectitud ética individual de aquellos que nos tomamos la política en serio, nos decidamos por un voto en blanco, que ni siquiera esta siendo abiertamente promovido (porque nadie se constituyo para estas elecciones en movimiento promotor) y que al menos por ahora, continuaría resultando favorable a los responsables del "todo vale".

    Es mejor re-pensar bien tanto el escenario presente como futuro y las consecuencias irremediables del No hacer ahora y pronto.
  • Jeringonzo

    Jeringonzo

    05 Junio 2014 a las 23:46 |
    Como si la paz resolviera el conflicto agrario, y no la solución de los conflictos agrarios trajera la paz. Las cosas se hacen al revés por la intención proselitista en que se connota la "paz". Cómo va a comparar a Zuloaga con Putin? Esta mán está mal, pero mal es mal, comparando el proceso de la lucha de clases de Alemania de hace mil años con Colombia. Aborrecible esta defensa del mandato de quien ejecutó los falsos positivos.
  • María Isabel

    María Isabel

    07 Junio 2014 a las 13:31 |
    Muy buen análisis. En estos días, diferentes sectores de izquierda han tomado la decisión conciente de pronunciarse invitando a votar por el presidente candidato. Parten de un análisis similar, preferible hacer oposición con restricciones, a la horrible noche del uribismo, y les asiste razón.

    Sin embargo, si indígenas, campesinxs, organizaciones de mujeres, estudiantes y organizaciones sociales que hoy publican comunicados, nos inundan en redes sociales con palomitas e invitan a votar por la paz, hubieran apoyado a una sola candidatura en la primera vuelta, no estaríamos enfrentados a este dilema. Si se hubieran puesto de acuerdo por la defensa del escenario de negociaciones y la búsqueda de una paz con justicia social no esta semana, sino el año pasado, estariamos en otro momento, tal vez indígenas, campesinxs, organizaciones de mujeres, estudiantes y organizaciones sociales estarían haciendo una campaña en segunda vuelta por un candidato de la izquierda y no por el promotor de la locomotora minera.

    Un análisis diferente, pero sobre la misma línea crítica, podría hacerse sobre las elecciones al Congreso, decenas de listas apoyando personalismos y vanidades, y al final, resultados marginales.

    La izquierda que invita a abstenerse o a votar por Santos, calificando a los contrarios de antiéticos e un caso, o irresponsables en el otro, necesita reflexionar en serio sobre prioridades, estrategias y el significado de la unidad.
  • amparo

    amparo

    08 Junio 2014 a las 17:51 |
    Interesante y con argumentos suficientes para los que todavía pueden dar un paso a un apoyo en este momento histórico de Colombia.
  • ALIRIO TELLEZ GALLEGO

    ALIRIO TELLEZ GALLEGO

    09 Junio 2014 a las 03:12 |
    ¡¡¡ MATAREMOS GUERRILLEROS Y SU SANGRE BEBEREMOS !!! , ESTA CANCIÓN SE CANTA EN LA ESCUELA DE CONTRAGUERRILLA SEGÚN TIMOCHENCO.

    LA GUERRA , LAS MASACRES SOCIALES , Y , LA CORRUPCIÓN SON INSEPARABLES DEL MODELO NEOLIBERAL.

    ¿ ¿ ¿ SEGUIRÁ LA PRIORIDAD DEL PROCESO DE PAZ DESPUÉS DE LAS ELECCIONES O LA PAZ ES UNA FARSA ELECTORERA ? ? ?.

    ¿ EL GOBIERNO QUÉ QUEDE ELEGIDO POR MINORÍAS , SACARÁ CUÁLQUIER DISCULPA PARA ABANDONAR LA MESA DE NEGOCIACIÓN DE LA HABANA ?.

    SEGÚN TIMOCHENCO LE PREOCUPAN "LAS SALVEDADES" QUE SE HAN APLAZADO EN CADA PUNTO ACORDADO ; TEMAS GRUESOS QUE NO SON FÁCIL DE CONCERTAR PORQUE SE TIENEN VISIONES DISTINTAS DEL PAÍS , Y , POR EL ODIO MAS EL VENENO QUE SE GENERA DESDE LA DERECHA FUNDAMENTALISTA QUE SE REPLICA EN LA ESCUELA DE CONTRAGUERRILLA DEL EJERCITO Y LA POLICÍA DONDE PONEN A LOS RECLUTAS A TROTAR Y A CANTAR TODOS LOS DÍAS ...¡ ¡ ¡ GUERRILLEROS MATAREMOS Y SU SANGRE BEBEREMOS ! ! ! ; ES POR ESO QUE AL VOLVER A "LAS SALVEDADES" EL GOBIERNO ELEGIDO DIGA QUE YA FUERON EVACUADOS Y QUE ES ..." OTRA TRAMPA QUE LE HACE LA FARC AL PROCESO" ........

    SEGÚN "LA INTELIGENCIA POPULAR" HAY OTRAS DISCULPAS PARA TERMINAR EL DIALOGO EN LA HABANA , QUE PUEDE SER CON..... AUTOATENTADOS , CON DESACTIVACIÓN DE BOMBAS ,CON MAGNICIDIOS O CON MASACRES DE CIVILES POR "SUPUESTOS GUERRILLEROS" .....

    Es difícil creer que los "AMIGOS DE LA GUERRA" se conviertan en "SANTOS" de la noche a la mañana para dejar las millonarias ganancias que genera la GUERRA a través del NARCOTRAFICO , EL CONTRABANDO , LA IMPORTACIÓN DE COMIDA , LAS IMPOSICIONES DE LAS TRANSNACIONALES , EL COMERCIO DE ARMAS , EL MONOPOLIO PRIVADO DEL TRANSPORTE DE PASAJEROS , LA PRIVATIZACIÓN DE LA SALUD , LA EDUCACIÓN Y LOS SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS , EL DESGOBIERNO Y LA CORRUPCIÓN ; y lo más cruel es que "LOS AMIGOS DE LA GUERRA" cuentan por un lado con un ALIADO PODEROSO QUE SON LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN que crean un panorama de CEGUERA , CONFORMIDAD Y NORMALIDAD SOCIAL , Y , por otro lado tenemos un pueblo atrasado y analfabeta políticamente........

    La estructura de LOS PODERES de COLOMBIA fueron hechos para favorecer al "NEGOCIO NEOLIBERAL" , estructura y modelo político que IMPIDEN que se oxigene el país con otras OPCIONES POLÍTICAS ,es por eso que DEFENDER LO PÚBLICO,LOS INTERESES GENERALES Y AMBIENTALES ES ESTAR EN EL FILO DE LA ILEGALIDAD ya que la CONSTITUCIÓN Y LAS LEYES favorecen con "LEGULEYADAS" a los "negociantes de la corrupción" ; la FARC- EP para aceptar la PAZ tendrían que renunciar y traicionar sus IDEALES DE JUSTICIA SOCIAL para poder acomodarsen a la "JUSTICIA NEOLIBERAL" que de entrada es RIESGOSO PARA LA VIDA Y SEGURO EXTERMINIO PARA LOS DESMOVILIZADOS DE LA GUERRILLA , Y , TAMBIÉN TIENE EL RIESGO DE SER OTRA FUERZA ELECTORAL DE MINORÍAS ANTE EL TRAMPOSO Y FRAUDULENTO SISTEMA ELECTORAL......

    COMO PODEMOS VER A LAS FARC LE CONVIENE POLÍTICAMENTE HACER LA PAZ UNILATERALMENTE SIN CAER EN LA TRAMPA DE LA OLIGARQUÍA , pero también tienen que aceptar la PAZ para no justificar la GUERRA QUE ES UN NEGOCIO DE MUCHOS , LA FARC no le puede creer a las "NEGOCIACIONES ELECTORERAS" , la FARC tiene que sumarse a la lucha pacifica de la movilización por la DESOBEDIENCIA ,LA RESISTENCIA CIUDADANA POR UNA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE PARA UNA NUEVA ALTERNATIVA POLÍTICA QUE NOS DE GARANTÍAS DE SOBRE-VIVENCIA Y CONVIVENCIA A TODOS RICOS Y POBRES ; EMPRESARIOS Y TRABAJADORES ; GREMIOS Y EMPLEADOS ; TERRATENIENTES Y CAMPESINOS ; Y AL GOBIERNO Y LOS SECTORES POPULARES.....

    TRISTE Y TENEBROSA REALIDAD DE COLOMBIA ,los "NEGOCIANTES DE LA CORRUPCIÓN" POR AHORA VAN GANANDO CON SU MODELO NEOLIBERAL ; pero el campanazo ya lo dimos con los 800.000 votos en blanco que de milagro se le colaron a la trampa y al fraude , pero lo más importante es que la lucha sigue con LA MOVILIZACIÓN DE LA DESOBEDIENCIA Y RESISTENCIA CIUDADANA A TRAVÉS DE LA PROBLEMÁTICA DE LA SALUD , LA EDUCACIÓN , EL TRANSPORTE DE PASAJEROS , LOS SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS , LA JUSTICIA , POR LA DEMOCRATIZACIÓN DE LAS DECISIONES Y ANTE TODO A TRAVÉS DE LOS HÉROES CAMPESINOS EN LA LUCHA POR LA DIGNIDAD DEL CAMPO.......

    LA FARC-EP darían un buen golpe de opinión y político si hacen la PAZ UNILATERALMENTE y se suman pacíficamente a la lucha y movilización por una ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE PARA NO JUSTIFICAR LA GUERRA DE LOS TIROS A PESAR QUE SIGA LA "MASACRE SOCIAL" DE PARTE DEL GOBIERNO DE LA DERECHA FUNDAMENTALISTA.......

    Por ahora nosotros seguimos pacíficamente la MOVILIZACIÓN POR EL VOTO EN BLANCO EN LAS PRESIDENCIALES CONTRA SANTOS , CONTRA URIBE , CONTRA ZULUAGA , CONTRA ESTA DEMOCRACIA DE MENTIRAS , CONTRA LA DICTADURA NEOLIBERAL Y EN CONTRA DE LA GUERRA.........

    NO SE OLVIDE EL VOTO BLANCO ES PARA NO RECONOCER AL GOBIERNO CORRUPTO ELEGIDO POR MINORÍAS ENQUISTADOS EN EL PODER LOCAL Y NACIONAL ; EL VOTO EN BLANCO ES SIMBÓLICO EN CONTRA DE LA INSTITUCIONALIDAD CORRUPTA ; EL VOTO EN BLANCO ES UN ACTO DE EXTRAINSTITUCIONALIDAD...

    Opine ,ingresa,organízate y participe en INTERNET alcaldiaalternadeopinion@groups.facebook.com

    ÚNETE A LA "REVOLUCIÓN DE LOS BUENOS".....

    SOMOS AMIGOS Y PIONEROS DEL VOTO EN BLANCO HASTA QUE EXISTA GARANTÍAS POLÍTICAS Y ELECTORALES EN COLOMBIA.

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