* Palabras al Margen

Palabrasalmargen.com es un portal de opinión y análisis político donde queremos que confluya y se exprese la academia colombiana crítica y comprometida con la construcción de un país democrático, en el cual prime la justicia social, el respeto a los derechos humanos, la diversidad y la búsqueda de la paz.

A propósito de las elecciones presidenciales en Colombia, Palabras al Margen decidió entrevistar a algunos integrantes de la academia crítica colombiana, con respecto a su intención de voto en la segunda vuelta.

Estas fueron las respuestas del profesor Farid Benavides, quien es Profesor asociado en la Universitat Ramón Llull, Blanquerna. Es Doctor en Ciencia Política, Universidad de Massachusetts en Amherst y candidato a Doctorado en Filosofía, Departamento de Historia de la Filosofía, Estética y Filosofía de la Cultura, Universidad de Barcelona. Candidato a Doctorado en Derecho, Universidad Pompeu Fabra. M.A. en Ciencia Política, Universidad de Massachusetts en Amherst. M.A. en Sistema Penal y Problemas Sociales, Universidad de Barcelona. Especialización Derecho Penal y Criminología, Universidad Externado de Colombia. Filósofo, Universidad Nacional de Colombia. Abogado, Universidad Católica de Colombia.

 

PaM: ¿Por quién va a votar en segunda vuelta y cuál es la razón principal de su decisión?

F.B.: Yo voy a votar por Petro porque considero que es la opción más razonable en las circunstancias actuales tanto del país como del proceso de paz. Creo que Petro representa en su agenda social una presidencia que sería mucho más favorable para la mayoría de los colombianos, en tanto la de Duque representaría una imposición mucho más radical de un modelo neoliberal.

PaM:  La primera vuelta arrojó un saldo de más de nueve millones de votos a dos candidatos (Gustavo Petro y Sergio Fajardo) que representan fuerzas políticas alternativas ¿Cómo se puede leer esto en términos del estado actual de la democracia en Colombia?

F.B.: En apariencia podríamos decir que la primera vuelta muestra un panorama político muy variado, pero realmente lo que hemos visto son dos cosas: primero, la persistencia de las maquinarias políticas, y segundo, el uso de mecanismos como el de las firmas para engañar a la población, sobretodo en el caso de Vargas Lleras que se presentó como candidato independiente por firmas, cuando todos sabíamos que era apoyado por Cambio Radical.

Las votaciones lo que muestran es que hay una derecha como la de Vargas Lleras, como la de Duque, que presenta los resultados esperados. Y hay una división en la izquierda, y eso lo vemos por ejemplo en las disputas entre el fajardismo, el Polo y Petro.

La suma de votos podría llevar a pensar que Petro tendría todo ganado en la segunda vuelta si hubiera los apoyos, pero lo que estamos viendo es que esos apoyos no se están dando en todos los casos, y la propuesta del voto en blanco creo que es la solución más perversa porque conduce precisamente a apoyar de manera indirecta a Duque.

 

PaM: ¿Podría plantearnos un breve balance de las principales implicaciones y los escenarios más importantes en caso de que ganara Petro y en caso de que ganara Duque?

F.B.: Creo que una presidencia de Duque supone una transformación radical del Estado colombiano porque cuenta con la mayoría del Congreso, cuenta con unas instituciones judiciales muy conservadoras y además esto supondría que el proceso de paz sufriría un golpe muy importante porque ya sabemos que Duque está en contra de la Jurisdicción Especial para la Paz y en contra de muchos de los resultados del acuerdo de paz.

En cuanto a la justicia, lo que veríamos es que se podría implementar la reforma a la justicia que él plantea, la creación de una sola corte. Lo que yo creo que no es necesariamente algo malo, pero es malo en el contexto colombiano por las intenciones que parece tener Duque. Por otro lado, lo que muestra es la pérdida -de nuevo- de independencia de la rama judicial. La foto reciente que se toman magistrados de la Corte Constitucional con un candidato a la presidencia muestra un poco la pérdida, o por lo menos la promesa de pérdida de esa independencia judicial.

En cuanto a Petro creo que va a tener un panorama complicado para gobernar, porque no cuenta con las mayorías del Congreso. Pero el hecho de que pueda implementar algunas de estas medidas contribuiría a una mejora de la condición de muchas personas en Colombia. En materia educativa por ejemplo, cuando habla de que el programa Ser pilo paga se convierta más en una reforma educativa de tipo general, creo que esa es una buena solución. Sin embargo, sabemos que va a tenerlo difícil, porque como digo, las mayorías no están en su favor.

 

PaM: ¿Qué papel considera usted debe tener la academia en este proceso electoral?

 F.B.: Creo que en uno y otro caso, el papel de la academia es vigilar, es monitorear, es estar constantemente haciendo una pedagogía de lo que están haciendo el Gobierno y el Congreso. Pero sobretodo si ganara Duque, la labor de la academia es ser una academia crítica, que esté constantemente evitando que se produzcan violaciones a los derechos de las personas.

En el caso de Petro yo no creo que esto se dé, por varias razones: la primera es que no cuenta con mayorías en el Congreso; la segunda es que es una fuerza política que viene de diferentes apoyos, lo que hace que Petro no tenga un poder absoluto; y la tercera es que la agenda de Petro es una agenda por los derechos y no en contra de los derechos. Por eso, de nuevo, creo que la mejor alternativa es Petro, no solamente por él sino por su vicepresidenta y por toda la gente que le acompaña. Esperemos que en la votación del 17 de junio la gente salga a la calle masivamente a votar por un cambio real y para ayudar a tener un presidente de izquierda en Colombia.