La Virgen de la Asunción y sus putitas

Llamar a este refugio “Virgen de la Asunción” no es más que una evidencia de la hipocresía de la sociedad y del Estado, que por un lado somete a las niñas y adolescentes a rigurosas restricciones morales y, por el otro, las ofrece impunemente como esclavas sexuales de 14 años. Que por un lado las somete al encierro de la casa materna o de un refugio, y por el otro las hipersexualiza; que las obliga a la virginidad no elegida a la vez que erotiza sus uniformes de colegialas.