Sobre Desgracia y la distorsión de la escucha masculina: acoso sexual, amor y violencia encubierta

El acoso no se va a acabar simplemente castigando y señalando en un tribunal. Antes bien, se trata de un arduo trabajo encargado de generar espacios y prácticas de reconocimiento, respeto y cuidado en la vida diaria: videos, charlas, clases, foros, cátedras, posters, películas, artículos, campañas, emisiones televisivas y radiales

Caballero, Perogrullo, la banalidad y la crudeza*

“Proponer un masaje”, “coger una rodilla por debajo de la mesa”, “tratar de dar un beso en la boca sin haber sido invitado”, puede ser algo trivial, cuando no implica un abuso de poder. Pero si el acto es realizado por una persona que aprovecha su posición dominante como jefe, sacerdote, presidente de la república, personaje nacional, productor de una película, profesor de un colegio o de una universidad, o simplemente hombre en una cultura machista, la conducta se convierte en una infamia y en un delito.

Violencia sexual y respuesta institucional: lo que no debe hacer el Departamento de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Colombia

Es necesario contar con funcionarios públicos sensibilizados ante los rasgos que caracterizan la violencia sexual, la enorme impunidad que cubre este tipo de eventos y de quién es la responsabilidad que ésta exista. Culpar a las víctimas, cuando viene de un funcionario público que tiene competencia en la investigación de los hechos, es un claro ejemplo de cómo las estructuras de poder y subordinación son las que, precisamente, impiden que haya confianza en las denuncias y sus resultados.

¿Separadas pero iguales? El vagón rosado del TransMilenio de Bogotá

Resulta difícil pensar que los casos de acoso sexual en TransMilenio sean independientes de otras formas de violencia (física y psicológica) que sufren a diario las mujeres. Claramente, dichas situaciones no pueden ser desvinculadas de la estructura social altamente patriarcal en la que vivimos, de las representaciones sociales de género existentes, de los imaginarios con los que cohabitamos y en los cuales la mujer figura como un ser sumiso.