Redefiniendo los adversarios ante los desafíos del posacuerdo

Creo que las FARC, antes o después, terminarán haciendo parte de una amplia coalición de Izquierda, Polo-Progresistas-Verdes. Posiblemente, antes de 12 años, sin la disculpa de la guerra y en un clima de reconciliación, tendremos el primer gobierno de centro-izquierda en nuestro país que permitirá disputar la hegemonía elitista-bicéfala, y finalmente, iniciar el avance decidido hacia la materialización de las reformas democráticas aplazadas por décadas.

¿A quién le sirve la expulsión de Ordóñez?

Lo que significa para la Paz es ambiguo y dependerá mucho de la manera en que lo capitalicen quienes le están apostando hoy a la Paz en el país. Por un lado, puede implicar un obstáculo si de ello solo saca provecho la ultraderecha en los términos ya dichos. Pero, por otro, puede implicar que se agite un descontento significativamente amplio con el procurador de parte de distintos sectores sociales.

El derecho a la paz

Creo que es necesario que los promotores de la campaña por el “Sí”, por fuera del liderazgo que ojalá sepa emprender Gaviria, planteemos la discusión sobre nuestra mirada y nuestras verdades simples; aquellas con las que podremos enfrentar las mentiras fáciles frente a las que no se puede luchar solo con las verdades complejas de pedagogía profunda. Porque para los éxitos electorales, según me han enseñado los propios publicistas, antes que diseños creativos con grandes recursos, se necesitan convicciones claras y capacidad de síntesis.

Diversidad sexual, educación y violencia

Es importante promover un diálogo respecto a quiénes somos y queremos llegar a ser, y cómo vamos a generar un cambio que incida sobre todas las formas de violencia y discriminación que reproducimos por doquier pues, al parecer, los cambios que necesitamos no serán posibles solo con una reforma de un manual de convivencia o con la introducción de ciertos contenidos en una asignatura, pues al final parece que no es tanto con los estudiantes de nuestros colegios con quienes se necesita debatir y construir acuerdos para vivir de una manera auténticamente respetuosa de la diversidad.

El regreso del autoritarismo en política: ¿de Erdogan a Ordóñez?

Hace falta una verdadera política de despliegue institucional en las regiones que apunte a una reconstrucción del Estado y de lo público. Los inevitables problemas que ocurrirán en el proceso de implementación de los acuerdos de paz podrán ser aprovechados políticamente por los opositores sociales, económicos y políticos a los acuerdos firmados. En este sentido, la próxima elección presidencial será un momento clave para el país y su futuro democrático. Desde ya se puede vislumbrar la construcción de un proyecto político católico-conservador para encarar las elecciones presidenciales de 2018.