La evaluación de la Alcaldía de Petro. Sobre la necesidad de una crítica constructiva

El caso Petro muestra que existe una tensión muy compleja entre la gobernabilidad y la promoción de los cambios. La gobernabilidad depende de la eficacia y la legitimidad del gobierno, no hay fórmulas universales para conseguirla y en países como Colombia el problema se torna más complejo debido al considerable poder que ostentan los monopolios mediáticos para legitimar y deslegitimar.

La humanidad de la Bogotá Humana

En un país amargamente famoso por los “paseos de la muerte”, donde las personas mueren en la puerta de los hospitales por carecer de recursos, no puede más que destacarse que sólo en el Bronx se atiendan en promedio 40 personas al día, bajo el único criterio de ser seres humanos, sin importar si tienen identificación, si acceden a reportar sus datos personales y, obviamente, si tienen carné del SISBEN o afiliación a una EPS.

Bogotá y la notificación de la democracia condicionada

El tratamiento que ha recibido el gobierno progresista de Petro es un claro mensaje a la insurgencia sentada en La Habana negociando su desmovilización. Si así han perseguido a Petro, que eligió a su disciplinador contrariando a su partido, que quizo pactar con Santos y arrastrar a eso al Polo Democrático y que expresó en reiteradas ocasiones la confianza que le producía el Presidente, ¿qué le esperará al movimiento guerrillero si firma el papel del acuerdo?

Protección de la vida en Bogotá Humana

La protección de la vida va de la mano con la importante inversión pública en los programas de atención integral a la primera infancia, educación, salud y promoción y defensa de los derechos humanos. Así, Bogotá Humana le cumple a la ciudad con el Programa de Gobierno y el Plan de Desarrollo, proponiendo a la nación caminos para la construcción de paz y la convivencia.

Bogotá: ¿Lecciones de gobierno para la izquierda?

Petro le hizo un favor grande a la derecha colombiana: logró deslegitimar la capacidad de gestión de la izquierda en el gobierno. Pensó que podía enfrentar las fuerzas políticas, administrativas, económicas y mediáticas contrarias con discursos y ligereza (como mínimo) jurídica y administrativa. No se puede reclamar un respeto estricto al Estado de Derecho, y rechazar su lógica cuando sus normas no le convienen. A fortiori conociendo a sus enemigos.

Una denuncia contra BLURADIO

No se trata de negar las deficiencias de un sistema de transporte como Transmilenio, ni de silenciar las demandas justificadas de los usuarios; de lo que se trata es de intentar poner al descubierto el oportunismo mediático de emisoras como Bluradio o en general de los medios de comunicación oficiales que se aprovechan de las manifestaciones para crear un ambiente político hostil frente al gobierno de la “Bogotá Humana”.

No sólo es una cuestión de actitud: avances en materia de derechos sociales en la Bogotá Humana

La defensa de la Alcaldía de Gustavo Petro no consiste solamente en el hecho de reconocer que la actitud de la Procuraduría General de la Nación fue arbitraria e injusta; sino porque hay indicadores que demuestran que es una gestión que se ha tomado en serio derechos sociales como la salud, aún cuando existen normas, como la ley 100 del 93, que son un verdadero obstáculo para su goce efectivo.

Petro, el populista

La novedad del caso Petro no es el poco original uso que la oligarquía y demás opositores al Alcalde hacen del epíteto “populista”, calcado del ya desgastado discurso de la derecha neoliberal, sino el hecho de que la interpelación al pueblo haya tenido cierto éxito o, cuando menos, se haya percibido como exitosa al punto de preocupar a la oligarquía, en un contexto donde no hubo populismo y donde el pueblo secularmente ha estado al margen de la política y ha sido duramente castigado cada vez que ha intentado ingresar en ella.

Gilles Deleuze y la fórmula queer de Bartleby: la destitución de Petro, el aborto y la locura de Dios

Mi primera hipótesis consiste en sugerir que Bartleby interrumpe la regularidad de la copia con una irregular fórmula que, no obstante, transforma la inactividad de la producción (lógica administrativa del capital y de la ley) en la actividad de la improductividad (lógica política de lo queer). Mi segunda hipótesis afirma que la fórmula queer de Bartleby, que supone una crisis para la implementación de la ley al volver la lógica de su copia contra sí misma, está en el centro de la acción popular contra la decisión de Ordóñez de destituir al alcalde Gustavo Petro. Mi tercera hipótesis arriesga un sentido a la vez más literal y transcendental en la fórmula de Bartleby, uno que encuentra en el aborto y la praxis queer la forma de ser de la libertad y la prueba de la locura de Dios.

El affaire Petro

Considero que las masivas movilizaciones de respaldo a Gustavo Petro no han pretendido defender al alcalde como individuo, más bien fueron expresión de la defensa de la democracia y el rechazo de una decisión desproporcionada. Ese descontento parecía configurar una oportunidad política para generar un proyecto unitario que desde la izquierda defendiera una apuesta democrática que a su vez respaldara la búsqueda de la paz, pero no fue así.

La destitución de Petro: la gota que derramó una copa ya vertida

Cabe preguntarse si el largo camino que ha recorrido el procurador y que al parecer (esperemos que sea así) llegó a su punto de no retorno, no sólo es una muestra de la vulnerabilidad de la democracia en Colombia o de las fallas del ente controlador, sino también del carácter centralista de los análisis y reacciones de la opinión publica frente a este tipo de fenómenos.