La gestión del espacio público de Peñalosa en cuatro ideas. Algunas características de la ciudad neoliberal

¿Por qué continuar con un alcalde que gestiona nuestro espacio público como espacio privado y para el negocio?, ¿para qué continuar con un alcalde que propone una ciudad en la cual no me puedo encontrar con la y el otro? Y finalmente, ¿cómo seguir con un alcalde que hace de la administración de nuestra ciudad su propio negocio?

De la oposición a las corridas y otras pseudo contradicciones

Reconocer que tenemos un largo camino por recorrer y muchas cosas que aprender, no se puede traducir en la renuncia a oponerse a aquello sobre lo cual hemos reflexionado y decidimos confrontar. Por eso, el carácter tradicional de las corridas de toros o las contradicciones de quienes se oponen a ellas no puede deslegitimar la oposición frente a las mismas. Existen muchas tradiciones como ésta que por sus consecuencias deberían ser abolidas y que no merecen un lugar distinto al de la memoria colectiva.

Revocatoria al mal gobierno

Peñalosa representa el modelo de ciudad contrario a los derechos ciudadanos, su modelo de desarrollo urbano representa a constructores y especuladores del suelo, busca imponer un modelo de ciudad excluyente, orientado a los negocios, la generación de rentas del suelo para particulares, la inversión de capital y la obtención de utilidades económicas privadas.

Por la Bogotá querida, deseada y construida colectivamente*

La cultura debe ser el hilo que entreteja la política pública. Cultura entendida como configuración de sentidos, como significación de las dimensiones éticas, estéticas y afectivas de los individuos y colectivos, como entrecruzamiento de entramados que se configuran en las prácticas sociales de los ciudadanos en sus distintas trayectorias y formas de habitar la ciudad, de apropiarse de ella en su diario transcurrir en medio de complejas luchas de poder y de diversas tentativas por democratizar la ciudad.

Bienvenidos al siglo XXI: fin del conflicto, construcción de paz y reconciliación

Necesitamos plantearnos seriamente el propiciar espacios y formas de participación que recojan desde las formas tradicionales, las Juntas de Acción Comunal, hasta las más recientes como las derivadas de la extendida propiedad horizontal, pasando por formas sectoriales y de intereses particulares, con el propósito de que puedan tener capacidad de decisión sobre aspectos de la vida pública y presupuesto para ejecutar sus acciones, de lo contrario podríamos perder una oportunidad para profundizar nuestra convivencia, para avanzar en la construcción de ciudadanía y enriquecer la democracia representativa reduciendo las brechas de desarrollo social, económico y cultural que hoy tenemos.

¿Y ahora, quién podrá defendernos?

Son muchas cosas las que están pasando en Bogotá: despidos masivos, el cambio de modelo de salud, problemas en la movilidad, la crisis medioambiental y muchos otros que se podrían mencionar. Todos ellos son frentes de trabajo y organización, pero es necesario articular. Por ello, si entre todas las propuestas por elaborar, nos logramos encontrar en estas tres, al menos ellas podrían funcionar.

¡Bogotá Mejor para Todos!

“¡Recuperemos Bogotá!” fue la consigna para recuperarla a los intereses de los empresarios, muchos de ellos con algún tipo de vínculo con German Vargas Lleras. Además, Enrique Peñalosa fue un aspirante a la alcaldía impulsado, de una u otra manera, por los medios de información de los oligopolios nacionales y desde su posesión, estos lo han defendido, han guardado silencio o no han hecho especial énfasis en sus decisiones camaleónicas en lo que respecta a su gestión pública o su carrera política.

Peñalosa o el neoliberalismo solapado

Así como parte del “éxito” del neoliberalismo consiste en disimular su propia violencia y aparecer como un modelo despolitizado, la fama de Enrique Peñalosa se ha construido sobre una imagen artificial de buen gerente y administrador, alejado de la politiquería. Este engaño se hace posible a través de la repetición y la mediatización de un discurso dominante, que naturaliza un modelo que es en principio únicamente una opción entre otras y deslegitima las voces discordantes

La gente vale: reflexiones sobre maneras de hacer Gobierno que hay que dejar atrás

Es el momento de las múltiples y plurales ciudadanías, de las organizaciones sociales, de las iniciativas ciudadanas, de las personas creativas, de los estudiantes inquietos, de los profesionales propositivos, de las juntas de acción comunal, y de todas y todos quienes quieran participar y/o quienes están cansados de una manera unilateral y arbitraria de hacer gobierno.

El transporte masivo y los ciudadanos

Cada día, la Alcaldía dilatará el proyecto de modernización del sistema integrado de transporte en la Ciudad, donde el metro es el centro. Dará debates intrascendentes, generará conflictos con diferentes sectores, sacará estudios del bolsillo, se tranzará en discusiones interminables que no conducirán a nada. Y mientras tanto, los ciudadanos nos acostumbraremos a vivir en una caverna.

Entre la revocatoria y la movilización permanente. Peñalosa contra la ciudadanía

Revocar a Peñalosa, construir un modelo de ciudad que satisfaga nuestros derechos y necesidades, y construir un gobierno participativo y crítico, son algunas de las tareas de estos espacios. Este modelo debe tener en cuenta la relación de la Ciudad con el territorio que la circunda y la surte de vida; debe llenar de vida, de oportunidades, de cultura, deporte, integración y cohesión los barrios populares, desplazando la violencia por proyectos colectivos y comunitarios.