El fantasma de “El capital”

La importancia de Capital en el siglo XXI radica en su contribución al paulatino desmonte del sentido común de libre mercado que ha tratado sus propias premisas económicas de manera análoga a la ley de la gravedad. Las tesis del libro y su perspectiva histórica de largo plazo muestran que las promesas del neoliberalismo no contribuyeron al crecimiento, a la prosperidad o al mejoramiento de la calidad de vida.

¿Qué es capital humano?

El término “capital humano”, que tiene su origen en un artículo de Jacob Mincer en 1958, viene a nombrar, definir y justificar una parte fundamental del proyecto neoliberal que tiene que ver con su visión de la sociedad como flujos de individuos-empresas. Cada individuo invierte su capital humano en una dinámica de concurrencia libre donde la “igualdad de oportunidad” aseguraría la justicia social y armonizaría las relaciones sociales en general, lo que prepara al mismo tiempo un Estado muy activo buscando abrir todos las esferas sociales a la “justicia igualitaria” de la libre concurrencia

El sentido de este sinsentido

Afortunadamente el fin de la historia no es más que una refinada falacia, superada por las dinámicas de actores sociales cuyas energías vitales ponen de presente la posibilidad y necesidad de un mundo mejor. Hoy, en un contexto de mundialización de la ley de valor y de hegemonización de la relación social capitalista, es necesario, tal vez más que nunca, traer a colación la propuesta de Ernesto Guevara en términos de ser realistas y hacer lo imposible.

La crisis europea: ¿funciona el capitalismo?

Si el lema de los recortes en Europa es: la vida que obstruye al mercado no merece vivir, la pregunta más razonable no es si la vida merece vivir, si los europeos merecen o no los recortes y las condiciones miserables de vida que se les imponen, sino: ¿el mercado, el capitalismo, merecen tener nuestro aval y aprobación?, ¿es democrática una sociedad que depende del mercado para la definición del destino de la vida de sus miembros?