Centro democrático y medios de comunicación: la fórmula uribista recargada

Lo que vendrá es una campaña política realmente sucia. A los ataques históricos que acostumbra hacer el uribismo contra opositores, hay que sumarle la construcción de un nuevo enemigo interno: un bloque conformado por partidos, medios de comunicación y otros actores relevantes en el que no importa las enormes diferencias que hay entre unos y otros (no son lo mismo RCN Noticias y Noticias Uno; tampoco lo son el Polo democrático y el partido de la U) vs. un Centro Democrático que tendría la potencia de acabar con este centralismo-elitismo.

Centro Democrático, guerra fría y anticomunismo

A corto plazo, el Centro Democrático considera que hay que combatir cualquier posibilidad de un gobierno castro-chavista y el encarnizamiento con las FARC es una línea política muy coherente en este sentido. Y no les va mal en esta mentalidad “anacrónica”, porque encaja bastante bien con la mentalidad de buena parte de la sociedad, especialmente de la población más pobre.

Dos olvidos uribistas. El doble rasero entre la negociación paramilitar y el proceso de paz con las Farc-Ep

Las posiciones diametralmente opuestas del uribismo y su partido en tan sólo estas dos aspectos comparados llevan a preguntarse por el trasfondo de sus críticas. ¿Son más importantes las víctimas de un bando que del otro? ¿El problema no es la ponderación de sus derechos con la paz sino a quién benefician estas reformas?

El reto de la doble oposición: la izquierda en el congreso frente a la coalición gubernamental y al uribismo

Los nuevos congresistas de izquierda tienen que enfrentarse a la vez a una bancada uribista, vehículo de las ideas de extrema derecha, ferviente opositora de la paz y disciplinada en torno a su caudillo, y a una gran coalición de gobierno que lleva ya cuatro años en el poder, con el manejo de la poderosa mermelada y todos los instrumentos institucionales en mano para aplicar su nefasta política neoliberal.

El orden del uribismo

El régimen de Uribe, enteramente engendrado por la crisis, aparece de manera predominante como uno que combinó la forma legal de un estado administrativo que progresivamente adquiría el carácter de un estado gubernativo, con fórmulas de legitimidad cómodamente ancladas en las violentas prácticas políticas y electorales colombianas, que constituyen todavía hoy la base fragmentaria de la democracia colombiana.

Lo que representa el uribismo

Lo que evidencia la manera en que el uribismo se ha construido y la manera en que ha ejercido el poder es la conformación de una coalición oportunista, que supo aprovechar la desilusión del país frente al fracaso de los diálogos de paz del Caguán para instalarse en el poder a través de la propuesta guerrerista de un caudillo emergente.