Chocó, la paz prometida

El anuncio de la culminación de las negociaciones entre las FARC y el gobierno tiene que poner nuestra mirada en las regiones que han sufrido (y siguen sufriendo) el flagelo del conflicto; ahora, sin las FARC, los esfuerzos deben concentrarse en erradicar el paramilitarismo que ha estado, desde siempre, de la mano de la desmedida y brutal explotación de recursos naturales en regiones en las que existe una intervención estatal muy dudosa.