La Gran Barrera

Las noticias que hoy provienen tanto del norte como del sur (geográfica y simbólicamente hablando) no permiten avisar ningún síntoma del fin de la era de las naciones y el comienzo de una civilización planetaria (que hoy se antoja como una condición necesaria para sobrevivir a la crisis ambiental que seguramente ha de marcar el devenir del Siglo XXI).

La cuarta revolución industrial: ¿Hacia la implantación de un nuevo modelo económico?

Es necesario considerar, que la llamada nueva fase de la industria, no solo debe abrir el debate sobre las implicaciones de la era digital en la empresa y el mercado de servicios, sino que debe obligar a repensar cuál es el futuro de América Latina con el modelo de desarrollo actual, estructurado sobre la competencia y la utilidad, y erigido en un contexto de inequidad social, pobreza, violencia y degradación ambiental.

¿Por qué dejan fugar tanto cerebro?

Regresar a Colombia es el deseo de miles de las millones de personas que han salido del país por diversas razones. Una diáspora políglota, experimentada, abierta al mundo y necesaria para la innovación y el desarrollo del país. Pero como lo muestra el indignante trato que le han dado a varios de los investigadores que participaron en el programa gubernamental de Colciencias “Es Tiempo de Volver”, este capital humano parece interesarle poco al gobierno de Juan Manuel Santos, que tiene otra visión sobre el desarrollo del país.

¿Quién le ha dado la espalda a quién?

Por un lado, la investigación científica se aleja cada vez más de los complejos problemas cotidianos de la población colombiana y no potencia dinámicas productivas con alto valor agregado y, por el otro, el modelo productivo deteriora el ambiente, vulnera los derechos de comunidades y expande las brechas existentes so pretexto de generar un crecimiento económico tan efímero como costoso a mediano y largo plazo.

Científicos sociales y humanistas en la nueva convocatoria de medición de grupos de Colciencias

El nuevo modelo de medición con el cual Colciencias evaluará a los grupos de investigación en la convocatoria No. 693 (para el Reconocimiento y Medición de Grupos de Investigación y para el Reconocimiento de Investigadores), si bien tiene aspectos positivos que deben ser destacados, también tiene serios problemas que desde hace ya más de un año vienen afectando especialmente a las áreas de las ciencias sociales y humanas. Este artículo se propone analizar algunos de esos problemas.

Sobre el ciberespacio, los sumideros, el otro y otras cosas

Es posible que, como en los agujeros negros, ya hayamos cruzamos el horizonte fronterizo y toda posibilidad de dar marcha atrás, de detener la espiral de decadencia, no sea más que una quimera. También es posible (y probable) que quienes tengan que vivir las últimas consecuencias de nuestro sumidero no sean esta generación sino alguna de las subsiguientes, por lo que no estaría de más ir dejándole cartas de arrepentimiento a los potenciales nietos.

La parábola de Pepe y Pablo

Pienso que hay cierto tipo de impulso prometéico en todos los seres humanos. Ciertamente existe uno en el caso de los micos de Patarroyo, como también había uno en el sueño de Pablo Escobar de crear un “jardín del Edén en el que ninguna fiera se comiera a otra especie”. Un impulso similar fue el que llevó a sus verdugos –y a aquellos de Pepe el hipopótamo- a inmortalizar ese momento en que fueron más grandes que la vida.

La MANE, el derecho a la educación superior y el progreso de la ciencia

La garantía plena del derecho a la educación superior debe ofrecer los entramados institucionales que impulsen el progreso científico. Dichos arreglos institucionales son producto de luchas y reivindicaciones políticas: en este sentido, además de destacar las connotaciones sociales de las reivindicaciones de la MANE, es necesario reconocer y subrayar las implicaciones de sus luchas para el progreso científico y el reconocimiento de saberes en Colombia.

La participación política: ¿hacia la democracia del siglo XXI?

Las formas posibles de participación política de la ciudadanía y las instituciones que las apoyan han variado a través del tiempo, en buena parte por las posibilidades que permiten las tecnologías de comunicación e información. Con las redes e internet se abre un campo para seguir profundizando la democracia renovando las instituciones democráticas con nuevos dispositivos.