De la oposición a las corridas y otras pseudo contradicciones

Reconocer que tenemos un largo camino por recorrer y muchas cosas que aprender, no se puede traducir en la renuncia a oponerse a aquello sobre lo cual hemos reflexionado y decidimos confrontar. Por eso, el carácter tradicional de las corridas de toros o las contradicciones de quienes se oponen a ellas no puede deslegitimar la oposición frente a las mismas. Existen muchas tradiciones como ésta que por sus consecuencias deberían ser abolidas y que no merecen un lugar distinto al de la memoria colectiva.