Una Nueva política de vida y democracia directa 

A menudo parece un discurso romántico y demagógico el declararse defensor de la vida, pero la realidad ambiental y social nos va ubicando a los humanistas en esta orilla de defender lo obvio. El sentido común del capitalismo que domina las conductas y acciones cotidianas de las sociedades contemporáneas tiene en esencia un sentido antihumano, destructor de la naturaleza y que reivindica la desigualdad como un patrón de reproducción social imposible de ser transformado, porque es lo natural o un mandato divino.  

Presidenciales de Colombia 2018: humanismo o barbarie

El resultado electoral de la primera vuelta para la elección del presidente de la República de Colombia (2018-2022) expresa el antagonismo entre dos cosmovisiones: de una parte, la defensa del status quo, esto es, la sociedad tradicional, herencia de la conquista y el pasado colonial que se reproduce de manera violenta y excluyente hasta nuestros días; de otra, el país que aspira a integrar la postmodernidad del siglo XXI, respetuosa de la dignidad humana, la pluralidad y la convivencia pacífica, la libertad y la democracia, promotora de la armonía economía-naturaleza y del conocimiento creativo asociado a la cuarta revolución industrial.

El reconocimiento de identidades culturales en Colombia*. Notas para un relato multicultural que conduzca a una “sociedad decente”**

Si bien la Constitución Política de 1991 reconoce a Colombia como una Nación multiétnica y pluricultural, la verdad es que ha sido escaso el desarrollo constitucional en esta materia y los cambios que se pueden observar no obedecen primariamente a orientaciones o políticas estatales de ‘reconocimiento’. Los avances obtenidos han sido más el resultado de movilizaciones que realizaron los movimientos étnico-territoriales en los últimos años para defender sus derechos; movilizaciones que estuvieron marcadas por numerosos conflictos, a menudo violentos, con el Estado y otros actores económicos y políticos del país.