Nota El giro a la izquierda: los gobiernos locales de América Latina

“El giro a la izquierda: los gobiernos locales de América Latina” propone aterrizar el fenómeno político-ideológico del giro a la izquierda hacia lo local, pensando los cambios en el mapa político de los gobiernos de la ciudad, de manera que permita evaluar las relaciones entre lo local y lo nacional en la región, las nuevas formas de representación política y definir lo que se entendería como Gobierno de izquierda en la ciudad.

En “Al Margen”

Esta valiosa fiesta que seguiremos defendiendo de los grilletes de la excesiva mercantilización de la cadena del libro, es una clara experiencia que muestra que las sociedades y sus prácticas no son más que la resultante de la constante tensión de fuerzas entre concepciones y poderes diversos.

El día de los simples

Y acaso también, en conexión con esa fuerza, quepa pensar la paz, a menudo traicionada por el entusiasmo imaginativo de sus defensores, como cumplimiento de una promesa abortada, como deposición y pago de una deuda, como desactivación de los mecanismos que aseguran la continuidad de una tradición de despojo y destrucción.

“Soy capaz” y su incapacidad para pensar la realidad colombiana

Si la paz consiste en pueriles ejercicios mentales a través de mensajes vagos y sin mucho contenido, no creo que dejaremos de ahogarnos en el agua, o más bien, en el fango. Me resulta indecoroso e inaceptable que multimillonarios estén imponiendo sus visiones de paz y sus formas de ver la reconciliación con fines de competencia económica, sin fijarse que la comodidad que ellos tienen en este momento es el reflejo alterado de la pobreza de la muy inmensa mayoría.

Cien años de soledad y la estirpe en Colombia*

Cien años de soledad nos habla de Colombia. Nos habla de la estirpe que en nuestro país puede reinar y de la autodestrucción que entre nosotros puede llegar a ser posible si la historia se vive como no-historia, si nos seguimos negando al pasado como memoria y al futuro como una construcción colectiva que sean capaces de ir más allá de la soledad y la oscuridad que impone la pasión del odio.

Cómo representar la violencia: sobre Los ejércitos de Evelio Rosero

La violencia no se puede representar, Rosero lo sabe, y es precisamente por eso que la propia representación debe incluir, como uno de sus rasgos constitutivos, el de su propia imposibilidad. De ahí el enigmático epígrafe que Rosero incluye de Molière: “¿No habrá ningún peligro en parodiar a un muerto?” ¿Cómo representar la masacre si el lenguaje resulta insuficiente frente al hecho que describe, si la representación encierra el riesgo de parodiar al muerto? Rosero lo sabe y asume el riesgo con responsabilidad, por eso Ismael solo puede reír con una risa que ya no controla (p. 157, 186, 195 y 203), la risa con la que los ejércitos creen que se burla de ellos cuando en realidad llora.

La economía política de la pregunta, o una poliética del periodismo: Reseña del libro Tzompaxtle. La fuga de un guerrillero

La poliética de Gibler consiste en confrontar una economía política de la pregunta que la inscribe en la lógica violenta del interrogatorio, con una economía política alternativa que la inscribe en la lógica ética de la conversación. La primera deshumaniza al otro, al destinatario de la pregunta, al incluir el lenguaje en el repertorio del dolor que inflige quien la enuncia. La segunda re-humaniza al otro, al restaurar el lenguaje que pone dos mundos en común mediante enunciados que se reconocen incompletos, falibles e interdependientes.

Adiós a Colombia y al olor de la guayaba

A unos días de decidir el próximo capítulo de la novela de Colombia con la elección del nuevo gobierno, hemos perdido a un hijo de la patria que muere y se queda en el exterior. Gabo nos recuerda el dolor del exilio y el largo flujo de colombianos que van en crescendo junto a las nefastas políticas de los que ocupan el poder desde siempre. ¿Cuándo podremos sentir nuevamente el olor de la guayaba en un país donde el 70% de sus residentes considera que va por mal camino?

“La soledad de América Latina” y el orgullo de ser colombiano

Nos han bombardeado por estos días con noticias varias que despliegan múltiples declaraciones, homenajes, columnas de opinión, a veces rimbombantes u oportunistas, sobre el reciente fallecimiento del escritor colombiano Gabriel García Márquez, y esta columna que escribo aquí no pretende contribuir a este bombardeo mediático que, en estos días de “duelo nacional”, ha venido creando un cierto consenso sobre la importancia de la obra y la figura de Gabo.

Bogotá, arte y capital

La producción artística está permitiendo a Bogotá configurarse como la primera ciudad cosmopolita de Colombia. Está en nuestras manos, reflexiona el pensador italiano Toni Negri, la posibilidad de construir el mundo. En esta radical operación, el arte se anticipa al movimiento global de lo humano. Es un poder constituyente, una potencia ontológicamente constitutiva. A través del arte el poder colectivo de la liberación humana prefigura su destino.

Michel de Montaigne y el arte de la discusión

Esta es la raíz que interesa en gran medida a Montaigne en el hecho de enfrentarse a lo diferente, porque, cuando nos enfrentamos a lo otro, y ésta es también la riqueza de la discusión y de las diversas opiniones, estamos cuestionando a la vez eso que somos y pensamos. En la discusión, como hemos dicho, son las diversas opiniones que se ponen de manifiesto en una suerte de lucha con el otro las que más enriquecen el espíritu.