Respuesta a Edwin Cruz

Si bien es cierto que mucho de lo que se dijo en ese debate, sobre todo por parte de los líderes del Centro Democrático (sic), (pero incluso también, aunque de manera marginal, por el senador Cepeda), puede catalogarse como falacias ad hominem, también es cierto que el debate, en general, es más un ejemplo de personalización que de debate falacioso, al menos, repito, en lo que toca al senador Cepeda.

Atacable pero acatable. A propósito de la sanción al profesor Beltrán y del artículo del profesor Múnera

Deberíamos luchar por sustraer a las universidades del poder preferente de la PGN, que afecta la autonomía universitaria. Pero la vía apropiada no es exigiéndole al rector, sin buenos argumentos jurídicos, que desacate una decisión que debe cumplir. Las vías son otras: el debate político a fin de plantear la reforma legal o constitucional del poder de la PGN.

Los “Debates ad hominem” de Mauricio García. Sobre las falacias en la política

Aunque tanto Cepeda como Uribe y sus defensores hicieron afirmaciones sobre personas, sus retóricas no pueden hacerse equivalentes. En el primer caso se trata de argumentos fundamentados sobre personas en el contexto del control político y de un problema que difícilmente puede tratarse en abstracto, mientras en el segundo caso sí se trata de falacias, afirmaciones sin fundamento cuyo fin era atacar personas -no argumentos, pruebas o evidencias- con el fin de deslegitimarlas como interlocutores válidos.

¿Son los abstencionistas y los partidarios del voto en blanco simplemente superficiales, dogmáticos y egoístas?

Los abstencionistas no son simples borregos resignados a su suerte. Muchos de ellos y ellas actúan en función de una memoria derivada de la experiencia, transmitida a veces de generación en generación, y en virtud de la cual las elecciones, con contadas excepciones, son una práctica de las élites intelectuales o burocráticas, de derecha, centro o izquierda, que buscan el voto de los electores para ejercer el poder en su beneficio propio.