El modelo de desarrollo en Colombia, entre el continuismo y la democracia

En la región y en especial en Colombia, nos enfrentamos a un dilema: la acentuación de la oligocracia y su consecuente restricción de la libertad, o la posibilidad de implementar modelos democráticos, donde se decida no solo sobre quienes pueden representar, sino también sobre el futuro político y los modelos de desarrollo compatibles con las características geográficas de la región y los designios de las comunidades sobre el territorio.

Jaime Garzón, un ícono de paz en una época de violencia

Es importante que quienes tienen la imagen del Ejército colombiano como la de unos soldados con los pulgares alzados en las carreteras del país, también puedan conocer que desde allí se promovieron estrategias de guerra política que no tenían como finalidad debilitar a la insurgencia en el marco del conflicto armado, sino debilitar a un “heterogéneo enemigo” del que hacían parte periodistas críticos, sindicalistas, integrantes de partidos políticos de oposición y defensores de derechos humanos.

Las plataformas comunes: una de las claves para entender el momento y evitar caer en la trampa de las divisiones históricas

Los espacios de convergencia abiertos recientemente por la Cumbre Agraria, así como la interlocución con el gobierno en mesas de negociación deberían estar acompañados de una cualificación de la propuesta que el movimiento social le hace al país. Esa cualificación pasa por una construcción local que, como las consultas populares, sepa encontrar los objetivos comunes que pueden articularnos y no una carrera por posicionar o dejar de lado alguno de los sectores del movimiento social y con ellos sus figuras territoriales.

Circunscripciones de Paz: ¿existirá una vía entre el neoclientelismo y el neoleninismo?

La situación inédita creada por la definición de regiones de atención prioritaria, definidas como circunscripciones de paz, podría ser una oportunidad para la experimentación de nuevos modelos participativos y democráticos de planeación y de gobierno. Sin embargo, el contexto social y político tanto nacional como internacional, que parece oscilar entre neoclientelismo y neoleninismo, no pinta muy favorable a un reforzamiento de la cultura democrática.

¿Para dónde va Colombia?

Nada ni nadie puede asegurar que la transición democrática irá a buen puerto, ni tampoco que todo siga igual como antes de 1991. Sólo la lucha decide, como diría el marxista italiano Antonio Gramsci. Lo que sea que pueda ser, depende de lo que las fuerzas progresistas, democráticas y emancipatorias, puedan realizar y lograr en términos de correlación de fuerzas sociales y políticas a favor del cambio, de un nuevo país.

El retroceso de la democracia en Brasil*

Los grupos dominantes quieren evitar las Directas Já porque estas representan no solamente la elección de un nuevo presidente, sino también una amenaza para la agenda reaccionaria establecida por la derecha en este último año de gobierno. El pánico está ligado igualmente a una tercera elección de Lula, razón por la cual hay un esfuerzo concertado desde hace más de un año por condenarlo e impedir que se vuelva a presentar a las elecciones.

Carta a nuestras defensoras y defensores de Derechos Humanos en Colombia

Defensoras y Defensores de la Colombia Profunda, acompañados por nuestras hermanas y hermanos de la Argentina, les enviamos estas palabras, porque en esta República aprendimos que los desaparecidos pueden hacer temblar la tierra, que la lucha no termina con la llegada de la democracia o de la paz, que a los genocidas hay que perseguirlos hasta lugares “inalcanzables” para hacer justicia (…).

Revocatoria y democracia: el difícil camino de la participación ciudadana en Colombia

Los defensores del Alcalde manifiestan un rechazo absoluto a la revocatoria con argumentos baladíes, como que Peñalosa es un gran administrador, urbanista y conocedor como ninguno de la ciudad y su problema es que no sabe comunicar o que es mal político. Si todo esto fuera cierto, no habría de que preocuparse porque convocados los ciudadanos en un proceso electoral, con una buena campaña de información, ratificarían su mandato.

Cajamarca: tensión entre la voluntad popular y los intereses económicos

En Cajamarca, la elección fue simple: se eligió la vida, el agua, la tierra; los ciudadanos eligieron lo que han sido (campesinos), lo que son (personas que hacen valer sus derechos) y lo que quieren ser, que no es otra cosa que tener un lugar donde vivir como lo hicieron sus antepasados cuando llegaron a las montañas de la Cordillera Central colombiana, encontrando en Cajamarca no sólo un lugar donde trabajar, sino un lugar donde construir una vida, tejer lazos sociales y proyectar un futuro para ellos, sus familiares, sus amigos y sus paisanos.

¿Cómo criticar a Venezuela desde la izquierda?

Venezuela se está pareciendo mucho a las “democracias” liberales actuales en las que las instituciones se convierten en apéndices protocolarios del poder de los mercados y la securitización. Y precisamente por ello las acciones del gobierno venezolano no deben ser excusadas por su similitud con lo que hay, sino ser criticadas con vehemencia desde un punto de vista de izquierdas.

¿Más allá del populismo?

Al cuestionar que el proyecto de la democracia radical tenga que pensarse desde el populismo no pongo en cuestión que la figura del pueblo tenga que ser reinventada y movilizada como figura polémica de un sujeto colectivo disensual que pone en cuestión las fronteras y criterios establecidos de lo común, pues esto es algo crucial en una comprensión radical de la democracia.

100 ediciones dedicadas a la opinión crítica

Es un tiempo de muchos desafíos, de construcción de paz, de superación de desigualdades, de mayor respeto por los derechos humanos, de profunda democratización. Un periodo en el que la presencia activa de medios de comunicación independientes se hace urgente para materializar espacios de expresión y participación política, en los que se puedan pensar los numerosos retos de la paz en Colombia.

Guerra, paz y movilización social

Desde la perspectiva de estos autores la posibilidad de evitar las guerras pasa, en último término, por la activación de una variable política entendida como acción desde arriba. No obstante, y a despecho de su peso específico intelectual, ni Einstein ni Freud logran percatarse de que ya en la realidad de su tiempo se venían desarrollando procesos sociales y políticos que ponían en entredicho esa fe en la autonomía del Estado como garante de la paz.

El miedo a la democracia

El tema de la participación directa de la sociedad civil en el escenario de la mesa de negociación entre el gobierno nacional y la última insurgencia de inspiración marxista que sobrevive en el continente, es un tema serio. Quienes ocupando posiciones privilegiadas de poder lo minimizan condescendientemente por su falta de “realismo”, están en verdad muy desconectados de la realidad del mundo en el que viven, y de cómo esa realidad nos exige repensar las formas de construcción de lo común desde la gente, desde abajo, desde los territorios, más allá del modelo ya históricamente en ocaso de la democracia liberal representativa, tal y como se ha instituido de manera dominante en las sociedades occidentales.