Resemantización política de lo negro en Colombia

La construcción de ciudadanías multiculturales alrededor de lo negro ha planteado una resemantización de la participación de la gente negra y de sus trayectorias de participación política en los escenarios locales y nacionales. Esto fundamentalmente porque el reconocimiento político de la gente negra en Colombia ha sido parcial y espacialmente delimitado a las áreas del Pacífico rural colombiano y del Caribe insular, mientras el grueso de la población afrodescendiente en Colombia se encuentra ampliamente distribuida en diversas zonas y geografías del país.

El recorte del Gasto Público

La tecnocracia y las autoridades económicas (porque son quienes dirigen la economía quienes se encargan de lo social, y no al revés) nos sentencian que el gasto social debe ser limitado, y como los recursos son escasos deben ser focalizados hacia los más débiles, es decir, los pobres. Un corolario que se desprende de lo anterior es que quien no sea pobre debe ir al mercado a comprar los bienes sociales, porque si recibe un subsidio del Estado, ello sería regresivo.

El reconocimiento de identidades culturales en Colombia*. Notas para un relato multicultural que conduzca a una “sociedad decente”**

Si bien la Constitución Política de 1991 reconoce a Colombia como una Nación multiétnica y pluricultural, la verdad es que ha sido escaso el desarrollo constitucional en esta materia y los cambios que se pueden observar no obedecen primariamente a orientaciones o políticas estatales de ‘reconocimiento’. Los avances obtenidos han sido más el resultado de movilizaciones que realizaron los movimientos étnico-territoriales en los últimos años para defender sus derechos; movilizaciones que estuvieron marcadas por numerosos conflictos, a menudo violentos, con el Estado y otros actores económicos y políticos del país.

Invocar al pueblo para negar derechos

Hacer de las consultas populares una forma de ampliación de la participación y garantía del respeto de los derechos del pueblo, no se basa únicamente en un criterio procedimental según el cual “si lo dice la mayoría que votó, entonces es legítimo y hay que acatarlo”. Esto no quiere decir que los argumentos religiosos, científicos, o históricos de distinta índole no deban hacer parte del debate público, ni desconocer que nuestras ideas estarán siempre mediadas por lo que creemos, pero es necesario pensar en los límites y los alcances de los mecanismos de participación, cuando son usados para poner en juego derechos fundamentales.

El campesinado como sujeto de derechos

El campesinado es un grupo social que alimenta a la nación, protege sus territorios, mejora las semillas nativas y recrea la cultura popular. Si la ardua labor diaria del campesinado es condición necesaria para la vida en común, el reconocimiento de la campesina y el campesino como sujetos de derechos es una exigencia imprescindible para construir una sociedad democrática que supere el menosprecio.

De-colonizar a Platón: una relectura de la alegoría de la cueva en el contexto de La Toma, Cauca

En este texto defiendo una interpretación política de la famosa alegoría de la cueva de Platón a partir de las experiencias de lucha de las comunidades negras contra la explotación minera en sus territorios ancestrales en La Toma, Cauca; interpretación que considero más adecuada a la hora de contemporaneizar la obra del filósofo griego para los proyectos emancipadores radicales de hoy, que aquella que defiende la filosofía política radical francesa.

Diálogo latinoamericano de ciudades: el territorio desde otra perspectiva

El derecho a la ciudad representa una oportunidad única y necesaria para la concepción de un marco local con perspectiva internacional, que parta de la integralidad de los derechos y el establecimiento de parámetros de bienestar y convivencia para la construcción de una ciudad inclusiva, que reconozca la responsabilidad de sus habitantes en la consecución de su propio desarrollo.

El derecho a la ciudad como propósito actual

Hay que tener en cuenta un debate sobre la participación, pues bajo el modelo actual de ciudad y país inmerso en un claro sistema-mundo capitalista, los actores del sector privado querrán actuar e incidir en los escenarios de construcción de ciudad a favor de sus intereses. Pareciera obvia la ilegitimidad de los sectores privados a la hora de hablar sobre el futuro de la ciudad, pero es un tema que hay que tener claro para hablar del derecho a la ciudad.

No sólo es una cuestión de actitud: avances en materia de derechos sociales en la Bogotá Humana

La defensa de la Alcaldía de Gustavo Petro no consiste solamente en el hecho de reconocer que la actitud de la Procuraduría General de la Nación fue arbitraria e injusta; sino porque hay indicadores que demuestran que es una gestión que se ha tomado en serio derechos sociales como la salud, aún cuando existen normas, como la ley 100 del 93, que son un verdadero obstáculo para su goce efectivo.