Reflexiones sobre la situación de las lideresas y defensoras de derechos humanos en Colombia

Así las cosas, los asesinatos y agresiones contra lideresas suponen un retroceso en materia de exigibilidad de derechos y en las agendas sobre las que ellas trabajan a nivel territorial, con el agravante de que las defensoras, en muchas ocasiones, posicionan en la agenda pública temas tradicionalmente ignorados, como los derechos de las poblaciones con orientaciones sexuales e identidades de género diversas, los derechos de las mujeres o los derechos ambientales.

A nadie le interesa que se reduzca la producción ni el consumo de drogas

Los que exigen cifras, números y resultados no han comprendido que el fenómeno de las drogas no se soluciona con la destrucción de las plantaciones, ni con métodos violentos. Todo el glifosato del mundo no es suficiente para exterminar la producción de coca. Los cultivos se trasladan de lugar, mientras las poblaciones que viven en las zonas sufren sus efectos devastadores y los sistemas ecológicos experimentan pérdidas irreparables.

La protección de los y las líderes en el proceso de construcción de una nación en Paz

Según el programa “somos defensores”, al día de hoy, año y medio después de la firma de la paz entre el gobierno de Santos y las FARC, van 435 lideres asesinados en Colombia. Siempre es momento para recordar que con cada una de sus muertes no sólo se está perdiendo a una persona, también está desapareciendo todo lo que esta persona representa, su experiencia, los años de formación y concientización que la llevaron a convertirse en líder, y aquello que simboliza y representa en su contexto local, así como en el nacional.

Reflexiones sobre el exilio  

De cara a la excesiva violencia que hoy se desata contra lxs exiliadxs, en este texto ofrezco algunas reflexiones políticas sobre el exilio. Dichas reflexiones están inspiradas en poemas de Bertolt Brecht y Mahmoud Darwish, las parábolas de Franz Kafka, y las interpretaciones de Walter Benjamin y Judith Butler. En ellas ofrezco el exilio no como problema sino como solución, de cara a la continua producción de apátridas que reproduce la estructura global del estado-nacional.

Servicios de inteligencia y mecanismos transicionales: una oportunidad para visibilizar lo oculto

La participación determinante de los servicios de inteligencia estatales en el asesinato de opositores y defensores de derechos humanos es, sin duda, de absoluta gravedad en un Estado de Derecho. Sin embargo, es solo la punta de una pirámide en donde la persecución a opositores, y líderes sociales y comunales se materializa a través un repertorio variado de prácticas ilegales que buscan la eliminación física, moral y social de las personas perseguidas.

El asesinato de líderes sociales visto por los poderes públicos: Una cacofonía institucional.

La confusión de discursos institucionales y gubernamentales junto con la incertidumbre política reinante son una prueba fehaciente de que aún falta mucho camino por recorrer, para poder hablar de una verdadera política institucional en torno a la protección de líderes sociales y en aras de otorgarles garantías para su seguridad y su participación política.

El asesinato de líderes sociales en Colombia: una realidad negada pero ineludible

El hecho de que El Espectador haya decidido nombrar “personajes del año” a los líderes sociales asesinados o que resisten es una señal alentadora, en el contexto de la precaria implementación de la paz, un año después de la firma de los Acuerdos de la Habana (2016). Aun cuando no existe una política pública oficial para enfrentar el asunto, y persiste la negación oficial de la gravedad y sistematicidad del asunto.

Tributo a los defensores de derechos humanos

Este contexto sobre la situación de defensores de derechos humanos y lideres sociales advierte sobre la necesidad de adoptar acciones públicas reales que promuevan y garanticen la labor y seguridad de estos. Sin embargo, hasta ahora no se ha puesto en marcha una política pública orientada a superar este fenómeno y más bien se puede apreciar una acción estatal poco coordinada y que en muchos casos parte de negar la realidad

Crímenes de lesa humanidad y paramilitarismo: el proceso contra Santiago Uribe Vélez por los 12 apóstoles

El hermano del expresidente de Colombia estaría en la cúspide del proyecto paramilitar nacional, como un jefe de, al menos, la misma jerarquía de quienes estuvieron como comandantes en el proceso de la ley 975 de 2005, y con mucho más poder político que cualquiera de ellos. Hace pocos días inició formalmente la etapa de […]

Los derechos humanos en la vida cotidiana

En un contexto de superación del conflicto armado y tránsito hacia la paz como el que vive Colombia, se presenta una gran oportunidad para iniciar un proceso pedagógico y público para que la comprensión de la importancia y el sentido de los DDHH abarquen más allá de los límites de la violencia sociopolítica y atraviesen la vida diaria de todo el mundo y que sin tales garantías, no es posible hablar de democracia y paz.

Carta a nuestras defensoras y defensores de Derechos Humanos en Colombia

Defensoras y Defensores de la Colombia Profunda, acompañados por nuestras hermanas y hermanos de la Argentina, les enviamos estas palabras, porque en esta República aprendimos que los desaparecidos pueden hacer temblar la tierra, que la lucha no termina con la llegada de la democracia o de la paz, que a los genocidas hay que perseguirlos hasta lugares “inalcanzables” para hacer justicia (…).

“CIDH en Crisis”: significado político de la asfixia presupuestal

No podemos olvidar que tiene un significado político muy importante que las víctimas tengan esperanza en que ante situaciones de violencia política, arbitrariedad y crisis del Estado de Derecho, existan instituciones interamericanas que contribuyan con el restablecimiento de los derechos. Lo que nos corresponde es luchar contra la forma como los Estados miembros del Sistema Interamericano puedan estar haciendo de esa esperanza una esperanza vacía.

Las amenazas al proceso de restitución de tierras

El mecanismo judicial de restitución de tierras es sin duda valioso, pero será inane en su propósito de proteger los derechos patrimoniales de cientos de miles de familias que huyendo de la violencia fueron despojadas o forzadas a abandonar no menos de 4 millones de hectáreas, según los registros oficiales, si quienes promovieron el desplazamiento o se beneficiaron de él, no son perseguidos judicialmente y sancionados proporcionalmente a la gravedad de los crímenes cometidos.