Colombia en la OCDE y en la OTAN: ¿arribismo criollo?

Es así como se demuestra, otra vez, la decidida voluntad del Estado en vincularse a organismos con relevancia de Estados Unidos y desvincularse de los procesos latinoamericanos para los cuales no vislumbra, según sus gobiernos, ningún futuro ni potencial, negociando de manera individual, pretendiendo adaptar su economía rezagada a la de los países más poderosos, no solo comercial sino militarmente.