La tercera edad: ¿una población olvidada?

Es fundamental que el Estado reconozca los derechos derivados de la edad y construya una política social integral, transversal y generacional efectiva, lo que a su vez incluye asumir internacionalmente una responsabilidad cierta con la ratificación no solo de la Convención Interamericana sobre los Derechos de las Personas Mayores, sino de instrumentos como el Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social y el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PF-PIDESC).

Las relaciones urbano-rurales en Colombia: notas sobre el desplazamiento

El paso de la vida comunitaria a la sociedad de masas, de sociedades de la vecindad, la amistad, la familia, la tierra y el chisme, a sociedades de comunidades ocultas y anónimas, implica una trasformación profunda y en muchos casos violenta, tanto en el plano material como en el simbólico. Así, el artículo destaca dos momentos: uno caracterizado por las violencias y las transformaciones productivas en el campo, y otro, en la continuidad de la vida rural en las ciudades.

La maratruchización de la violencia en Colombia

Centroamérica, tras poner el punto final a sus respectivas negociaciones, se consolida como una de las regiones más violentas en el planeta, un escalofriante presagio para Colombia, pudiendo caer en una maratruchización de la violencia por no sostener una mínima elocuencia entre el dicho y el hecho.
Centroamérica, tras poner el punto final a sus respectivas negociaciones, se consolida como una de las regiones más violentas en el planeta, un escalofriante presagio para Colombia, pudiendo caer en una maratruchización de la violencia por no sostener una mínima elocuencia entre el dicho y el hecho.

Educación y deporte: dos caras del prisma de la paz

En perspectiva de mediano y largo plazo la educación y el deporte se erigen en elementos vitales para la construcción de la paz en Colombia, dando lugar a una ciudadanía con más oportunidades y mejor calidad de vida. Ello se debe conjugar con la generación de un escenario social y político en el que el Estado garantice la no repetición de las dinámicas históricas de exclusión y segregación social, que se han convertido en moneda corriente para gran parte de la niñez y la juventud en este país.

Relato de un evento. Burocracia, derechos humanos y la persistencia de la desigualdad

La semana pasada pude asistir a un evento de cuyo nombre no quiero acordarme, en él se hablaba de los derechos humanos en la mayoría de los lugares olvidados del mundo, de las horribles vejaciones que debían atravesar las mujeres, los niños, algunas especies de animales cazadas por muy malas personas, se mencionaban los derechos de la comunidad del acrónimo que ha sumado una o dos letras desde la última vez que fue usado en un libro de algún teórico relevante, de las vulneraciones estructurales y de las que no lo son tanto, de muchas cosas se hablaba en ese recinto blanco, limpio y bien amoblado para recibir invitados de todo el mundo, gente muy importante al parecer.

Lucha contra la desigualdad en Bogotá: oportunidades y capacidades para la vida

La igualdad, de acuerdo a las experiencias internacionales y nacionales, no se alcanza con políticas asistencialistas, que pueden contribuir a la reducción de la pobreza, pero no garantizan necesariamente condiciones de igualdad. Se requieren decisiones redistributivas del ingreso, políticas fiscales progresivas, control de la tasa de cambio y promoción del empleo de calidad, todas ellas del resorte de las autoridades nacionales.

El sueño del Zar

La democracia ha sido domesticada, incapaz de responder ante las problemáticas actuales, globales, que amenazan sus principios fundamentales. Asistimos pasivamente a un proceso de incremento desvergonzado en materia de desigualdad, no exclusivamente de la riqueza, sino además en el acceso al ejercicio de poder.

El programa bolsa familia y los prejuicios de la élite brasileña

A pesar de los cambios pendientes no se puede negar, como lo hacen las élites y una gran parte de la clase media, los impactos positivos que éste ha tenido. Estas reacciones de oposición pueden comprenderse si se entiende que, como lo señala el periodista Matheus Pichoneli, la autonomía de los explotados desarma a aquellos que los explotan, lo que les queda entonces a estos últimos es propagar sus propios prejuicios, sin ninguna base empírica, intentando retardar el progreso de la nación.