La Reforma Universitaria de Córdoba. Un siglo después.

Córdoba de 1918 enseñó que la ciencia no es democrática ni antidemocrática, pero que sin democracia ella no es posible. Desde entonces se ha aprendido que donde se dice ciencia, cultura y pensamiento crítico, se dice también democracia. Por eso, como el fantasma del Manifiesto Comunista de Marx y Engels, aunque la democracia no se haya realizado, sigue siendo el fantasma que habita y recorre los campus universitarios y sus meandros. Y espanta.

A propósito del papel de la Universidad Nacional de Colombia en la construcción de la paz

Otra parte del argumento de los críticos de la decisión del Consejo de Facultad es que la academia, y en particular nuestra Universidad, está siendo capturada por la política. Aflora aquí una visión maniquea de la política como si ésta fuera una actividad moralmente degradada ante una supuesta academia aséptica e incontaminada, ella sí moralmente buena. Nos preguntamos, empero, si temas como la guerra y la paz, las demandas de los movimientos sociales y de las víctimas, los trabajos de la memoria y demás asuntos en los que la Universidad Nacional está participando en el escenario del pos acuerdo, son ajenos a la política. Por supuesto que no lo son: no debemos olvidar que somos parte de una sociedad que se debate hoy entre la guerra y la paz, entre otros asuntos políticos que atañen al ejercicio académico.

Una respuesta a “Una última lección”, discurso pronunciado por el Ministro de Salud en la ceremonia de grados de la Icesi

Su discurso refleja, quiéralo o no, con plena conciencia o sin ella, el que hoy usted haga parte ─accidentalmente o no─ de la élite dirigente que tiene el poder hegemónico desde tiempos inmemoriales, que sabe bien reciclarse y que interpreta la vida desde una visión particular amigable con el statu quo.

Romper el sentido de la elección: empezando por la Universidad Nacional de Colombia

Hoy en Colombia, el extenso poder de nombramiento directo o indirecto que dispone la Presidencia de la República en las instituciones del país permite considerar al régimen político como siendo más una monarquía administrativa que una república liberal, y aún menos una democracia. El régimen sigue generando y promoviendo conformismo (“gobiernismo”) entre sus sujetos y, a su vez, imposibilita una democratización real de las instituciones políticas y administrativas, ¡inclusive en las “autónomas” como las universidades!

¿Por qué dejan fugar tanto cerebro?

Regresar a Colombia es el deseo de miles de las millones de personas que han salido del país por diversas razones. Una diáspora políglota, experimentada, abierta al mundo y necesaria para la innovación y el desarrollo del país. Pero como lo muestra el indignante trato que le han dado a varios de los investigadores que participaron en el programa gubernamental de Colciencias “Es Tiempo de Volver”, este capital humano parece interesarle poco al gobierno de Juan Manuel Santos, que tiene otra visión sobre el desarrollo del país.

¡Probar la gratuidad! Avital Ronell y Fiódor Dostoyevski a propósito de los créditos condonables del ICETEX

En este artículo adelanto otra hipótesis interpretativa a propósito de los créditos condonables del ICETEX y su retórica de la fe, que me parecen legibles como una suerte de sado-masoquista perversión de la economía ética del don, en donde la deuda impagable hace a la víctima de su sistema excluyente responsable por su propia exclusión, sobre la base de la codificación del pensamiento mediante la violenta maquinaria de la prueba.

¿Quién le ha dado la espalda a quién?

Por un lado, la investigación científica se aleja cada vez más de los complejos problemas cotidianos de la población colombiana y no potencia dinámicas productivas con alto valor agregado y, por el otro, el modelo productivo deteriora el ambiente, vulnera los derechos de comunidades y expande las brechas existentes so pretexto de generar un crecimiento económico tan efímero como costoso a mediano y largo plazo.

Científicos sociales y humanistas en la nueva convocatoria de medición de grupos de Colciencias

El nuevo modelo de medición con el cual Colciencias evaluará a los grupos de investigación en la convocatoria No. 693 (para el Reconocimiento y Medición de Grupos de Investigación y para el Reconocimiento de Investigadores), si bien tiene aspectos positivos que deben ser destacados, también tiene serios problemas que desde hace ya más de un año vienen afectando especialmente a las áreas de las ciencias sociales y humanas. Este artículo se propone analizar algunos de esos problemas.

¿Ser pilo paga en Colombia?

La argumentación deficiente de los defensores de las 10 mil becas permite, sin embargo, revelar el verdadero mensaje de su defensa vehemente: muchas veces se trata de arremeter de forma ofuscada contra la educación pública. Así lo ha dicho Salomón Kalmanovitz en su columna de El Espectador: al igual que el Joker de Batman, los sindicatos y el sector público quieren destruir el mundo.

Gratuidad de la educación superior en Colombia: un debate pendiente

La reivindicación de la gratuidad debe ser un componente fundamental de un proyecto nacional educativo de vocación pública que acoja sin condiciones y garantías de permanencia a los jóvenes que aspiran a ver realizado su derecho educativo y que no hipoteque de antemano el futuro de los jóvenes profesionales como ya sucede en Colombia, así como en Chile y EE.UU, motivando la corrección de sus políticas en un caso y obligando al presidente a poner el tema en la agenda política en el otro.

Nueva temporada de flujos y reflujos para el Movimiento Estudiantil: “(…) sus estridentes ladridos Sancho/ son solo señal de que cabalgamos”

No lo olvidemos, el “Acuerdo 2034” no sólo es un papel; no sólo es una norma. Sus palabras se traducen en realidades palpables; las reformas aprobadas se realizan; “la norma” se puede traducir en más miseria. Ahora vamos no sólo a frenar, sino a impedir que sigan mercantilizando a la educación.