A propósito del papel de la Universidad Nacional de Colombia en la construcción de la paz

Otra parte del argumento de los críticos de la decisión del Consejo de Facultad es que la academia, y en particular nuestra Universidad, está siendo capturada por la política. Aflora aquí una visión maniquea de la política como si ésta fuera una actividad moralmente degradada ante una supuesta academia aséptica e incontaminada, ella sí moralmente buena. Nos preguntamos, empero, si temas como la guerra y la paz, las demandas de los movimientos sociales y de las víctimas, los trabajos de la memoria y demás asuntos en los que la Universidad Nacional está participando en el escenario del pos acuerdo, son ajenos a la política. Por supuesto que no lo son: no debemos olvidar que somos parte de una sociedad que se debate hoy entre la guerra y la paz, entre otros asuntos políticos que atañen al ejercicio académico.

Una respuesta a “Una última lección”, discurso pronunciado por el Ministro de Salud en la ceremonia de grados de la Icesi

Su discurso refleja, quiéralo o no, con plena conciencia o sin ella, el que hoy usted haga parte ─accidentalmente o no─ de la élite dirigente que tiene el poder hegemónico desde tiempos inmemoriales, que sabe bien reciclarse y que interpreta la vida desde una visión particular amigable con el statu quo.