Carta abierta al Departamento de Sociología – UNAL

En Colombia hay más de cien mil presos y mientras universidades como los Andes y la Gran Colombia tienen programas carcelarios, la Universidad Nacional ni siquiera los vislumbra. Más bien, de forma muy innovadora y “emprenderista” permite que los sectores más pobres de la sociedad entren tan sólo a lavar baños o cuidar edificios, limpiando todo eso que contamina una ciudad universitaria blanca

Santos, el pilo de la estafa maestra

Si el Gobierno considera que no hay recursos para la educación habría que preguntar sobre los 8 billones de pesos en corrupción del caso Reficar o los impuestos que evaden los ricos en paraísos fiscales. Es momento de cesar los ataques contra la educación superior pública y diseñar de la mano con la comunidad universitaria planes de política pública y leyes que permitan hacer de la educación un derecho fundamental para una Colombia en paz.

Violencia sexual y respuesta institucional: lo que no debe hacer el Departamento de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Colombia

Es necesario contar con funcionarios públicos sensibilizados ante los rasgos que caracterizan la violencia sexual, la enorme impunidad que cubre este tipo de eventos y de quién es la responsabilidad que ésta exista. Culpar a las víctimas, cuando viene de un funcionario público que tiene competencia en la investigación de los hechos, es un claro ejemplo de cómo las estructuras de poder y subordinación son las que, precisamente, impiden que haya confianza en las denuncias y sus resultados.

Universidad y políticas del conocimiento. Un llamamiento por unas ciencias sociales críticas en el Ecuador

Si bien las ciencias sociales nos pueden ayudar a definir nuestro camino hacia una sociedad en la que todos y todas podamos vivir y convivir bien, este camino jamás podrá ser recorrido sin las diferentes voces y vivencias de quienes componen la sociedad ecuatoriana. Es precisamente en esta diversidad, en su riqueza y en sus distintas visiones sobre cómo combatir las desigualdades, donde se juega la sostenibilidad, la dignidad y la justicia a la que muchas aspiramos y pretendemos contribuir.

Pequeños apuntes sobre la (ausencia) de democracia en la Nacional

El gobierno universitario tal como existe hoy en día no sólo le da la espalda a la comunidad universitaria, desconociendo su potencia y capacidad para discutir y decidir, sino al conjunto de la sociedad colombiana. Esta situación crea y recrea una relación en la cual una parte de la “comunidad universitaria” y supuestos representantes de la sociedad se constituyen en sujetos de la acción, imponiendo su modelo de universidad al resto de la comunidad universitaria, que es pensada y tratada como objeto que debe acatar todo aquello que se le dicta y exige.

La gramática política del Acuerdo y la necesidad de una democracia agonística. Una reflexión para la cátedra de Paz*

La cátedra de paz debe perfilarse como un trabajo de largo aliento capaz de crear conciencia ciudadana y opinión informada en torno a los acuerdos de paz, a las negociaciones con los actores armados y la búsqueda de verdad y justicia en torno a hechos concretos, pero proporcionando, al mismo tiempo, una perspectiva de conjunto sobre los problemas de violencia política en el país, sus implicaciones culturales, las condiciones estructurales que los han alimentado y ameritan profundas reformas sociales, políticas y educativas, así como sobre los intereses de los distintos actores en contienda.

El proyecto de La Regeneración y la “ideología” LGBTI. A propósito de la postergación de la experiencia de la modernidad en Colombia de Rubén Jaramillo Vélez*

Quienes negamos la negación de una sociedad diversa, consideramos que nuestros hijos e hijas, sin perder sus vivencias en la infancia, su inocencia, deben aprehender con plena naturalidad que hay más opciones de vida o de vivirla, creemos en que no hay razón de ser para que una persona sea juzgada, macartizada, excluida, menospreciada por su condición de género u orientación sexual; es un acto más que injusto, es un acto, en el sentido de la modernidad de Rubén Jaramillo Vélez, premoderno.

Diversidad sexual, educación y violencia

Es importante promover un diálogo respecto a quiénes somos y queremos llegar a ser, y cómo vamos a generar un cambio que incida sobre todas las formas de violencia y discriminación que reproducimos por doquier pues, al parecer, los cambios que necesitamos no serán posibles solo con una reforma de un manual de convivencia o con la introducción de ciertos contenidos en una asignatura, pues al final parece que no es tanto con los estudiantes de nuestros colegios con quienes se necesita debatir y construir acuerdos para vivir de una manera auténticamente respetuosa de la diversidad.

Academia, métodos de investigación y política

No estoy diciendo que la academia sea pura y separada de la política; simplemente que los buenos productos en el mundo académico no necesariamente son los que contribuyen a las causas sociales en las que creemos sino los que mejor nos ayudan a entender la realidad social en la que vivimos, incluso, repito, cuando ese entendimiento va en contra de nuestros valores y de nuestras convicciones.