Corrupción Radical, Cinismo radical, Statu quo Radical, pero no Cambio Radical

Puesto de otra manera, de lo poco que este partido dice claramente es que quiere proteger los intereses de la clase poseedora de este país y que, si para eso tiene que abandonar el proyecto de por sí sufrido de la paz, está totalmente dispuesto a hacerlo. El lema parecería ser que, esté el país en paz o en guerra, todo se debe mantener como ha transcurrido hasta ahora: un statu quo de oligarquías que se han asentado plácidamente sobre las penas del pueblo.

La Posverdad en el mundo de la política sentipensante

El problema no radica en que las emociones sean un motor de nuestras acciones políticas, porque siempre lo serán, sino en que nuestras emociones sean producidas por creencias evidentemente falsas (como que los dineros de las pensiones ahora iban a ir a financiar la reintegración de las FARC). Nuestras ideas y nuestros sentires no están separados, nuestra razón y nuestras emociones están esencialmente conectadas, indiferentemente de nuestro nivel educativo. La política no solo la pensamos, sino que la sentimos; la sentipensamos.

Centro democrático y medios de comunicación: la fórmula uribista recargada

Lo que vendrá es una campaña política realmente sucia. A los ataques históricos que acostumbra hacer el uribismo contra opositores, hay que sumarle la construcción de un nuevo enemigo interno: un bloque conformado por partidos, medios de comunicación y otros actores relevantes en el que no importa las enormes diferencias que hay entre unos y otros (no son lo mismo RCN Noticias y Noticias Uno; tampoco lo son el Polo democrático y el partido de la U) vs. un Centro Democrático que tendría la potencia de acabar con este centralismo-elitismo.

Elecciones y fe, política y fútbol

Desde esta humilde columna (y desde la postura de alguien a quien le gusta el fútbol y le hace barra a la Selección), le pido a todos los involucrados, desde los miembros de la Federación Colombiana de Fútbol hasta el cuerpo técnico y los jugadores que, de clasificarse al mundial, se mantengan al margen de las elecciones presidenciales que han de coincidir con el Mundial del próximo año.

La inconveniencia de priorizar la lucha contra la corrupción sobre la implementación de la paz

No cabe duda de que la lucha contra la corrupción en Colombia debe ser considerada como una tarea primordial. Sin embargo, es motivo de preocupación el modo en que, en medio de la coyuntura marcada por el gran escándalo del caso Odebrecht, se pretende priorizar esta lucha en detrimento del proceso de paz que, con el inicio de la fase de implementación, entra en su momento más delicado y decisivo.

¡Olvídense de la Democracia! Transiciones para el 2018

Más que reglas demasiado abstractas sobre lo que debe o no debe ser la democracia, si la izquierda quiere conseguir escenarios de poder alternativos (más democráticos) debe apelar a un examen juicioso y detallado de nuestro presente histórico, en el que se asuma, sin pragmatismo arbitrario pero sin lecturas demasiado románticas, qué es lo que se busca, qué es lo que se propone y qué es lo que se ataca, en especial en función de las necesidades históricas que como país tenemos para construir una democracia más justa.

El regreso del autoritarismo en política: ¿de Erdogan a Ordóñez?

Hace falta una verdadera política de despliegue institucional en las regiones que apunte a una reconstrucción del Estado y de lo público. Los inevitables problemas que ocurrirán en el proceso de implementación de los acuerdos de paz podrán ser aprovechados políticamente por los opositores sociales, económicos y políticos a los acuerdos firmados. En este sentido, la próxima elección presidencial será un momento clave para el país y su futuro democrático. Desde ya se puede vislumbrar la construcción de un proyecto político católico-conservador para encarar las elecciones presidenciales de 2018.