Las mujeres y las personas LGBT también nos estamos jugando la paz en estas elecciones

La coyuntura actual se nos presenta, a quienes defendemos los derechos de las mujeres y de las personas LGBT, también compleja. No es suficiente con elegir una candidatura que se comprometa a implementar el Acuerdo de Paz, por más fundamental que esto sea. Se trata de elegir una que comprenda que las discriminaciones que enfrentan cotidianamente las mujeres y las personas LGBT hacen parte también de las desigualdades estructurales que han alimentado el conflicto social y la lógica de la violencia en nuestro país, y que comprenda también, que estas desigualdades se acentúan aún más cuando se trata de mujeres indígenas, afrodescendientes, trans y empobrecidas, dados los altos niveles de estigmatización, racismo y clasismo que persisten en Colombia. En otras palabras, que comprenda que la paz nunca es completa si dejamos que se base en exclusiones.

Presidenciales de Colombia 2018: humanismo o barbarie

El resultado electoral de la primera vuelta para la elección del presidente de la República de Colombia (2018-2022) expresa el antagonismo entre dos cosmovisiones: de una parte, la defensa del status quo, esto es, la sociedad tradicional, herencia de la conquista y el pasado colonial que se reproduce de manera violenta y excluyente hasta nuestros días; de otra, el país que aspira a integrar la postmodernidad del siglo XXI, respetuosa de la dignidad humana, la pluralidad y la convivencia pacífica, la libertad y la democracia, promotora de la armonía economía-naturaleza y del conocimiento creativo asociado a la cuarta revolución industrial.

Debates ecuatorianos en torno a la frontera norte: retos y cambios de la relación colombo-ecuatoriana

La difícil situación de la frontera norte en Ecuador ya ha empezado a redibujar la política fronteriza de ese país, y a modificar la relación colombo-ecuatoriana, en un momento en el que la cooperación institucional y operativa bilateral es cada vez más imprescindible. Por lo pronto, el resultado de las elecciones presidenciales, tendrá un impacto concreto porque se redefinirá la política colombiana desplegada en las fronteras con Ecuador y con Venezuela, que padecen dificultades similares.

El 17 de junio la montaña acabará de moverse

Cuando lo creyeron muerto, irremisiblemente muerto, el pueblo renació de sus cenizas. A las plazas llegaban los indios caucanos y los de la sierra nevada, los indios, la guacherna. Y los negros de las dos costas, con su alegría que no conoce límites, se metieron a la plaza. Y los pobres de las barriadas ocupaban ese viejo escenario, a decidir el destino colectivo como corresponde a los verdaderos ciudadanos.

Sobre el despotismo de la pulla, Claudia López y Sergio Fajardo

La razón del despotismo de estos opinadores es exactamente la misma razón del despotismo de Claudia López y Sergio Fajardo, es decir, un despotismo de personas sensatas que hacen un llamado a una política sin polarización, una política de los buenos modos que permitiría realizar una política sin violencias, sin populismos, sin promesas incumplidas y sin tomas de postura de mundo, es decir, el sueño de una política sin política.

Petróleo, aguacates y alternativas post-extractivistas: el reformismo benévolo es insuficiente

Este esquemático ejercicio intenta dejar en claro la enorme importancia que tiene debatir sobre las estrategias de desarrollo. Intentando una mirada independiente (en tanto no participo de ninguna de las campañas) y con todas las precauciones que un lector debe tener con una mirada desde fuera, apunto a subrayar la necesidad de analizar con detalle los contenidos en cada una de las posiciones frente a los extractivismos.

¿Cómo interpretar la estigmatización a Petro por parte de sectores “centristas”?

Es necesario que la izquierda y el “centro” entiendan que deben aliarse para que haya por fin un verdadero cambio democrático en Colombia, tanto en el poder como en la sociedad, y que esto pasa por renunciar a la idea de “pureza”. Parece que la izquierda lo entiende cada vez más, pero por el lado del “centro” hay sectores que obstaculizan tal acercamiento. Estos sectores tendrán que decidir algún día si quieren ser copartícipes del cambio o seguir siendo funcionales al conservadurismo.

La renovada articulación entre género, religión y política y el panorama postelectoral en Colombia

Convertida en una apuesta por restaurar su fracturada hegemonía en relación con el control de la sexualidad, la lucha contra la llamada “ideología de género” ratifica el avance de un “gran frente” conservador en defensa de la “familia tradicional” (léase heterosexual) y de la moral cristiana, que se ha desplegado con fuerza a lo largo del continente a través de diferentes estrategias.

Filosofía del miedo y elecciones políticas

Todo demagogo, entonces, sólo tiene que tener los oídos bien abiertos e identificar una amenaza, un peligro, un temor; en pocas palabras, “un chivo expiatorio” que le permita representar todas las calamidades sociales, las inseguridades y los temores de la gente. Una vez identificado o construido, usando la mentira si es necesario, sólo hay que echarlo a andar. En Colombia ese “chivo expiatorio” es la nebulosa idea del castro-chavismo, es lo “Otro”, es el “Mal absoluto”.

Lo que demuestra la dificultad de construir una coalición de centro izquierda

El resultado de las elecciones al Congreso para la centro izquierda no fue malo, pues se avanzó un poco con relación a las votaciones de hace cuatro años. Sin embargo, este panorama menos peor se ve ensombrecido por la campaña presidencial que arrancó y por la imposibilidad de las fuerzas liberal-progresistas de unirse y, aún más, de conversar y no atacarse