¿Por qué tememos tanto a Petro?

Le tememos tanto a Petro porque la democracia liberal aún nos asusta. Nuestra concepción de la democracia liberal es demasiado restringida como para darnos cuenta de que aquello que la amenaza no es el supuesto peligro del “castrochavismo” o del “populismo” sino la manera misma en que ponemos en práctica la discusión pública

La promesa incumplida de la participación política

Ante la desunión y dispersión de estas fuerzas, solo queda apoyar de forma abrumadora alguna de las alternativas que ya están puestas sobre la mesa: tanto aquellas que buscan evitar que gobiernen otra vez “los mismos con las mismas”, como aquellas que impulsan personas decentes. Dado todo lo que está en juego, estas opciones deberían dejar de competir entre sí y buscar apoyo en grupos sociales que no estén convencidos ya de todo esto. Perder el primer tiempo el 11 de marzo sería un error catastrófico.

Desatan el miedo porque tienen miedo

Si castrochavismo es usar organismos de control para inhabilitar candidatos y cercenar derechos políticos, utilizar la Fiscalía para perseguir opositores, llenar las cárceles con disidentes (Leopoldo López y Corina Machado en Venezuela, Gustavo Petro, Piedad Córdoba y Carlos Caicedo en Colombia), entonces Colombia hoy es tan castrochavista como Venezuela.

Cortinas de Humo

La corrupción es algo tan etéreo, tan fácilmente atribuible a cualquier cosa, que juega perfectamente como cortina de humo. Si bien es cierto que la mayor parte de los gobernantes, jueces –incluso magistrados–, y legisladores de nuestro país son corruptos, decir que la corrupción es el principal problema que nuestro país enfrenta actualmente se ha convertido en una fórmula de fácil repetición pero inextricable

El año del oso

Así mismo, para los colombianos puede ser el año en que cometamos un nuevo ‘oso’ electoral y terminemos con Vargas Lleras como presidente. No obstante, por muchas que sean las desgracias que el año nuevo tenga guardadas para la especie humana, seguro que a la postre va a ser peor para los verdaderos osos, desde los polares hasta los de anteojos.

Corrupción Radical, Cinismo radical, Statu quo Radical, pero no Cambio Radical

Puesto de otra manera, de lo poco que este partido dice claramente es que quiere proteger los intereses de la clase poseedora de este país y que, si para eso tiene que abandonar el proyecto de por sí sufrido de la paz, está totalmente dispuesto a hacerlo. El lema parecería ser que, esté el país en paz o en guerra, todo se debe mantener como ha transcurrido hasta ahora: un statu quo de oligarquías que se han asentado plácidamente sobre las penas del pueblo.

La Posverdad en el mundo de la política sentipensante

El problema no radica en que las emociones sean un motor de nuestras acciones políticas, porque siempre lo serán, sino en que nuestras emociones sean producidas por creencias evidentemente falsas (como que los dineros de las pensiones ahora iban a ir a financiar la reintegración de las FARC). Nuestras ideas y nuestros sentires no están separados, nuestra razón y nuestras emociones están esencialmente conectadas, indiferentemente de nuestro nivel educativo. La política no solo la pensamos, sino que la sentimos; la sentipensamos.

Centro democrático y medios de comunicación: la fórmula uribista recargada

Lo que vendrá es una campaña política realmente sucia. A los ataques históricos que acostumbra hacer el uribismo contra opositores, hay que sumarle la construcción de un nuevo enemigo interno: un bloque conformado por partidos, medios de comunicación y otros actores relevantes en el que no importa las enormes diferencias que hay entre unos y otros (no son lo mismo RCN Noticias y Noticias Uno; tampoco lo son el Polo democrático y el partido de la U) vs. un Centro Democrático que tendría la potencia de acabar con este centralismo-elitismo.

Elecciones y fe, política y fútbol

Desde esta humilde columna (y desde la postura de alguien a quien le gusta el fútbol y le hace barra a la Selección), le pido a todos los involucrados, desde los miembros de la Federación Colombiana de Fútbol hasta el cuerpo técnico y los jugadores que, de clasificarse al mundial, se mantengan al margen de las elecciones presidenciales que han de coincidir con el Mundial del próximo año.

La inconveniencia de priorizar la lucha contra la corrupción sobre la implementación de la paz

No cabe duda de que la lucha contra la corrupción en Colombia debe ser considerada como una tarea primordial. Sin embargo, es motivo de preocupación el modo en que, en medio de la coyuntura marcada por el gran escándalo del caso Odebrecht, se pretende priorizar esta lucha en detrimento del proceso de paz que, con el inicio de la fase de implementación, entra en su momento más delicado y decisivo.