¿La ola socialista? A propósito del triunfo de AMLO en México y la gran votación de Gustavo Petro en Colombia

No estamos entonces en una perspectiva socialista, ni en México donde ganó AMLO ni en Colombia donde Petro obtuvo una votación tan grande. Por el contrario, estas experiencias en principio tienden a reforzar el capitalismo en términos prácticos e ideológicos, dado que se acepta como natural el sistema donde el capital y el trabajo tienen cada uno un papel que cumplir.

La “esperanza de México” un proyecto a prueba

Hay que advertir algunas disyuntivas que pondrán a prueba la credibilidad y el futuro del proyecto que representa AMLO: Por un lado, decidir entre más gobernabilidad o reformar al régimen yendo a fondo con sus promesas anticorrupción, con la gran conflictividad que eso puede generar, y por otro, decidir entre proyectar una imagen de “gobierno responsable” como lo piden y lo definen los poderes del status quo o jugarse su capital político para cumplir las promesas que los contrarían pero que ahora son mandato.

El fenómeno “Amlover” en México: ¿La nueva cara de la izquierda en Latinoamérica?  

El fenómeno “Amlover” pone al descubierto un nuevo lenguaje político intergeneracional, agotado de la política tradicional y con un horizonte de expectativa orientado hacia la justicia social, la inclusión y proyectos sustentables. El gabinete que integrará el nuevo gobierno mexicano está conformado por intelectuales y académicos egresados de universidades públicas, alejados de la tecnocracia operante.  Los ojos del mundo, en especial de América Latina, están puestos sobre López Obrador. El primer paso fue conquistar la presidencia, lo que sigue es darle contenido a esa izquierda que él representa. 

El triunfo de López Obrador. Una oportunidad histórica para la izquierda mexicana 

El triunfo de AMLO puede ser entendido -al menos parcialmente- como una reacción popular a la crisis social, política, económica y moral del sistema político mexicano. Esta crisis se agudizó en el 2014 con la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, lo cual demostró la descarada complicidad entre los partidos tradicionales, la fuerza pública y el crimen organizado.