El reconocimiento de identidades culturales en Colombia*. Notas para un relato multicultural que conduzca a una “sociedad decente”**

Si bien la Constitución Política de 1991 reconoce a Colombia como una Nación multiétnica y pluricultural, la verdad es que ha sido escaso el desarrollo constitucional en esta materia y los cambios que se pueden observar no obedecen primariamente a orientaciones o políticas estatales de ‘reconocimiento’. Los avances obtenidos han sido más el resultado de movilizaciones que realizaron los movimientos étnico-territoriales en los últimos años para defender sus derechos; movilizaciones que estuvieron marcadas por numerosos conflictos, a menudo violentos, con el Estado y otros actores económicos y políticos del país.

Servicios de inteligencia y mecanismos transicionales: una oportunidad para visibilizar lo oculto

La participación determinante de los servicios de inteligencia estatales en el asesinato de opositores y defensores de derechos humanos es, sin duda, de absoluta gravedad en un Estado de Derecho. Sin embargo, es solo la punta de una pirámide en donde la persecución a opositores, y líderes sociales y comunales se materializa a través un repertorio variado de prácticas ilegales que buscan la eliminación física, moral y social de las personas perseguidas.

Calumnias y ejecuciones extrajudiciales: entre el Estado y la verdad. Unas notas del caso Puentes-Buitrago

Se ha perdido el valor de la verdad en el debate público; los hechos han dejado de ser el eje central de la discusión en materia de responsabilidad política. Cuando estos hechos refieren el accionar delictivo de las fuerzas del Estado, cuyo mandato es salvaguardar la seguridad ciudadana, la democracia es la única víctima.

Para volver a sembrar: ¿qué pasó con la paz y la violencia en 2016?

Uno de los aspectos de mayor relevancia que destaca el informe es la importancia de la información para el posconflicto en dos niveles: por una parte, la necesidades de generar análisis prospectivos que le permitan al país generar respuestas preventivas a formas de violencia que sean consecuencia posible en el proceso de desmovilización e implementación de los acuerdos de paz. Por otra parte, resalta la importancia de pensar el problema de la violencia que afecta a los ciudadanos en clave de salud pública, por lo que apuesta por un país libre de violencia.

Estado de emergencia en Francia: dudas y cuestionamientos

Aún queda por ver cómo evolucionará la definición del estado de emergencia en los próximos meses. Pero, a nivel de los procedimientos, la revisión misma de la Constitución durante un periodo de estado de emergencia, no deja de resultar inquietante. Máxime, en un contexto de resurgimiento de un discurso marcial y de una persistente emoción sobre la insidiosa amenaza terrorista.

El Estado Islámico y la guerra solapada en medio oriente

Antes que apoyar a Rusia y a Putin con una fe ciega y con una actitud panfletaria, la izquierda debería concentrar sus esfuerzos en elaborar y difundir una caracterización precisa de la guerra. En la así llamada guerra contra el terror, este último no es un puro efecto de la violencia generada por las acciones repudiables de los grupos extremistas y antidemocráticos. El efecto de la violencia es multiplicado y apreciado, sobre todo, por los Estados que dicen combatir el terror.

Ayotzinapa: desaparecer en América Latina

Se cumplió un año de los hechos de Ayotzinapa, un caso emblemático de desaparición forzada que permite observar la magnitud que ha adquirido en México este delito, pero que también evidencia los rasgos comunes que tiene con la desaparición forzada en toda América Latina. La responsabilidad estatal, la impunidad, la relación con el narcotráfico y grupos para-estatales, la persecución al movimiento social son características de este crimen de lesa humanidad en la región.

Política y libertad

Las instituciones involucradas no tuvieron reparos en tomar como conejillo de indias no a la izquierda en general, sino a personas en su mayoría integrantes de organizaciones estudiantiles y juveniles que luchan por el derecho a la educación, al trabajo digno y a la desmilitarización de la vida y de los territorios populares en Colombia.

La violencia y los violentos

Esa violencia manifiesta ligada a la concentración de la tierra y que se materializa en millones de campesinos desterrados y empobrecidos es constitutiva de la tragedia colombiana que los medios masivos ocultan y que es central abordar si se quiere realmente construir una Colombia en paz. Si no tiene lugar una reforma agraria en serio, la paz dejará de ser una posibilidad para ser una quimera.

Sintiendo y viviendo el terrorismo de Estado: La guerra es la paz, la libertad es la esclavitud, la ignorancia es la fuerza

La maquinaria del ministerio de Guerra (policía, fiscalía) como en el cuento de Orwell aceleró su funcionamiento y en el nombre de la estabilidad social enviaron a la cárcel a los(as) 13 presuntos responsables. ¿De qué delito? Hasta ahora nadie lo sabe. ¡El gran hermano te vigila pero también te castiga!

¿Es posible un Estado democrático? Pensemos en las detenciones masivas a periodistas, estudiantes y defensoras de derechos humanos

La gran mentira del Estado consiste en decir “Soy democrático” cuando se acoge más a lo que dice la ley que al clamor creativo y potente de una comunidad que se mueve y que se moviliza. Imaginemos una comunidad que comprende esta simple, radical y cautivadora apuesta que llevan a cabo estos presos políticos y con ellos una multiplicidad de voces que se unen a su defensa… como esta.

¿Cuál mundo común después de los atentados de París y de Túnez?

En este contexto marcado por el terrorismo y a pesar de la fractura social de la sociedad francesa y de la polarización de la sociedad tunecina, la cuestión que debe seguirse planteando es la siguiente: ¿cuáles son las condiciones de posibilidad de un mundo común que permita el vivir-juntos? ¿Cómo hacer posible el diálogo, el encuentro con el Otro y la circulación de la palabra entre las diferentes facciones de la sociedad y entre los países?