De-colonizar a Platón: una relectura de la alegoría de la cueva en el contexto de La Toma, Cauca

En este texto defiendo una interpretación política de la famosa alegoría de la cueva de Platón a partir de las experiencias de lucha de las comunidades negras contra la explotación minera en sus territorios ancestrales en La Toma, Cauca; interpretación que considero más adecuada a la hora de contemporaneizar la obra del filósofo griego para los proyectos emancipadores radicales de hoy, que aquella que defiende la filosofía política radical francesa.

Plan Maestro del Río Magdalena ¿Otro espejismo del desarrollo?

Valga resaltar que la totalidad del Río se proyecta para la producción de energía hidroeléctrica, lo que nos debe generar gran preocupación si tenemos en cuenta las graves implicaciones que la construcción de hidroeléctricas genera, no solo en las comunidades afectadas por la inundación de sus territorios, sino los impactos ambientales que afectan de manera grave e irreparable la vida del Río.

Comentarios del nuevo decreto de licencias ambientales

La miopía del cortoplacismo, las retóricas promesas de un pretendido desarrollo sin justicia social y la indiferencia de una clase política y económica dominante del país promueven, una vez más, medidas que relegan a un segundo plano la salud de la población, el resguardo de un ambiente sano, los mecanismos de participación ciudadana y la visión compleja y de largo plazo de los territorios.

Resistencia a la minería en el Sur de La Guajira

Las comunidades denunciantes mostraron que el extractivismo minero solo les ha traído la pérdida de territorios, la destrucción de las bases de su subsistencia para depender exclusivamente del mercado, el agotamiento de las fuentes de agua –no solo por la sequía sino por el alto consumo de agua por parte de Cerrejón para la explotación minera y hasta ¡para mantener sus campos de golf!–.

Responsabilidad ambiental y social de las actividades extractivas en Colombia

El masivo desarrollo de la actividad extractiva en Colombia, al incorporar componentes de incertidumbre y complejidad, debe integrar la discusión sobre la necesidad de implementar medidas precautorias. Alguien dirá que este ejercicio implica asumir costos elevados, lo cual puede ser cierto, pero ¿cuánto costará (y ha costado en la historia del país) no asumir con responsabilidad perspectivas preventivas y precautorias frente a la devastadora explotación de recursos naturales?

Minería en Colombia: una locomotora desbocada

Si no se modifican los viejos y falaces idearios de absoluta libertad de la empresa privada como adalid del progreso y el mercado como autónomo en la consecución del bienestar, y no se asumen la tareas de conservación y protección de los recursos erigidos sobre los derechos, más allá de los intereses específicos de unos sectores económicos reducidos, solamente resta vislumbrar un camino accidentado que conducirá a una catástrofe ambiental y social sobre una locomotora desbocada a punto de descarrilarse.

Élites, capital trasnacional y resistencias sociales en Colombia

En Colombia se puede ver una clara articulación entre el capital trasnacional y las élites políticas, donde se presenta un proceso de intensificación del proceso productivo para obtener un aumento de la tasa de ganancia, a partir de “enclaves trasnacionales” en los territorios donde el Estado funciona, principalmente, como un mediador que agiliza la articulación entre lo local y lo trasnacional.

Sequía en Casanare

Más allá de las condiciones climáticas extremas (lo cual es incuestionable), la problemática de fondo que se tiene que discutir es la forma como se está planificando el desarrollo en esta región del país y su relación con los niveles de vulnerabilidad a eventos como la sequía.

Los sueños ahogados en el Huila

En el centro del Huila, las dificultades en el campo han producido una diferenciación creciente de tareas entre las mismas personas que viven allí y que se aferran a vivir en ella con el sueño de poder algún día trabajar su tierra para que sus hijos sigan con sus sueños. Sin embargo, estos sueños son cada vez más difíciles de realizar: límites en la expansión de la frontera agraria en esta región (con una estructura agraria que ha gozado de una relativa estabilidad tradicional) y la llegada de proyectos energéticos (con una lógica cada vez más agresiva), plantean la agudización de tensiones ya existentes con la destrucción de sus medios de vida.

El des-orden territorial provocado por la locomotora minera

El Plan Nacional de Desarrollo, en su artículo 109, ordenó a la autoridad minera elaborar un plan nacional de ordenamiento minero, que tuviera en cuenta los lineamientos en materia de ordenamiento territorial y ambiental. Sin embargo, a la fecha el plan no existe y los avances son realmente precarios. Lo que sí avanza es una avalancha de conflictos en los territorios que configuran una crisis estructural del ordenamiento territorial en el país.

La Colombia del futuro

La Colombia del futuro se debe pensar de abajo hacia arriba. Hay, sin duda, requisitos básicos para ello: una redistribución radical de la tierra, una política de convivencia inter-cultural basada en el fortalecimiento cultural y social de las comunidades, políticas de ciencia y tecnología plurales que se surtan de los múltiples conocimientos y concepciones de vida de los diversos grupos sociales, e infraestructuras de apoyo en cada localidad y región para la transición al post-extractivismo

Del porqué nuestros pueblos originarios se oponen al “desarrollo” y del vivir, el buen vivir y el ser en el territorio

Cómo aceptar que el desarrollo de proyectos, que las locomotoras destruyan eso que les ha permitido subsistir como comunidad, aquello que ha sido perdido y vuelto a ganar y a construir? Cómo renunciar a los territorios recuperados y reconocidos, en un país donde si no se es indígena, se es campesino sin derechos sobre la tierra y muchas veces sin tierra?