Violencia sexual y respuesta institucional: lo que no debe hacer el Departamento de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Colombia

Es necesario contar con funcionarios públicos sensibilizados ante los rasgos que caracterizan la violencia sexual, la enorme impunidad que cubre este tipo de eventos y de quién es la responsabilidad que ésta exista. Culpar a las víctimas, cuando viene de un funcionario público que tiene competencia en la investigación de los hechos, es un claro ejemplo de cómo las estructuras de poder y subordinación son las que, precisamente, impiden que haya confianza en las denuncias y sus resultados.

Las violencias contra las mujeres son un fenómeno político. O: “bajémonos del bus” de que los hombres que agreden a las mujeres son unas cuantas personas “enfermas”

No es gratuito que tengamos miedo de salir solas a la calle o coger un bus en la noche. Como bien lo han demostrado muchas feministas, no todas “necesitamos” ser golpeadas o violadas para sentir miedo, para sentir que debemos comportarnos de una determinada manera, en parte, para ser “buenas mujeres”. Y si de pronto algún día osamos pensar “que nos vale un carajo ser buenas mujeres”, no nos afanemos, recibiremos un insulto o un golpe que nos “recordará”, que “sí, claro que sí queremos ser buenas, muy buenas mujeres”.

Apuntes sobre feminicidios, sociedad patriarcal e “ideología de género”

Menospreciar el enfoque de género implica también no comprender las raíces de la negación de la diferencia que es fuente de violencia contra los sectores más vulnerables y oprimidos: la pequeña Yuliana Samboní era una niña indígena desplazada y empobrecida. Una fatal víctima más de nuestra sociedad patriarcal machista que menosprecia a lo femenino, tanto en las mujeres y niñas como en las personas no-heterosexuales y transgénero.

Nombre propio: para detener la violencia femicida

El 19 de octubre pasado tuvo lugar en diferentes ciudades de Argentina la manifestación denominada #NiUnaMenos para exigir “Basta de violencia machista, vivas nos queremos”. Los escasos datos oficiales sobre las formas y procesos de la violencia contra mujeres, travestis, transexuales y transgénero en Argentina expresan el carácter político de la misma, su profunda articulación con formas desigualdad de género persistentes.

Las violencias patriarcales en Argentina: apuntes para la comprensión desde los feminismos

Desde la diversidad de espacios feministas venimos generando acciones, estrategias, alianzas, no siempre alineadas en lo que entendemos por política, no siempre marchando juntas ni bajo la misma bandera, ni con banderas. Más bien nos complementamos cuando se puede, nos interpelamos con cada mujer agredida, violada, asesinada, nos resistimos a aceptar esta realidad como única y posible. Sabemos que la historia de opresiones es larga, pero también lo es la historia de las resistencias, y ahí nos situamos, en alguno de los múltiples campos de batalla por donde este modelo busque callarnos, borrarnos, silenciarnos. Como se escucha en las marchas, “somos un montón”, y tal como aprendimos, del feminismo no hay vuelta atrás.

El enfoque de género en los acuerdos de La Habana: Perspectivas y desafíos para el Movimiento Social

Muchas mujeres colombianas, como las lideresas sociales del suroccidente con las que tuvimos la invaluable oportunidad de hablar, tenemos la convicción de que los acuerdos en La Habana, de ser refrendados, constituyen una posibilidad única en tanto facilitarían la formación de un nuevo escenario político propicio para el avance y el fortalecimiento de las acciones colectivas y para las luchas del movimiento social, de las organizaciones populares, de mujeres, feministas, LGBTI.

La participación de las mujeres en la Habana: a propósito de los límites de las negociaciones y algunos retos tras la firma de los acuerdos

Las mujeres colombianas tenemos mucho que decir sobre nuestros derechos y nuestras reivindicaciones, y el trabajo de las organizaciones de mujeres y feministas es innegable en ese sentido y ha dado muchos frutos, pero las mujeres también tenemos mucho que decir sobre el problema de las drogas y el narcotráfico, sobre la justicia y la participación política de las insurgencias tras la firma de los acuerdos, sobre la repartición y los usos de la tierra en el país.

Monstruosidades y violencia

Los hechos de violencia atribuidos al “monstruo” de Monserrate parecen narraciones terribles para ser verdad, pero es precisamente nuestra sociedad que los hace posibles. La pregunta es por los elementos sociales que fundamentan y permiten estos hechos. ¿Son “Monstruos” quienes comenten estos hechos? ¿Qué hace posible que estos “monstruos” existan? ¿No habíamos notado que asesinaba desde 2010 y que nos hacían falta más de 18 mujeres?

Luchar por los feminismos y la diversidad de mujeres*: entrevista al Fondo de Acción Urgente**

Yo creo que el mensaje de nosotras es que aún hay mucho camino por recorrer. Que estamos acá siempre a disposición de todas las mujeres que siguen en la lucha por reivindicar los derechos y la lucha por las mujeres. Que si nosotras nos cuidamos y tenemos mejores procesos de vida podemos transformar las prácticas y transformar la sociedad para así realizar ese sueño que tenemos de un mundo mejor, en el que podamos vivir de una forma tranquila, en paz, en igualdad.

Una defensa básica del feminismo

El feminismo también puede preguntar por las formas en las que políticamente son construidos los hombres y las limitaciones y prohibiciones que condicionan dicha producción. Es más, el feminismo no solo puede sino que realmente se ocupa de esta reflexión, y lo hace cuando se pregunta por las formas en las que políticamente se regula el sexo, el género y la sexualidad.

O todxs liberándonos, o todxs como estamos!

En la actualidad, la gran mentira del libre mercado no se la creen ni quienes la defienden a capa y espada desde los distintos ministerios y cargos públicos. No es nada desfasado afirmar que Colombia es un paraíso de monopolios. Es más, la figura del cartel, reservada para señalar a los señores del narcotráfico, se corresponde con la realidad de gran parte del empresariado colombiano.