Elecciones y fe, política y fútbol

Desde esta humilde columna (y desde la postura de alguien a quien le gusta el fútbol y le hace barra a la Selección), le pido a todos los involucrados, desde los miembros de la Federación Colombiana de Fútbol hasta el cuerpo técnico y los jugadores que, de clasificarse al mundial, se mantengan al margen de las elecciones presidenciales que han de coincidir con el Mundial del próximo año.

¡No hay muerto malo!

Un ascendente equipo brasilero iba a enfrentar a un equipo de un conglomerado empresarial colombiano: el pequeño frente al grande ¿David frente a Goliat? Ya no es posible saber si el modesto lograría derrotar al ostentoso. Pero Chapecoense nos mostró los ideales del deporte: la salud y la inteligencia (corporal) y el ideal del liberalismo: el ascenso. Y esto lo demostró a través de un trabajo constante y juicioso.

El fútbol en medio de la tensión política

Los medios de información están atentos al antes, al durante y al después de cada uno de los partidos ya que el fútbol es una mercancía mundial. Sin embargo, al pasar los dos encuentros futbolísticos, la atención recaerá nuevamente en el período electoral y en la certeza ultra conservadora –divulgada y maximizada por los oligopolios nacionales en los medios de la información– que los enemigos internos y las amenazas externas sí existen ya que “una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”, decía Joseph Goebbels

De la pasión a la reflexión

Así como el fútbol colombiano ha evolucionado gracias a un mayor apoyo de las Instituciones, de la iniciativa privada, a la salida de los jugadores al exterior, a la llegada de un cuerpo técnico externo y a una expansión de la hinchada, los problemas sociales del país requieren que abandonemos la pasión extrema que nos lleva fácilmente por los caminos del éxtasis y la depresión y comencemos a ser más reflexivos y propositivos frente a su futuro.

El narcotráfico aún es una maldición en el fútbol de Colombia

Mientras se mantienen los altos índices de sintonía de las narco-novelas y las envidiables ventas de la narco-literatura, es necesario comprender que el dinero del narcotráfico, en las últimas tres décadas del siglo XX, evitó una crisis económica en Colombia, dificultades que sí afrontaron otros países de América Latina, es decir, la incidencia del narcotráfico, en distintos escenarios colombianos, es una verdad que aún no queremos ver.

Educación y deporte: dos caras del prisma de la paz

En perspectiva de mediano y largo plazo la educación y el deporte se erigen en elementos vitales para la construcción de la paz en Colombia, dando lugar a una ciudadanía con más oportunidades y mejor calidad de vida. Ello se debe conjugar con la generación de un escenario social y político en el que el Estado garantice la no repetición de las dinámicas históricas de exclusión y segregación social, que se han convertido en moneda corriente para gran parte de la niñez y la juventud en este país.

Las protestas en la copa mundial de Brasil

Los megaeventos como la Copa del Mundo generan placer para millones de personas e hinchadas de varios rincones del mundo, que es aprovechado para generar un aumento de la tasa de ganancia de grandes conglomerados económicos. Esto no solo genera este efecto unidireccional, sino que crea un momento excepcional para que conflictos sociales, ya existentes en el pasado, se agudicen y se expresen por medio de protestas. El Estado, aunque con múltiples funciones, busca mantener el orden y poder garantizar la inversión y el placer.

Las dos caras del Mundial de fútbol 2014: poder de Estado y protesta

¿Qué pasará con los estadios de la Copa en lugares sin equipos de fútbol de primera división? ¿Qué sucederá después del mundial con las movilizaciones? ¿Existen alternativas para que estos eventos no propicien el autoritarismo en países emergentes? O por el contrario, ¿los mega-eventos deportivos son por esencia autoritarios? Al final quien sacará más provecho será la FIFA, que no asumirá ningún costo social ni político.

Los jóvenes de las hinchadas en tanto sujetos de derechos

El problema de las hinchadas ha ocupado en los últimos días un lugar muy importante en los medios de comunicación. Ante las, para nada ingeniosas, soluciones que se han puesto a circular en los medios de comunicación, es necesario reorientar el discurso y poner de presente la urgencia de generar medidas de corte estructural que desborden la inmediatez y asuman a las hinchadas y a la juventud en general como sujetos de derechos.