Elecciones y fe, política y fútbol

Desde esta humilde columna (y desde la postura de alguien a quien le gusta el fútbol y le hace barra a la Selección), le pido a todos los involucrados, desde los miembros de la Federación Colombiana de Fútbol hasta el cuerpo técnico y los jugadores que, de clasificarse al mundial, se mantengan al margen de las elecciones presidenciales que han de coincidir con el Mundial del próximo año.

¡No hay muerto malo!

Un ascendente equipo brasilero iba a enfrentar a un equipo de un conglomerado empresarial colombiano: el pequeño frente al grande ¿David frente a Goliat? Ya no es posible saber si el modesto lograría derrotar al ostentoso. Pero Chapecoense nos mostró los ideales del deporte: la salud y la inteligencia (corporal) y el ideal del liberalismo: el ascenso. Y esto lo demostró a través de un trabajo constante y juicioso.