La miseria del mundo (Breve taxonomía de los oficios infames)

Todos los intelectuales del mundo, incluyendo a Dios, podrían dejar de trabajar una semana y no creo que pasaría mayor cosa. En cambio, habría que pensar en un día en el que todos los oficios del mundo se detuvieran para poder figurar el caos: pueblos, ciudades y naciones paralizadas. El motor de la sociedades -paradójicamente escribo-, está tan lejos de la meditación como cerca del trabajo práctico.

Más y más luto en Colombia

Son tres verdaderas y lamentables pérdidas de la vida intelectual colombiana. Precisamente en uno de los momentos más álgidos de la historia del país, cuando no es posible aplazar más, la efectiva configuración de un “campo intelectual” potente, actuante y sobre todo solidario que abra posibilidades para que la intelligentia sea actor efectivo de los cambios profundos que requerimos.

Posición de un egresado sobre el homenaje univalluno a Mario Bunge

Si la Universidad quiere seguir funcionando bajo la lógica de la pompa y el agasajo, no veo ni el problema ni la dificultad de este tipo de homenajes, ya de por sí muy poco reflexionados. Sin embargo, considero que debe tener mucho cuidado en las razones que decida escoger y movilizar, no porque el respetado profesor Mario Bunge no lo merezca, sino más bien porque son tiempos difíciles en los que ciertos saberes ya han sido condenados al exilio, y la ejecución de su condena es una larga agonía que puede terminar expulsando de la Universidad a toda la crítica.

Gerardo Molina Ramírez

Gómez Plata (Antioquia), agosto 6 de 1906 / Bogotá, marzo 29 de 1991. Intelectual, escritor y dirigente político de la izquierda colombiana. Nació en la pequeña población de Gómez Plata (Antioquia), allí pasó sus primeros años y cursó los estudios primarios. En 1921 viajó a Medellín, donde estudió el bachillerato en el Liceo Antioqueño e […]