Izquierda con populismo

Más allá de la retórica de los medios masivos de comunicación, y de las histerias de muchos políticos profesionales, la discusión contemporánea sobre el populismo apunta hacia nuevas direcciones. Bien porque el populismo deja de concentrarse en una persona redentora (el caudillo), y se convierte en una lógica constitutiva de la política, que hace inevitable el antagonismo, e imborrable la discordia entre sectores sociales con intereses dispares. O porque, de alguna manera, el “pueblo siempre falta”: siempre está por venir.

Refrendación, plebiscito e izquierda

A la hora de la uberización de las relaciones económicas, sociales y políticas –es decir de la desaparición progresiva de la necesidad de intermediarios en muchos ámbitos de la vida social– es por lo menos preocupante que la izquierda, que pretende luchar por la emancipación del pueblo, no le apueste a la construcción de una cultura de la responsabilidad democrática por parte de la ciudadanía más allá de la elección de representantes.

El debate sobre la nueva izquierda

A mi modo de ver, todas las lecturas críticas están halando para el mismo lado, aunque tengamos que construir respuestas propias para Colombia. Pero la tarea es muy difícil. El infantilismo de izquierda es un mal crónico del que se ocupó Lenin para señalar, “por doquier y hasta el fin, que en nuestra táctica debemos ser flexibles al máximo”, adecuarnos al momento y las circunstancias, en función de una verdadera victoria transformadora.

Ideologización, progresismos e izquierdas en Colombia: una mirada crítica

Los progresismos y las izquierdas deben ver en los procesos de paz una gran oportunidad para recomponer su legitimidad ante la opinión pública, ya que, como veo las cosas, tendrán la posibilidad de hablarle a la sociedad y de ser escuchadas sin tener como telón de fondo el principal argumento desacreditador esgrimido por el establecimiento: ser voceros, militantes, cómplices o simpatizantes de la insurgencia.

La izquierda colombiana y la cuestión de cómo llegar al poder

El momento actual es una oportunidad para definir si la izquierda quiere en verdad proyectarse como alternativa creíble de poder, así como las medidas que está dispuesta a adoptar para lograr tal propósito. Para poder contemplar con seriedad la posibilidad de ser gobierno, es imprescindible adoptar una estrategia de gran amplitud, que tendría que traducirse, entre otros, en una apertura hacia otros sectores y en un cambio significativo del discurso

Metáforas anacrónicas. Gramáticas de lo común

Newton como teórico político Aunque pase desapercibido, el discurso de la izquierda en muchas ocasiones tiende a estar inspirado en la física newtoniana. Conceptos como ‘masas’, ‘movimientos’, ‘fuerzas’, ‘acción’ o ‘reacción’, son comunes en el habla cotidiana de la izquierda tradicional. Así se expresa un doble anacronismo. Por un lado, por su atraso frente a […]

El diagnóstico como síntoma. Sobre la crisis de la izquierda

Mi hipótesis, que tal vez pueda agregar otro punto de vista, es que el problema radica en la comprensión de la política que ha guiado las prácticas de la izquierda en estos años, tanto del lado de los gobiernos progresistas como del de sus críticos. Se trata de una forma de entender la política hasta cierto punto anacrónica en tanto que no responde a los desafíos de la sociedad contemporánea.

Las contradicciones ideológicas del humanitarismo de derecha colombiano, a la luz de la realidad internacional

Mucho puede llenarse la boca la derecha humanitaria hablando de acabar con el racismo, los abusos contra la mujer en el mundo islámico y el régimen déspota chavista, pero no podemos permitirnos olvidar estos -¡y todos!- los avances sociales de nuestra época: sufragio universal, derechos de las minorías étnicas, derechos de la mujer, de la niñez, de los trabajadores, de las minorías LGBT, educación universal, salud universal, etc., son precisamente los logros de la izquierda.

Recuperación de la democracia y populismo de izquierda. Una conversación con Chantal Mouffe

Creo que hoy necesitamos un populismo de izquierda que radicalice la democracia. En los años que vienen es necesario reconocer el antagonismo y darle fe a las instituciones democráticas que van a permitir dar esa lucha. Las luchas de nuestro tiempo no podrán darse bajo las categorías tradicionales, en los años que vienen, estoy segura, veremos una lucha abierta entre populismo de derecha y populismo de izquierda.