El debate sobre la nueva izquierda

A mi modo de ver, todas las lecturas críticas están halando para el mismo lado, aunque tengamos que construir respuestas propias para Colombia. Pero la tarea es muy difícil. El infantilismo de izquierda es un mal crónico del que se ocupó Lenin para señalar, “por doquier y hasta el fin, que en nuestra táctica debemos ser flexibles al máximo”, adecuarnos al momento y las circunstancias, en función de una verdadera victoria transformadora.

Ideologización, progresismos e izquierdas en Colombia: una mirada crítica

Los progresismos y las izquierdas deben ver en los procesos de paz una gran oportunidad para recomponer su legitimidad ante la opinión pública, ya que, como veo las cosas, tendrán la posibilidad de hablarle a la sociedad y de ser escuchadas sin tener como telón de fondo el principal argumento desacreditador esgrimido por el establecimiento: ser voceros, militantes, cómplices o simpatizantes de la insurgencia.

El diagnóstico como síntoma. Sobre la crisis de la izquierda

Mi hipótesis, que tal vez pueda agregar otro punto de vista, es que el problema radica en la comprensión de la política que ha guiado las prácticas de la izquierda en estos años, tanto del lado de los gobiernos progresistas como del de sus críticos. Se trata de una forma de entender la política hasta cierto punto anacrónica en tanto que no responde a los desafíos de la sociedad contemporánea.

Las contradicciones ideológicas del humanitarismo de derecha colombiano, a la luz de la realidad internacional

Mucho puede llenarse la boca la derecha humanitaria hablando de acabar con el racismo, los abusos contra la mujer en el mundo islámico y el régimen déspota chavista, pero no podemos permitirnos olvidar estos -¡y todos!- los avances sociales de nuestra época: sufragio universal, derechos de las minorías étnicas, derechos de la mujer, de la niñez, de los trabajadores, de las minorías LGBT, educación universal, salud universal, etc., son precisamente los logros de la izquierda.

Recuperación de la democracia y populismo de izquierda. Una conversación con Chantal Mouffe

Creo que hoy necesitamos un populismo de izquierda que radicalice la democracia. En los años que vienen es necesario reconocer el antagonismo y darle fe a las instituciones democráticas que van a permitir dar esa lucha. Las luchas de nuestro tiempo no podrán darse bajo las categorías tradicionales, en los años que vienen, estoy segura, veremos una lucha abierta entre populismo de derecha y populismo de izquierda.

Nota El giro a la izquierda: los gobiernos locales de América Latina

“El giro a la izquierda: los gobiernos locales de América Latina” propone aterrizar el fenómeno político-ideológico del giro a la izquierda hacia lo local, pensando los cambios en el mapa político de los gobiernos de la ciudad, de manera que permita evaluar las relaciones entre lo local y lo nacional en la región, las nuevas formas de representación política y definir lo que se entendería como Gobierno de izquierda en la ciudad.

El reto de la doble oposición: la izquierda en el congreso frente a la coalición gubernamental y al uribismo

Los nuevos congresistas de izquierda tienen que enfrentarse a la vez a una bancada uribista, vehículo de las ideas de extrema derecha, ferviente opositora de la paz y disciplinada en torno a su caudillo, y a una gran coalición de gobierno que lleva ya cuatro años en el poder, con el manejo de la poderosa mermelada y todos los instrumentos institucionales en mano para aplicar su nefasta política neoliberal.

Notas de debate sobre la coyuntura y los socialistas

Votar por Santos no fue apoyar políticamente su gobierno, fue activar en un contexto de confrontación electoral el único mecanismo político necesario para detener el peligro inminente del uribismo y salvaguardar la conquista más valiosa de la coyuntura: el proceso de paz con las guerrillas junto con las posibilidades más favorables para la acción política de izquierda y de masas. Así de simple.

Tras la reelección: reposicionamiento de la izquierda

La porción de la izquierda que se opuso a la alianza con Santos dio un paso atrás para afianzar su programa y preparar seguramente la oposición política hacia el próximo periodo de gobierno, para insistir en la viabilidad de un proyecto democrático y anti-neoliberal para Colombia. Paradójicamente la izquierda del Frente Amplio por la Paz, sin negarse a esa aspiración, es quien tiene en frente la oportunidad de liderarlo de la mano del compromiso activo con la implementación de los acuerdos de los diálogos de paz e implementación de las reformas sociales y del Estado.