Corrupción Radical, Cinismo radical, Statu quo Radical, pero no Cambio Radical

Puesto de otra manera, de lo poco que este partido dice claramente es que quiere proteger los intereses de la clase poseedora de este país y que, si para eso tiene que abandonar el proyecto de por sí sufrido de la paz, está totalmente dispuesto a hacerlo. El lema parecería ser que, esté el país en paz o en guerra, todo se debe mantener como ha transcurrido hasta ahora: un statu quo de oligarquías que se han asentado plácidamente sobre las penas del pueblo.

La defensa de derechos humanos como el (viejo/nuevo) enemigo: el miedo a la rendición de cuentas

La estigmatización de integrantes de la JEP y la directora de la UPBD es un ataque directo a la justicia transicional acordada entre el Estado y las FARC. Busca crear un manto de duda previo para luego deslegitimar cualquier decisión que tomen estos mecanismos, bajo la acusación de persecución política. Sin embargo, como estrategia política, este tipo de ataques no son nuevos.

Fortalecer la JEP, exigir su cumplimiento, materializar el acuerdo

Los incumplimientos al Acuerdo buscan generar tensiones al interior de la insurgencia, romper su cohesión y reventar el proceso; también desincentivar el apoyo de la sociedad civil a lo ya alcanzado. En ese contexto, debilitar aún más la JEP, tachándola como un escenario ilegítimo de impunidad estatal, además de injusto, no parece ser lo más pertinente, adecuado ni oportuno. Al contrario, el proceso debe ser rodeado, fortalecido y rescatado de quienes pretenden vituperarlo.