Una defensa jurídica de la Jurisdicción Especial para la Paz: hacia la develación de la criminalidad estatal

Ni la insurgencia ni los movimientos sociales hemos logrado -por ahora- la conquista del poder institucional. Y, haciendo un análisis concreto de la situación concreta, no hemos estado ni remotamente cerca de ello. La solución política del conflicto armado abre la posibilidad de construir una paz estable y duradera, cuya conclusión en el mediano plazo debería llegar a ser la llegada al poder institucional, desde las vías constitucionales y legales, de los sectores alternativos y populares históricamente excluidos y victimizados.

Tres comentarios escolares sobre el anuncio de la creación de una jurisdicción especial para la paz

La puesta en marcha de este modelo de Justicia Transicional permitiría practicar formas de satisfacción real de los derechos de las víctimas, de construcción colectiva de la verdad sobre los delitos del conflicto, de formación de la imagen pública completa del complejo campo de victimarios y, finalmente, de habilitación de una lucha política tramitable por vías no violentas.

Por el reconocimiento de todos los presos políticos en Colombia

Si bien los presos políticos de guerra se benefician de un estatuto jurídico particular, a través del delito político, cuya reactivación con ocasión del proceso de paz podría resolver favorablemente su situación, la cosa es muy distinta para los demás presos políticos, que podemos calificar como “civiles”. En efecto, estos últimos no se benefician de un estatuto propio, pues el Estado niega su existencia, y podrían crecer en número en el “posconflicto”.

Y entre tanto debate de justicia transicional, ¿por qué centramos el debate en la cárcel?

Para el Procurador pareciera que los derechos de las personas (a que no las maten en la guerra o a que no las fumiguen aun sabiendo los impactos en salud, alimentación y ambiente) no debieran ser el objetivo final del sistema jurídico, sino simples herramientas para impedir cambios políticos que beneficien a la sociedad. Mejor dicho, un verdadero exponente del conservadurismo colombiano.

Los tiempos de la justicia

El hecho de que la justicia esté hoy atravesada por el espectáculo y la infinitud no significa que la única alternativa disponible sea la renuncia a la justicia. Quizás la crisis de la justicia permite hoy iluminar de un modo distinto la estructura temporal y lingüística con la que habilitamos cada presente en la lucha política.