Las mujeres y las personas LGBT también nos estamos jugando la paz en estas elecciones

La coyuntura actual se nos presenta, a quienes defendemos los derechos de las mujeres y de las personas LGBT, también compleja. No es suficiente con elegir una candidatura que se comprometa a implementar el Acuerdo de Paz, por más fundamental que esto sea. Se trata de elegir una que comprenda que las discriminaciones que enfrentan cotidianamente las mujeres y las personas LGBT hacen parte también de las desigualdades estructurales que han alimentado el conflicto social y la lógica de la violencia en nuestro país, y que comprenda también, que estas desigualdades se acentúan aún más cuando se trata de mujeres indígenas, afrodescendientes, trans y empobrecidas, dados los altos niveles de estigmatización, racismo y clasismo que persisten en Colombia. En otras palabras, que comprenda que la paz nunca es completa si dejamos que se base en exclusiones.

La defensa del referendo discriminatorio: inexactitudes y mentiras

Es importante tener en cuenta que tanto los procesos democráticos como los mecanismos de control judicial tienen alcances y límites y ponerlos como contradictorios es un facilismo argumentativo que desconoce que el diseño institucional aprobado en la Constitución de 1991 lo que ha buscado es armonizar la democracia participativa con la supremacía del Estado Social y Democrático de Derecho, lo que incluye el derecho a la igualdad y no discriminación.

Invocar al pueblo para negar derechos

Hacer de las consultas populares una forma de ampliación de la participación y garantía del respeto de los derechos del pueblo, no se basa únicamente en un criterio procedimental según el cual “si lo dice la mayoría que votó, entonces es legítimo y hay que acatarlo”. Esto no quiere decir que los argumentos religiosos, científicos, o históricos de distinta índole no deban hacer parte del debate público, ni desconocer que nuestras ideas estarán siempre mediadas por lo que creemos, pero es necesario pensar en los límites y los alcances de los mecanismos de participación, cuando son usados para poner en juego derechos fundamentales.

De la reciprocidad del amor queer a la densidad del amor quare: la objeción de Aristófanes y la severidad del afro-pesimismo

En el rechazo contra el amor queer, que corta al ser para establecer una jerarquía hetero-normativa entre el erastes y el eromenos, resuena una doble cortadura, todavía más fundamental, contra el amor denso, históricamente reducido por el sistema racista de la supremacía blanca a la condición del animal. Se trata no del amor queer sino del amor quare, como bien lo dice Patrick Johnson (2005), al rehusarse a escindir la diferencia racial en la diferencia sexual, un amor denso que no produce a un hijo, ni una idea, sino la revolucionaria destrucción de este mundo anti-negro.

Del Acuerdo No Nos Sacan: las pugnas en torno a la memoria histórica y los derechos de las minorías

Bajo la consigna del “Acuerdo no nos sacan” los grupos de mujeres y comunidades LGTBI evocan no sólo sus derechos sino también sus memorias y la legitimad de ellas en clave histórica, reivindicando que en materia de verdad, justicia y reparación se requiere enarbolar la bandera de NUNCA MAS la discriminación de género y de orientación sexual, provenga de donde provenga.

El proyecto de La Regeneración y la “ideología” LGBTI. A propósito de la postergación de la experiencia de la modernidad en Colombia de Rubén Jaramillo Vélez*

Quienes negamos la negación de una sociedad diversa, consideramos que nuestros hijos e hijas, sin perder sus vivencias en la infancia, su inocencia, deben aprehender con plena naturalidad que hay más opciones de vida o de vivirla, creemos en que no hay razón de ser para que una persona sea juzgada, macartizada, excluida, menospreciada por su condición de género u orientación sexual; es un acto más que injusto, es un acto, en el sentido de la modernidad de Rubén Jaramillo Vélez, premoderno.

Las mentalidades son prisiones de larga duración

Aquello de la educación para toda la vida, una consigna que se fue imponiendo como desiderátum en las sociedades contemporáneas, nos muestra con claridad que nos debemos mantener en un aprendizaje constante en lo que se refiere a la adquisición de patrones culturales que garanticen que los avances jurídicos en torno a los derechos de las llamadas minorías sean respaldados en los diversos espacios societales.

Diversidad sexual, educación y violencia

Es importante promover un diálogo respecto a quiénes somos y queremos llegar a ser, y cómo vamos a generar un cambio que incida sobre todas las formas de violencia y discriminación que reproducimos por doquier pues, al parecer, los cambios que necesitamos no serán posibles solo con una reforma de un manual de convivencia o con la introducción de ciertos contenidos en una asignatura, pues al final parece que no es tanto con los estudiantes de nuestros colegios con quienes se necesita debatir y construir acuerdos para vivir de una manera auténticamente respetuosa de la diversidad.

Carta abierta a los defensores de la Familia

He oído decir a algunos de ustedes, con una seguridad espantosa, que los homosexuales no podrían ser padres porque no pueden tener hijos naturalmente. Frente a esto, yo les pregunto con la misma seguridad: ¿tiene, entonces, un Párroco que embarazar a cuanta muchachita se le atraviese para ganar el título de Padre? Al igual que mi pregunta, el razonamiento de algunos de ustedes es simplemente vergonzoso.

Cuerpo: el paisaje del yo

Hay vidas que ya tienen resuelto el quién soy, el quién seré, el qué debo hacer, el cómo me debo presentar, el cómo me puedo expresar. Y seguramente estas vidas son las más frecuentes porque se trata de aquellas que hacen congruencia con un modelo de civilización interesado en que operemos funcionalmente en el orden que nos ha sido dado, antes que interesado en que creemos las condiciones para proponer un nuevo orden que permita la coexistencia de órdenes diversos.

La ofensiva conservadora

El conservadurismo, alentado en su reciente éxito con el hundimiento del proyecto de matrimonio igualitario en el Senado, anuncia que ahora intentará eliminar la jurisprudencia que permite a algunas mujeres optar por el aborto. Tanto el matrimonio igualitario como el aborto representan dos aspiraciones que caracterizan la lucha por una sociedad más democrática, por lo que su defensa está a la orden del día.

¿Matrimonio Igualitario? La política por fuera de la ley

La lucha por la igualdad de derechos sigue en pie, y de esto no cabe la menor duda, pero ésta debe ir de la mano con nuevas formas de pensar lo político por fuera de la ley (…) son gestos, expresiones, sentimientos que niegan el encuentro con el otro, la exposición a lo diferente y que por tanto niegan, de entrada y sin temor a aferrarse a todo tipo de prejuicios, el ser interlocutor del otro y el ser político con el otro.