Los nombres de la nada

Quizá no la más temible, pero sí la más aburrida forma de ideología es la que ha pasado por el barniz de la academia. Y hay algo aún peor: ideologías que han nacido y crecido en la academia, bajo el arrullo de citas y notas al pie, y que jamás han cruzado los muros de la universidad. Y mejor que ni lo hagan.