Argenzuela: ¿un juego de espejos?

Si durante el gobierno de Cristina Kirchner, la Argentina aparecía en estos discursos como la mejor alumna y discípula del chavismo en tanto continuadora de las enseñanzas de la maestra Venezuela, el cambio de ciclo representado por la asunción de Mauricio Macri no sería otra cosa sino el conjuro contra Argenzuela. En este sentido, la derecha argentina muestra a las claras la construcción espectral del chavismo como aquello en lo que, sin un cambio de rumbo mediante, es inevitable convertirnos.

Deseo de desigualdad y tiempo. Sobre la coyuntura argentina

El PRO se encuentra, en estos meses de gestión, con el progresivo reacomodamiento de actores que conforman el mapa general del país: los sindicatos -cuyas cinco centrales reunificaron fuerzas, por primera vez en muchos años, para realizar la primera movilización masiva, el pasado 1 de mayo-, ciertos sectores de la oposición política peronista, hasta aquí desunida (pero mayoritaria en el poder legislativo) y un creciente activismo social.