Los nudos del petróleo en Colombia: ambiente y ciencia, política y democracia

En los últimos meses han recrudecido en Colombia los debates sobre el papel de las consultas locales frente a los extractivismos, el papel de los científicos y los modos de construir políticas ambientales. En ese contexto cobraron notoriedad dichos tales como “el petróleo tiene poco o cero impacto ambiental” a cargo de Brigitte Baptiste, la directora del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt.

Bogotá: ¿Urbanización (in)sostenible?

En un momento tan crítico en la historia del país, es necesario revaluar la creencia generalizada de que sólo las ciudades “traen progreso” y que la gente vive mejor en metrópolis cuyos problemas de transporte, ambientales, y de escasez de servicios son en muchas ocasiones inmanejables. Si se le espera dar una oportunidad al campo colombiano como eje de desarrollo económico y social, la construcción de macroproyectos en ciudades caóticas y desiguales como Bogotá posiblemente no son la respuesta adecuada de autoridades distritales, constructores y urbanistas a la problemática nacional.

¿Qué respuestas se proponen para la cuestión criminal de la minería en Colombia?

Pese a que los proyectos de ley pretenden regular algunos aspectos de la cuestión criminal de la minería en Colombia, la revisión de la exposición de motivos de estos permite entrever que los legisladores se inclinan por la defensa de la seguridad nacional por sobre la defensa del medio ambiente y sus recursos naturales, a pesar de que es el bien jurídico tutelado reconocido en el Código penal que guarda más relación con el delito de extracción ilícita de minerales.

Análisis de la participación de Colombia en la negociación del acuerdo regional para la aplicación del principio 10 sobre medio ambiente

La delegación colombiana en la negociación del Acuerdo para aplicar el Principio 10 se encargó de presentar algunas sugerencias que debilitan el contenido de los derechos de acceso y que postergan su goce efectivo. Esta delegación debe ser consciente de que su apuesta por la flexibilización de tales derechos puede tener eco y estar inspirando una política de opacidad y no de transparencia en materia de datos ambientales en toda la región.

Vuelve la sequía en La Guajira

La realidad difícilmente puede ser reducida a las normas, sobre todo porque avanza a pasos agigantados, que hacen aun más evidente la mora de la burocracia. Por esto las comunidades han insistido en que en épocas de sequía lo más sensato que podrían hacer la Empresa y el Estado es abstenerse de operar. Incluso el Presidente Santos ha sido requerido para decretar un estado de excepción en la Guajira. Es hora de asumir su responsabilidad política en la contribución al acelerado calentamiento de nuestro Planeta.

¿Qué pueden tener en común la Reserva forestal, Camilo y Vicky Dávila?

La diversidad de estados de ánimo ante esta coyuntura se confirma. Por un lado, con la risa que provocan los comentarios de grandes académicos hacia Peñalosa, la nostalgia que genera la eficacia del amor de Camilo en varias generaciones y la rabia que se alcanza a sentir al sospechar que delitos tan graves, como los que se pueden estar presentando en la Policía, queden impunes por un gran espectáculo mediático.

Algunas reflexiones a propósito de la nueva Ley de Protección Animal

Por ahora es necesario superar dos simplismos: por un lado, el sentimentalismo que nos lleva, a lo mucho, a ser “amigo de los animales” y a defender “mascotas”, condenando fuertemente el maltrato animal contra unas especies, pero legitimando el maltrato contra otras. Y por el otro, no podemos reducir la lucha por la liberación animal y los derechos de los animales a una cruzada moral e individualista sin trascendencia social y política.

Entrevista a Eduardo Gudynas

Los postextractivismos son pensados como procesos de transición, donde se coordinan medidas que van reduciendo el peso de esas actividades en nuestras economías, para reemplazarlas por otras de menor intensidad en el aprovechamiento de recursos naturales. Se comienza por medidas de urgencia, deteniendo los casos más graves de impacto social y ambiental. Su meta está en erradicar la pobreza y en evitar cualquier nueva extinción de especies de nuestra biodiversidad.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible: ¿vieja retórica con nuevo ropaje?

De nuevo se parte de la falsa idea de conjugar el crecimiento económico “sostenido e inclusivo”, con la sostenibilidad ambiental, una contradicción por definición, que nos hace preguntarnos sobre la viabilidad remota de conjugar un desarrollo erigido sobre las lógicas de consumo, la competitividad y el egoísmo, con los principios de la conservación ambiental que demandan, como primera y elemental medida, la idea de detener la expansión, limitar la extracción y redistribuir equitativamente los recursos cada vez más finitos.

Plan Maestro del Río Magdalena ¿Otro espejismo del desarrollo?

Valga resaltar que la totalidad del Río se proyecta para la producción de energía hidroeléctrica, lo que nos debe generar gran preocupación si tenemos en cuenta las graves implicaciones que la construcción de hidroeléctricas genera, no solo en las comunidades afectadas por la inundación de sus territorios, sino los impactos ambientales que afectan de manera grave e irreparable la vida del Río.

Comentarios del nuevo decreto de licencias ambientales

La miopía del cortoplacismo, las retóricas promesas de un pretendido desarrollo sin justicia social y la indiferencia de una clase política y económica dominante del país promueven, una vez más, medidas que relegan a un segundo plano la salud de la población, el resguardo de un ambiente sano, los mecanismos de participación ciudadana y la visión compleja y de largo plazo de los territorios.

Apreciaciones sobre las COP y los mecanismos de mitigación del cambio climático

Dentro de las determinaciones y definiciones de la ONU en el tema de los mercados de carbono, la noción de bosque excluye a los seres humanos y la interrelación entre las comunidades y su entorno. La definición también permite que se sustituyan hectáreas de selva por bosques plantados, sin importar su especie o si son foráneos, ni el impacto en los ecosistemas nativos.

Resistencia a la minería en el Sur de La Guajira

Las comunidades denunciantes mostraron que el extractivismo minero solo les ha traído la pérdida de territorios, la destrucción de las bases de su subsistencia para depender exclusivamente del mercado, el agotamiento de las fuentes de agua –no solo por la sequía sino por el alto consumo de agua por parte de Cerrejón para la explotación minera y hasta ¡para mantener sus campos de golf!–.

Responsabilidad ambiental y social de las actividades extractivas en Colombia

El masivo desarrollo de la actividad extractiva en Colombia, al incorporar componentes de incertidumbre y complejidad, debe integrar la discusión sobre la necesidad de implementar medidas precautorias. Alguien dirá que este ejercicio implica asumir costos elevados, lo cual puede ser cierto, pero ¿cuánto costará (y ha costado en la historia del país) no asumir con responsabilidad perspectivas preventivas y precautorias frente a la devastadora explotación de recursos naturales?

Minería en Colombia: una locomotora desbocada

Si no se modifican los viejos y falaces idearios de absoluta libertad de la empresa privada como adalid del progreso y el mercado como autónomo en la consecución del bienestar, y no se asumen la tareas de conservación y protección de los recursos erigidos sobre los derechos, más allá de los intereses específicos de unos sectores económicos reducidos, solamente resta vislumbrar un camino accidentado que conducirá a una catástrofe ambiental y social sobre una locomotora desbocada a punto de descarrilarse.