¿La paz irreversible?

Aunque la guerrilla y el gobierno logren poner fin a la guerra entre sus ejércitos, aún resta la disputa por el sentido de las reformas pactadas, por el sentido de la construcción de paz y por el proyecto de país que orientará los cambios institucionales, económicos y territoriales que se gestionen en la etapa de la postnegociación.

Caso Charlie Hebdo: lo que revelan algunas reacciones de «izquierda»

Uno puede tener la sensación de que en ciertas ocasiones a algunos «intelectuales» de izquierda les conviene agitar el espantapájaros del occidentalismo para minimizar la importancia de ciertos valores, dependiendo del contexto. Es decir que al atribuir un origen, geográfico o teórico, a un valor, se legitima su instrumentalización en función de su propio propósito, en vez de tener que defenderlo en cualquier circunstancia. La misma instrumentalización que se reprocha, con razón, a Occidente y a sus gobernantes hipócritas.

La paz ambigua

Las vicisitudes de un proceso con las particularidades del actual conllevan necesariamente una falta de información sobre temas clave, que representan, o bien un desacuerdo entre los equipos negociadores, o una consideración de prudencia por parte de estos sobre lo que puede implicar el revelar dichos contenidos.

De Jaime Garzón a Charlie Hebdo: la libertad que se asesina

Para buena parte de los franceses, este miércoles 7 de enero 2015 asesinaron a su juventud y a sus utopías olvidadas. Sin embargo, esta institucionalización en la cultura política francesa y francófona no los inmunizaba contra la actual pequeñez de espíritu de la clase política y religiosa, contra los moralizadores de todo tipo que quieren imponer su modo de vida y de pensar, sus costumbres y valores conservadores a toda la sociedad.

¿Quién le teme a la paz? Problemas y perspectivas de las negociaciones de La Habana

Con todo, el reto más importante es para los sectores organizados de esa mayoría que apuestan por la paz, para superar sus problemas de acción colectiva. Tanto el eventual acuerdo entre la guerrilla y el gobierno, como la construcción de la paz, dependerán en últimas de la capacidad de los movimientos sociales y otros actores progresistas para sustraer esa mayoría de la influencia de los adversarios y articularla en función de la paz con justicia social.

“Soy capaz” y su incapacidad para pensar la realidad colombiana

Si la paz consiste en pueriles ejercicios mentales a través de mensajes vagos y sin mucho contenido, no creo que dejaremos de ahogarnos en el agua, o más bien, en el fango. Me resulta indecoroso e inaceptable que multimillonarios estén imponiendo sus visiones de paz y sus formas de ver la reconciliación con fines de competencia económica, sin fijarse que la comodidad que ellos tienen en este momento es el reflejo alterado de la pobreza de la muy inmensa mayoría.

Que alguien le explique a Salud Hernández

La presente columna toma como referencia el discurso de Salud Hernández, no por ella, sino porque encarna en buena medida la reproducción de discursos falaces que axiomáticamente llevan a asumir el conflicto armado como una guerra de “buenos” contra “malos”. Este error es el principal impedimento para encontrar una transformación pacífica del conflicto, y propicia la constante revictimización de las víctimas a manos de las instituciones que deben, en teoría al menos, operar como garantes de los derechos fundamentales de los ciudadanos que dicen representar.

La hora del escepticismo

El proceso de paz sigue avanzando a pesar de los problemas y las tensiones analizadas en los artículos anteriores. Sin embargo, lo ha hecho en medio de un álgido debate que demuestra que las controversias políticas se profundizan cada vez más. Alrededor de las negociaciones se han agrupado sectores con visiones y propuestas políticas opuestas, reflejadas en la oposición y el optimismo que distintos actores manifiestan frente a los acuerdos de La Habana y la transformación política del país.

Democracia mediatizada: propia de un país telecrático y antidemocrático

El modelo telecrático que nos rige, el cual busca gobernar através de los medios de información, hace creer a las personas que están participando políticamente cuando en realidad solo son objeto de consumo reaccionario, lo cual es propio de un modelo global hegemónico muy bien explorado por el gobierno corporativo norteamericano y que aquí, en el país de Colón, hemos bien copiado, pues en efecto ha habido una manipulación de la verdad y la censura a las opciones políticas divergentes.

La evaluación de la Alcaldía de Petro. Sobre la necesidad de una crítica constructiva

El caso Petro muestra que existe una tensión muy compleja entre la gobernabilidad y la promoción de los cambios. La gobernabilidad depende de la eficacia y la legitimidad del gobierno, no hay fórmulas universales para conseguirla y en países como Colombia el problema se torna más complejo debido al considerable poder que ostentan los monopolios mediáticos para legitimar y deslegitimar.

Una denuncia contra BLURADIO

No se trata de negar las deficiencias de un sistema de transporte como Transmilenio, ni de silenciar las demandas justificadas de los usuarios; de lo que se trata es de intentar poner al descubierto el oportunismo mediático de emisoras como Bluradio o en general de los medios de comunicación oficiales que se aprovechan de las manifestaciones para crear un ambiente político hostil frente al gobierno de la “Bogotá Humana”.

La irresponsabilidad de la prensa colombiana y el “fascismo” en Venezuela

Situaciones como la que atraviesa en esta coyuntura Venezuela ponen en evidencia la pésima calidad de los medios de comunicación y del periodismo, así como la poca disposición a la argumentación razonada con que se pretende desarrollar el debate público en Colombia, pues la columna examinada es sólo una muestra de lo que aquí constituye algo aparentemente “normal”.