La Virgen de la Asunción y sus putitas

Llamar a este refugio “Virgen de la Asunción” no es más que una evidencia de la hipocresía de la sociedad y del Estado, que por un lado somete a las niñas y adolescentes a rigurosas restricciones morales y, por el otro, las ofrece impunemente como esclavas sexuales de 14 años. Que por un lado las somete al encierro de la casa materna o de un refugio, y por el otro las hipersexualiza; que las obliga a la virginidad no elegida a la vez que erotiza sus uniformes de colegialas.

#MeNeither Vs #MeToo

Sólo hasta agosto de 1991, Kim Hak-sun pudo romper su silencio. En una conferencia de prensa, 50 años después de terminada la Segunda Guerra Mundial, declaró que todavía le daba escalofríos ver la bandera imperial japonesa: “hasta ahora no tuve el coraje de hablar, aunque hay muchas cosas que quiero decir”.  Ella había sido esclavizada […]

Mujeres, miedo y oscuridad ¿Qué está pasando en el Norte del Cauca?

Los feminicidios de Zory Brigite, Vanesa y Estefanía no son casos aislados e inconexos con los derechos colectivos y la defensa de lo público. Estos actos de violencia, tienen un correlato directo con las condiciones de exclusión estructurales que impiden que las mujeres seamos consideradas ciudadanas, con los mismos derechos de habitar un espacio y vivir una vida digna.

Yira Castro Chadid

Yira Castro Chadid nació en Sincelejo, capital del departamento de Sucre, el 20 de febrero de 1942 y falleció en Bogotá, el 9 de julio de 1981, a los 39 años. De familia comunista, hija de Gustavo Castro y Aurita Chadid, fue la mayor de 6 hermanos: Yira, Gustavo, Dina, Iván, Vera y Saud. Su padre, era un reconocido dirigente y fundador del Partido Comunista y su madre la hija de un comerciante adinerado de origen libanés que había huido de su país a causa de la guerra. Se casó con Manuel Cepeda Vargas, con quien tuvo dos hijos: María e Iván, el último actualmente Senador de la República de Colombia. Fue una destacada periodista del semanario comunista Voz Proletaria, educadora popular y dirigente de la Juventud y del Partido Comunista, del que hizo parte hasta su muerte. Sus compañeros y amigos la recuerdan por su alegría, entusiasmo y sentido del humor. En su honor, un barrio construido por recicladores en la zona industrial de Bogotá lleva su nombre, así como dos colegios públicos: uno en Bucaramanga y el otro en Cartagena.

La magnitud de la violencia contra la mujer en Colombia y su invisibilización

Como lo reconoce la Corte Constitucional en su Auto 092 de 2008, el conflicto armado tiene un impacto de género desproporcionado. Esto quiere decir que la violencia contra la mujer es un elemento clave dentro de la situación de violación generalizada a los derechos humanos, que simboliza la larga degradación del conflicto interno y sus repercusiones sobre la sociedad colombiana.